FAN-FORUM WARS. Partida XI: El Legado

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10 años 8 meses antes #37 por General Darian
Destructor estelar Singularidad, en órbita sobre el planeta Myrkr

El general Darian observaba el descenso de la nave de Joven Jedi desde el puente de mando, una estela brillante indicó el momento en que la nave atravesó las capas superiores de la atmósfera.
—¿General Darian?
La voz interrumpió los pensamientos del general, que se volvió para encontrarse con un oficial de comunicaciones.
—¿Que ocurre, teniente?
El oficial le entregó una tarjeta de datos al tiempo que le informaba.
—Hemos recibido una transmisión codificada de uno de nuestros statélites de vigilancia en Fyrm, señor.
Darian frunció el entrecejo.
—¿Fyrm? —miró fijamente al joven teniente antes de leer la tarjeta de datos—. En Fyrm no hay nada importante, es un mundo marginal.
La información que tenía ante sus ojos demostró que se equivocaba, sí que había algo importante en Fyrm. Darian miró de nuevo a su subalterno.
—¿Está confirmado?
—El servicio de inteligencia le ha identificado positivamente como un Jedi, señor.
Darian asintió y llamó a su segundo.
—Coronel Sulamar, infórmeme sobre el estado de la operación Ysalamiri.
—Dos de nuestros equipos ya han terminado con la recogida, señor —respondió Sulamar con presteza—. El resto habrán terminado antes de una hora, parece que tuvieron problemas con los Vornsk.
—Muy bien, tan pronto como los equipos esten abordo ponga rumbo al sistema Fyrm —hizo una pausa—. Y quiero que prepare a un agente de inteligencia con una nave camuflada para seguir de cerca todos los movimientos de Joven Jedi. No espero que se vuelva contra nosotros mientras tengamos al chico en nuestro poder, pero no conviene confiarse.
—Sí, señor.

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10 años 8 meses antes #38 por Joven Jedi
Caminaba entre aquella curiosa ciudad o pueblo. Extraje de mi atuendo un pequeño papel en el que tenía anotado la cantina correcta. Logré visualizarla casi de inmediato y me adentré en ella. Había bastante gente y ambiente, supongo que me beneficiaría. Me aproximé a la barra.

- ¿Que le pongo? -preguntó el camarero.

- La especialidad de la casa, por favor -contesté.

- Eso es muy fuerte, forastero, ¿está seguro de que lo quiere?

- Sí, sí... -reiteré sin hacerle mucho caso.

Inspeccioné cada rincón de la cantina con mi mirada. Luego la deposité sobre aquel vaso sucio que contenía una sustancia líquida de color negra. La bebí de un trago y pensé que me moría.

- Se lo dije... -concluyó orgulloso el camarero.

Yo seguí tosiendo como un condenado.

- ¿Busca a alguien? -me interrogó.

Admito que me sorprendió aquella pregunta.

- Tal vez, ¿por qué lo pregunta? -intenté averiguar.

- Porque tiene cara de estar buscando a alguien. Mire a los demás. Ahora mírese usted. Es totalmente diferente.

- Si usted lo dice... -le seguí la corriente.

- Tal vez podría ayudarle -ofertó.

- ¿Y por qué iba a hacerlo? -quise saber.

- No sé. Parece un buen hombre. La mayoría de la gente que viene por aquí no te ni conversación. Bueno, ¿le ayudo o no? -insistió.

- Busco a Meddal Min. ¿Lo conoce?

Aquel ser rió de forma estrepitosa. Cuando se calmó, señaló una mesa en la que sólo había un ser vivo.

- Gracias, supongo.

- Las aceptaré cuando pague la consumición -dejó caer sonriendo.

- Claro, perdona -me disculpé.

Me dirigí a aquella mesa, también sucia, sentándome en una de sus sillas.

- ¿Quién te ha dado permiso para sentarte? ¿Quieres morir? –amenazó.

- Esperaba un saludo más cordial –admití.

- ¿Qué es lo que quieres?

- Vengo a entregarte el cargamento de especias que me pediste.

- Yo no he encargado nada.

- Bueno, tú directamente a lo mejor no, pero a mí me han enviado. ¿Cómo hacemos? –continué.

- Te he dicho que yo no he encargado nada. Ni siquiera sé quien eres. Esfúmate, no estoy para bromas –argumentó de forma borde.

- Veo que no se me da bien interpretar papeles –expliqué mientras le apuntaba con mi arma por debajo de la mesa.- No te hagas el loco, sé que has visto lo que acabo de hacer, así que deja de disimular el miedo que tienes a que abra fuego.

- ¿Delante de todo el mundo? No serías capaz –se atrevió.

- ¿No? –provoqué.

Estaba claro que no iba a dispararle, maldita sea. Si es que no valgo para estas cosas.

- Creo que alguien pregunta por ti… será mejor que “negociemos”, en otra parte. ¿Puedo levantarme o vas a matarme? –se rió.

- Andando. Y sin tonterías –ordené.

Los dos salimos de la cantina como quien no tiene la cosa, no sin antes echar un vistazo hacia la barra, donde alguien hablaba con el camarero.

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10 años 8 meses antes #39 por General Darian
Sistema Fyrm

La inmensa mole de un destructor estelar imperial emergió del hiperespacio cerca del planeta Fyrm. Desde él frío y oscuro vacío espacial, el planeta relucía como un magnífico orbe de colores verdes y azules bajo la luz de la estrela local. Un mundo vírgen y salvaje, sin presencia tenológica relevante. La enorme nave de guerra apuntó con su aguzada proa hacia Fyrm como una gigantesca daga negra apunto de atacar.

En el puente del Sentencia, el general Darian observaba la majestuosa belleza de Fyrm y su superficie parcialmente oculta por masas nubosas.
—Preparen el equipo de asalto para despegue inmediato —anunció el general por megafonía.
El coronel Sulamar se acercó hasta el general.
—Señor, creo que es mi deber decirle que considero muy arriesgado que baje usted en persona.
Darian se volvió hacia su subordinado y le miró divertido.
—Ya me he enfrentado a los Jedi con anterioridad, coronel. Además, esta vez los Ysalamiri marcarán una diferencia significativa.
Era cierto, el equipo de asalto contaba con varios Ysalamiri colocados en soportes que los soldados de asalto llevaban a sus espaldas. Una ventaja a tener en cuenta al enfrentarse contra usuarios de la fuerza.
—Además un auténtico líder debe afrontar los riesgos del combate, no evitarlos —hizo una pausa y le dedicó al coronel una sonrisa sardónica—. ¿Cree usted que las tropas de asato repetarían a un general que permanece siempre a salvo en su centro de mando mientras sus hombres hacen el trabajo duro?
—Esto no es divertido, señor —dijo Sulamar con un ligero tono de recriminación—. Un oficial de mando no debe exponerse innecesariamente a situaciones de peligro, la victoria depende de sus habilidades de mando y capacidad para tomar decisiones, es la cabeza pensante de una fuerza de combate...
—Y los soldados son los músculos —completó el general—. Sin embargo, no debe pasar por alto los beneficios para la moral de la tropa y su espíritu combativo. Éste se ve reforzado cuando cuentas con un comandante en jefe intrépido y audaz.
—Espero que no confunda audacia con temeridad, señor.
Sulamar se arrepintió de sus palabras en el mismo momento en que las pronunció, el general le miró con furia apenas contenida haciendo que el coronel desease que se lo tragase el suelo de duracero. Había sobrepasado la línea y el general se lo haría pagar caro.
Sin embargo, la explosión de ira nunca llegó. En su lugar, Darian le miraba con irritación.
—Créame coronel cuando le digo que conozco muy bien la diferencia entre una y otra. Y ahora debería usted volver a su puesto.
"Y no olvidar quien manda aquí" las palabras no pronunciadas resonaron en la mente de Sulamar mientras regresaba apresuradamente al control táctico.

Poco después, una lanzadera de asalto clase Centinela abandonaba el hangar principal del destructor, situado en su parte inferior, rumbo hacia la superficie de Fyrm.

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10 años 8 meses antes #40 por skyana
Respuesta de skyana sobre el tema FAN-FORUM WARS. Partida XI: El Legado
A veces tomar una decisión importante como la de abrazar el lado oscuro te lleva un tiempo que parece eterno, pero una vez que lo decides el tiempo se libera y se acorta; como se acortaron la distancias en mi viaje desde Tatooine a Korriban.

En un abrir y cerrar de ojos me hallaba atravesando su atmósfera en un carguero corelliano tipo IT-1300 que Kalas me había obsequiado pero que yo aún no lo sentía de mi propiedad. Es que la nave era de mi amigo Ribac y el Lord Sith se la había arrebatado por la fuerza diciéndome que yo necesitaría un vehículo seguro para viajar a ese mundo desoladamente siniestro.

Kalas me había dejado claras instrucciones para cuando pisara el suelo de Korriban. Debía exponerme a las fuerzas oscuras para que guiaran mi destino.

Ni bien aterrice y al salir de la nave mi instinto me condujo a un foco de concentración de negra energía en el valle de los Lores Oscuros . Puedo jurar que en todos mis viajes por la galaxia jamás había sentido un centro energético tan poderoso como el que se hallaba allí.

Caminé directo hacia una tumba que se encontraba a unos diez metros de distancia, la cual me atraía poderosamente la atención. A medida que avanzaba el frio se intensificaba calándome hasta los huesos. Y sintiendo como mis pulmones se helaban, comenzó a fallarme la respiración. Luego entré en una espesa niebla que me cubrió por completo y allí el espectro más horrible que jamás haya visto se me presentó. Era el espíritu de un lord oscuro que surgía de esa tumba muy antigua. Este ser abrió sus brazos hacia mí, cerró sus cavernosos ojos, dos pupilas negras que abarcaban todo el globo ocular y mientras respiraba parecía inhalar mi vitalidad. Es ese momento sentí miedo, más que miedo un terror extremo se apoderó de mí, y bajo tanta presión mi instinto de supervivencia me hizo gritar con furia descontrolada desde lo más profundo de mi ser , y al hacerlo liberé toda mi energía que empujó a esta entidad varios metros hacia atrás desapareciendo en la espesa bruma…

Me sentí agotada al punto del desmayo. Caí de rodillas sobre el suelo de Korriban y pude ver allí, rodeando la tumba, gran cantidad de esqueletos de animales, entre los cuales se hallaban varios huesos de murciélagos Shyracks. Al parecer la vida de toda criatura que por allí circulaba era extraída por esas oscuras fuerzas.

Yo sobreviví, pero exhausta me dormí por espacio de unos pocos minutos que fueron suficientes para soñar algo que me fue muy revelador: tuve la visión del autor del crimen de mi mentor. El lado oscuro me reveló quién era el jedi que lo traicionó…




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10 años 7 meses antes #41 por Kalas Fett
Kalas volvia a Korriban, a es Korriban que empezaba a volver a parecerse a la antigua Korriban, no en sus edificaciones, sino en el poder del Lado Oscuro, volvia a ser patente y cada vez que pasaba mas tiempo se iba haciendo mas fuerte pues los sentimientos de ira, odio, dolor del universo eran mas fuertes.

Kalas dio consejos a Ann de por donde deberia de seguir sus pasos por el planeta, asin que Kalas pudo preocuparse de sus asuntos y se dirigio a la sala del Consejo Sith donde su expectral consejo estaba presente y como en cada reunion los 12 rodeaban al Lord Oscuro mientras este hablaba.

-Kalas: Ilustres miembros del Consejo tengo un asunto que tratar... la necesidad de mas poder tanto para el Lado Oscuro como para mi persona, mi poder aun no es suficiente a la muerte no puedo evitar.

-Darth Sion: Lord Oscuro Kalas soy el unico que ha podido sobrevir a la muerte y mantener mi cuerpo vivo, pero debes de tener cuidado, yo sobrevivia por mi odio y cuando dejas de tenerlo o pierdes parte de el mueres y el odio llega a ser dificil de controlar y mantener ademas de como se puede ver en algunos documentos mi cuerpo estaba roto.

-Kalas: Lo se Darth Sion, pero busco otro modo, un modo mas seguro...

-Darth Nihilus: Lord Oscuro, tu poder sobre el Lado Oscuro te mantendra por vida hasta el fin de los dias, pero buscar la inmortalidad total, es decir no poder morir ni por causas naturales ni artificiales. Para eso debes de usar a esa mujer, a esa jedi...

-Darth Plagueis: Asi es, debe de penetrar en el Lado Oscuro y una vez alli deberas contarle el gran secreto que guardas sobre su vida y sobre su odio, una vez hecho eso, deberas de sobrevivir y a traves de eso profundizar en tu odio y solo asi lograras la inmortalidad que tanto ansias.

-Exar Kun: Pero antes de eso debes de viaja al planeta Kalee alli se guarda una pieza, una pieza muy importante es un bebe Kaleesh es muy importante que se una a nuestro bando.

-Kalas: Asi se hara, viajare a Kalee y cumplire con el destino de la jedi.

Kalas abandono la sala y decidio caminar por el templo sith, mientras el consejo debatia un asunto.

-Marka Ragnos: El Lord Sith esta deseando mas poder y ustedes malditos se lo estais dando en bandeja, no solo busca el poder a traves del Consejo, sino que tambien lo esta buscando y lo que es peor lo esta encontrando por sus medios, dentro de poco sera demasiado fuerte para nuestro poder y podra destruir nuestros espiritus.

-Darth Nihilus: Tranquilo Marka, esa jedi cuando descubrar el gran secreto acaba con él y podremos seguir con nuestros planes.

-Marka Ragnos: No lo veis, sobrevivira y sera inmortal tal y como le habeis dicho, Darth Kalas es mas poderoso de lo que jamas hemos soñado ser alguno de nosotros y encima le estais dando mas poder, esa tal Ann podra ser un rival, pero solo sera durante cierto momento despues de eso Kalas volvera a ser mas poderoso que ella, ahi queda mi advertencia...

Las 12 figuras se desvanecieron pero al parecer algo habia entre Ann, Kalas y el poder...

(Continuara)

«Korriban será lo que siempre ha sido. Un cementerio para los más oscuros Lores Sith, todavía susurrando en sus tumbas. Será siempre una fuente para el mal, sembrando amenazas a través de los milenios.»

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10 años 7 meses antes #42 por General Darian
Superficie de Fyrm

La lanzadera de asalto imperial descendió rápidamente sobre el mayor asentamiento habitado del planeta, una pequeña ciudad al borde de un acantilado. La nave imperial aterrizó ante el mayor edificio del lugar, presumiblemente la sede del gobierno local, espantando a varios seres con forma de ave que se encontraban en la plaza.
El general Darian descendió por la rampa de embarque escoltado por una docena de comandos de asalto enfundados en sus negras armaduras de explorador. Dos de ellos llevaban Ysalamiri sobre sus espaldas.
Darian miró a los nativos del lugar con curiosidad, luego avanzó hacia lo que parecían ser dos centinelas que guardaban la puerta del edificio principal.
—¿Quién gobierna esta ciudad? —La voz serena y autoritaria del general pareció intimidar a los guardias, no obstante uno de ellos pareció armarse del valor suficiente para responder.
—¿Quién lo pregunta? —replicó
—El Imperio —fue la simple y contundente respuesta del general
El guardia que había hablado pareció dudar un momento, pero al observar a los siniestros soldados imperiales decidió que lo mejor era responder.
—El jefe mayor Mingrard.
Darian asintió levemente sin apartar su fría e impasible mirada de su interlocutor.
—Llévame ante él.

Darian penetró en la sala del trono seguido por su imponente escolta, al otro lado de la estancia, dos nativos de Fyrm conversaban nerviosamente entre susurros.
—Maldición, el Imperio está aquí.
—Tengo ojos para verlo, Oongrard —quien hablaba ahora era el propio jefe Mingrard, quien ocultaba su nerviosismo con mayor fortuna que su consejero.
—Mi señor, el Jedi estará a punto de llegar, si lo encuentran aquí...
—Intenta tranquilizarte —le interrumpió Mingrard—. Si jugamos bien nuestras cartas aún podemos entregárselo como presente y ganarnos su confianza, pero esperemos que no sea necesario.
El jefe hizo una señal a un guardia que estaba apostado en una esquina, éste se aproximó, Mingrard le susurró instrucciones al oído, a continuación, el guardia desapareció por una puerta secundaria.
El movimiento no pasó desapercibido al general Darian, que ordenó a sus escoltas permanecer alerta. Luego dió una serie de órdenes por su comunicador de largo alcance.

El carcelero Astniflhiard escoltaba a su prisionero Jedi por un pasillo que conducía a la sala del trono cuando le salió al paso un guardia.
—No podeis pasar —dijo mientras cerraba la puerta tras él—. Han venido soldados imperiales, están reunidos con el jefe Mingrard.
El Jedi se las arregló para bloquear el vano de la puerta con una mano antes de que se cerrase. Consiguió echar un vistazo rápido a la sala del trono antes de que nadie pudiera impedírselo. Pudo ver a un oficial imperial con uniforme negro de las tropas de asalto y varios comandos imperiales detrás de él.
El guardia apartó la mano del Jedi y cerró la puerta suavemente mientras el carcelero le dirigía una mirada furiosa.
La situación era terriblemente complicada, el Jedi comenzó a evaluar rápidamente la situación y considerar sus opciones.

En la sala del trono, el jefe mayor Mingrard se enfrentaba a una situación de lo más desagradable.
—Jefe Mingrard —saludó el general—. Ha llegado hasta mis oídos que un Jedi se esconde en Fyrm.

Continuará...

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