FAN-FORUM WARS. Partida XI: El Legado

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10 años 4 meses antes #61 por General Darian
Destructor estelar Singularidad, viajando por el hiperespacio

—¿Dónde está él? —preguntó el general Darian.
—Esperando en sus aposentos señor —respondió el coronel Sulamar.
Ambos oficiales imperiales caminaban por el pasillo central del puente de mando acompañados únicamente por el sonido de las pisadas de sus botas sobre la cubierta metálica. En pocos minutos llegaron a su destino. Una compuerta doble de duracero se abrió para mostrar las espartanas dependencias del general. Había un hombre esperando en el recibidor.
"Es idéntico a él" pensó el general imperial con satisfacción. Su ojo cibernético analizó las facciones de su rostro sin encontrar ninguna anomalía. Jooven Jedi se hallaba en pie, impertérrito ante el escrutinio de los dos oficiales.
—¿Deduzco, pues que la pequeña muestra de ADN que mis guardias extrajeron del huesped original permitieron la creación de un clon perfecto? —inquirió el general como si el clon de Joven Jedi no estuviese presente, por otra parte éste permaneció indiferente.
—Perfecto no, general —comentó Sulamar—. Tal y como especificó en sus instrucciones su personalidad ha sido modificada para mostrar una total y absoluta lealtad y obediencia al Nuevo Orden.
El general Darian asintió satisfecho y extrajo de uno de sus bolsillos el sable de luz que requisara a Joven Jedi. Se lo entregó al clon.
—Creo que es hora de que el maestro se reuna con su "joven aprendiz" —la sonrisa diabólica del general le puso los pelos de punta a Sulamar—. Asegúrate de le enseñas a tu pupilo a mostarar la debida devoción por el Imperio.
—Sí, señor —respondió Jooven Jedi.
Y haciendo una reverencia se fue por el largo pasillo.
Darian permaneció unos minutos a solas y en silencio con su subalterno.
—Cuando el verdadero Joven Jedi regrese —dijo al fin—, descubrirá que le hemos arrebatado todo lo que más valoraba, y si lo quiere recuperar tendrá que convertirse en el hombre que queremos que sea.

Continuará....

"Estamos hablando del Imperio, todo el que da órdenes es de primera categoría". Han Solo (La Tregua de Bakura)

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10 años 4 meses antes #62 por bountyhunter_s1
Ciurg miraba con curiosidad la cabeza decapitada de quien fue su informante en Tatooine hasta el momento. El zabrak yacía justo delante de el sobre una mesa, con signos de llevar muerto bastante tiempo.

Entre pensamientos acerca de si esa emboscada había sido efectivamente personal o si se movía algún interés mas por debajo, El mercenario intentaba abarcar con su mirada todo su entorno en busca de algo que le permitiese liberarse y alcanzar sus armas, que descansaban justo detrás del decapitado zabrak.

- Piensas que es un asunto personal verdad?- inquirío desde las sombras el anciano Jedi, con un tono fantasmagórico- Pues no, no lo es, tu sabes bien como funcionan las cosas en nuestro negocio.

- Nuestro?

“Nuestro negocio…”. Ciurg imaginó lo mortífero que resultaría un Jedi-cazarrecompensas, y en vista de los sucesos que estaba viviendo no le tomó mucho trabajo darse cuenta de ello. Pese a esa enorme consternación agrupándose en su cabeza, se dispuso a no mostrarse débil ni sorprendido.

- Verás amigo mio – prosiguió el Jedi, sirviéndose algo de agua en un desgastado recipiente de tono cobrizo- tus fama parece haberte tragado hasta el punto de sobreestimar a inútiles zabraks y tomar a todos Jedis como meros aprendices. Eres tan predecible como estúpido Ciurg.

- Ja, Me han dicho cosas peores viejo..

- Sin dudas. También seguro te dijeron muchas veces que ibas a morir, pero puedo asegurarte que esta vez será diferente. Comenzando por ver que ahora el precio esta sobre tu cabeza y… es un buen precio.

- Buen intento Jedi, por poco logras mentir de una forma convincente…- Ciurg sintió una conmoción general en su interior, una colapso que convirtió una mera posibilidad en una verdad fehaciente. Por el tiempo que había pasado supuso que Nei estaría alertada de que algo no iba bien, era solo cuestión de tiempo. El anciano lo miraba con un repugnante gesto de lástima, como la que el mismo había sentido un par de veces al ver la patética suerte de sus victimas.

- Y quien pagaría un buen precio por mi?

- Sinceramente me decepcionas mucho Ciurg. Deberías preguntarte quien no pagaría un buen precio por tener tu mugrosa cabeza colgada de una pared… pero, mi más curioso es que fue tu propio cliente de confianza.

- Rooneri?, Estupideces… nunca le he fallado.

El jedi frunció el entrecejo llevándose la mano a la barbilla se inclinó levemente hacia Ciurg.

- Nunca?. Y eso incluye una matanza familiar solo para capturar a un muchacho?. Eres igual que tus antecesores, no saben hacer el trabajo de un cazarrecompensas, no conocen ningún código de honor ni se atienen a reglas básicas de respeto. No me sorprende que todos terminen igual.

- El muerto se ríe del degollado Jedi. Ustedes fueron comidos por la misma bestia a la que juraron proteger.

El viejo se rió sonoramente, pero aniquiló esa expresión de manera súbita, retomando su mirada oscura y su tono amenazante.

- No soy un Jedi. Que lo haya sido en una vida anterior es diferente. Prefiero verme a mi mismo como un usuario de la fuerza… para beneficio personal…, aún así, de vez en cuando me doy el gusto de recordar los viejos tiempos.

Ciurg asintió con la cabeza dando poca importancia a lo que decía el Jedi, solo era cuestión de hacer algo de tiempo. “Lo sabía, el desgraciado de Rooneri me ganó de mano, y pensar que de todas maneras iba a matarlo para quedarme con sus rutas… ahora nadie podrá decir que no esta justificado”. Dejó esa cuestión para después. El problema era que no había señal de Nei ni del Legionario y comenzaba a preocuparse por los planes del viejo.

- Me arrancaste una lágrima… pero más allá de tus nostalgias seniles, ¿cual es tu plan?.

- Morirás. Eres muy peligroso como para estar llevándote en el sector de cargas.

Los ojos de Ciurg se crisparon al ritmo en que desmenuzaba los sonidos del exterior, reconociendo de entre el arrastre de la arana y el silbido del viento a un rugido antiguo y temerario. “Está aquí”.





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10 años 4 meses antes #63 por bountyhunter_s1
Ensartada en una lucha atroz contra la computadora y los controles manuales del Legionario, Nei intentaba mantener la nave a una altura razonable del suelo, pero el viento y la ya de por si natural resistencia del aparato a recorrer superficies por largos tramos, sumado a que nunca había tenido que ir en rescate de su padre, hacían a la situación el triple de desesperante. Los comunicadores de su padre estaban anulados, tanto el de la armadura como el independiente, no tenía respuesta y eso solo podía significar que algo se había salido de los cauces del plan. “Cerca de Anchorhead… fue la última señal y ya pase por allí. Y yo que te advertí sobre seguir en esto… infeliz estúpido”.
Los sensores bipearon cuando se acercaba a lo que parecía una vivienda en medio de la habitual nada de Tatooine. Nei pasó los controles defensivos a modo manual a modo manual. La lectura de dos formas de vida era clara, pero no estaba dispuesta a lanzarse arremetidamente contra un blanco que podía ser equivocado.

A una mínima distancia Ciurg se permitía sonreír otra vez. Una vez mas se sorprendía de su inteligencia al conservar un as bajo la manga hasta ese momento. Las garras de duracero permanecían ocultas replegadas dentro de la armadura. Pero no era el único consciente de que se acercaba ayuda, el Jedi se dispuso a terminar rápidamente sus asuntos.

- No mas charlas amigo mio, debí saber que vendrían por ti.

- Debiste – sentenció el recuperado cazador entre dientes, al momento en que un filoso sonido rasguñaba sonoramente las celdas que lo ataban deshaciéndose de ellas y permitiéndole retomar la guardia en un suspiro- pero no pudiste, porque eres un miserable hablador!

Ciurg se lanzó hacía el anciano con rabia, pero no alcanzó a tocarlo cuando una fuerza desconocida lo lanzó a través de una abertura del techo al exterior. Cayó sin elegancia, dando varios tumbos hasta terminar contra la arena. El Jedi venía en caída con el enceguecedor sable entre sus manos. Ciurg giró como pudo y lo evitó con más suerte que destreza. “No funcionará… donde?”, Buscó la sombra del Legionario y la encontró, acercándose ahora si con furia a su posición. Los controles de la armadura parecían responder.

- Acércate lo mas posible pero no bajes las escotillas hasta estar sobre mi, dispara al sable láser con las torretas!

La entrecortada voz de Nei respondió al instante. “Confirmado”.

El brillo del láser resplandeció nuevamente casi tan cerca como para partirlo en dos. De una u otra manera nunca lograba alejarse demasiado de su enemigo. Sus manos buscaron en las cartucheras del cinturón, de las piernas y caderas, nada. Estaba desarmado a excepción de las garras.

- Muéstrate… vamos a retomar nuestro pequeño asunto anciano!.

Una opaca voz atravesó el aire hasta clavarse en su nuca. Justo detrás de si.

- No hay asunto. Solo son negocios, cazador.

Ciurg activó el casco otra vez. Todos los controles estaban nuevamente funcionales. Tenía suficiente miedo como para escapar, pero también suficiente orgullo para no hacerlo. Nada le apetecía más que el poder decapitar a ese anciano, y enviárselo hecho pedazos a su ex contratista.

- Tu único negocio es cumplir el destino de todos los tuyos… MORIR!

El resplandor de las garras de Ciurg chispeó violentamente contra la hoja láser, incapaz de quebrarlas con facilidad. Una arremetida bestial de luces y destellos violentos permitían ver la batalla a mucha distancia. El Jedi mantenía su elegancia pero ya sin su actitud de seguridad. Ciurg era un frenesí incontenible de ataques descontrolados, lo suficiente como para cometer errores mortales, pero manteniendo la avanzada. La hoja danzaba tan velozmente que de no ser por los múltiples sensores de su casco Ciurg no podría lograr esquivar los letales giros y sobregiros de un verdadero maestro Jedi, un adversario que buscaba entre los descuidos del cazador de recompensas un punto exacto donde atacar, y ese punto se revelaba ante el cada vez que Ciurg daba un ataque extendiendo los brazos al máximo, un ligero fallo en su armadura en la sección articulatoria de los brazos, justo en el ensamble de las dos piezas principales de estos, dejando una apertura perfecta para el sable láser. Pero Ciurg no se gastaba en pensar sino en no dejar de atacar, un ataque de arriba abajo del Jedi terminó desviado hacia uno de sus lados por ambas garras de duracero, que sirvieron a la vez de punto de palanca para todo el cuerpo de Ciurg que se propulsó para asestar dos patadas noqueantes en la cara del viejo, que cayo fatídicamente sobre la arena.

- Ahora mujercita. Trae al legionario

Ciurg recuperó su expresión de victoria. Se acercó al desfallecido Jedi haciendo chispear sus armas, dando pasos lentos pero decididos. La batalla fue dura, pero finalmente había ganado por partida doble. Primeramente al derrotar a un enemigo de gran nivel, y no menos importante, teniendo la certeza de que matar a Rooneri le sería no solo fácil de realizar sino también de justificar.

El rugido del legionario levantó la arena como si fuese una bestia furiosa demostrando su poderío en las profundidades de un abismo desierto. Ciurg chocó su mirada contra la de Nei, en un duelo de silenciosos reproches y altanerías. Pero la expresión de Nei mutó de un segundo a otro. Ya no era una engreída aprendiz de asesina a sueldo sino una simple mujer aterrorizada a la vista de Ciurg, y el vio en sus ojos el claro reflejo de lo que sucedía a sus espaldas. Sosteniendo el aliento y apelando a mantener ese instante eterno, Ciurg giró sobre si mismo al tiempo que desplegaba nuevamente sus garras hacía los lados. La helada transpiración cayó suavemente por su espalda, como un filo que abría con fina crueldad su carne hasta los huesos. Terminó al final de esa eterna travesía justo frente al Jedi nuevamente en pié, con ojos ensartados en sangre e ira, y una delgada línea de luz enceguecedora que arrasó sin que pudiese hacer nada, su ya maltratada armadura, seccionándole el brazo derecho del codo hacía abajo. El corte fue limpio, casi alcanzó a admirarlo. Pero no se dio el lujo de detener la marcha del brazo que aún quedaba de su lado, y el filo que brillaba casi tanto como el láser estático del Jedi, en una trayectoria perfecta, que no podría ser detenida ni por leyes lógicas así como por fuerzas misteriosas, y que, al momento en que comenzó a sentir el dolor de su perdida, este ya estaba compensado por el desgarrador grito del jedi, con su vientre atravesado por el duracero, perdiendo su sable en el inesperado shock, cual salió expulsado hacia algún lugar desconocido en la nebulosa polvorienta de la consumada noche.

- NO TE ESCUCHÉ GRITAR LO SUFICIENTE JEDI! GRITA!- escupió Ciurg sin permitirse temblar por el dolor de su herida.

- No te lo…perdonaré…

Ciurg comenzó a sentir nuevamente un corte en su respiración, al tiempo que la mano del anciano se extendía llamando nuevamente a su sable. No tenía muchas opciones y las que tenía no eran agradables en absoluto. “Todo o nada… TODO!”

Haciendo presión al máximo con su ahora único brazo, la cuchilla emergió atravesando completamente al Jedi, que perdiendo la concentración en la búsqueda de su arma empeño toda su voluntad en asfixiar a Ciurg. El cazador de recompensas sentía a sus ojos a punto de explotar de sus orbitas. Sus rodillas se quebraban como hierba seca, encapaces de sostener por mucho más tiempo su propio peso sumado al del desfalleciente Jedi.

- Mujercita… hazlo. A ambos… Dispara!

No hubo respuesta en los siguientes instantes que parecieron interminables. Nei estaba avasallada por lo que sus ojos veían, pero aún más por lo que acababa de escuchar. Sus ojos brillaban en las tinieblas rojizas de la cabina del legionario, perdido en algún mundo infernal, como testigo silencioso de la caída de su amo y señor, justo debajo de el. La joven veía su interior. Un hombre sostenía la mano pequeña de una niña. Ella se había caído, en un momento en que no debía hacerlo. Ella miró a sus ojos. Eran extraños, no eran humanos ni de ninguna otra especie. Parecían más bien enormes calderas de ira y decepción. Los conocía y sabía lo que había detrás de ellos. El hombre la levantó con brusquedad. Por un momento sonrió levemente en tanto el terror de la niña seguía incólume. El hombre volteó ligeramente dando las espaldas a la niña. Ella suspiró, justo antes de que un golpe desprovisto de toda compasión la arrojara a un lado del lugar. Eso era lo más cercano a resumir la vida junto a Nand Ciurg. Era la sintetización del proceso que estaba acabando esa misma noche, delante de los ojos que se negaban a ver el presente y menos aún el futuro, amarrados al miedo a perderlo todo, aunque ese todo fuese para ella su monstruoso padre. El correr de las tibias lágrimas le hizo reencontrarse con el rostro que la acusaba desde abajo. Podía leer lo que decían sus pensamientos. “Eres débil. Débil e inútil para mi”. Tomó el control de la torreta inferior y apuntó. “No hay vuelta atrás.”

Ciurg notó la activación de la torreta y sonrió a su suerte.

- Creo que te equivocaste. Mi familia es mucho más que una fe extinta y un arma elegante… y yo fui el mejor… y ahora, que harás Jedi?

Los cañones gemelos escupieron 3 ráfagas de líneas láser, que silenciaron de un golpe el atronador grito del Jedi, que voló en pedazos al igual que su victimario. El refucilo de la explosión de disipó y las arenas regresaron a su lugar. Nei alcanzó a ver a cierta distancia lo que quedaba de su padre, tendido en partes y señalizado por el sombrío brillo de las piezas de su armadura. Lentamente fue dejándose caer sobre los controles. Nunca antes de había sentido tan sola y tan lejos de cualquier lugar. Permitió a sus ojos buscar nuevamente a Ciurg.

“Quizás aún respire”.



“Quizás no quiera saberlo”.



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10 años 4 meses antes #64 por skyana
Respuesta de skyana sobre el tema FAN-FORUM WARS. Partida XI: El Legado
Naves y hangares era lo único que centraba la atención de los ojos de Ann. Su mirada se tropezó con la presencia imponente del Izhora a pocos metros de ella. Teniendo acceso a los controles de entrada y los conocimientos para pilotearla, no escatimaría la oportunidad de salir de Kalee esa misma madrugada. Una vez dentro, en la cabina principal de mandos, tras anular el dispositivo de rastreo y bloquear el comunicador, marcó en el ordenador de navegación las coordenadas rumbo a Tatooine. Despegando tan precipitosamente del hangar que el casco negro del Izhora por poco roza con un carguero que estaba por descender. Pero una maniobra de rápidos reflejos de la jedi hizo que enderezara la nave velozmente evitando el choque.
Sabia que esconderse era inútil, el universo carece de escondites para los ojos afilados de quienes manejan un poder tan siniestro El sith no la dejaría en paz mientras ella estuviera con vida y el Jedi oscuro se había ensañado demasiado en el último duelo como para dejar que escape tan fácilmente. Aunque ya había despegado de Kalee, oía la voz terriblemente perturbadora y avasallante de Kalas y Ken propagándose en la fuerza, alojándose como un huésped en su mente. Ella escuchaba repetidas veces el mismo pensamiento:

_No podrás escapar, es tu destino, tu ultima elección

Solo cuando el Izhora saltó al hiperespacio, la voz en su mente se apaciguó. Cuando Tatooine apareció frente a sus ojos como una esfera naranja suspendida en el cielo.
Pronto atravesaría su atmosfera…



…………………………………………………………………………………………..
Mos Eisley

Aterrizó la nave en el hangar privado de Kalas esperando y deseando más que nada, que Grongerth no estuviera allí presente. De todos modos si la suerte, si es que existía, no estuviese de su parte y el socio de Kalas se encontrara allí, manipularía su mente bloqueando y desviando su atención, pasando de esta manera inadvertida.
Una vez fuera del hangar ningún rostro le resultó conocido. Una multitud de
Comerciantes, criminales, contrabandistas se mezclaban en sus rutinarias jornadas, cuando la primera luz de la mañana templaba las edificaciones severamente castigadas por las continuas tormentas de arena... Ella se fundió en ese entorno y marcho por las polvorientas calles de la ciudad. Necesitaba poner orden en su vida por eso eligió regresar a su origen, a Tatooine. Necesitaba claridad. Sabia que debía de estar por encima de las aguas turbias, “solo cuando dejan de agitarse se vuelven transparentes, como transparente se vuelve la visión” recordó una enseñanza del pasado…

No se imaginaba que el socio de Kalas la había estado observando desde una cantina cercana al hangar. Inmediatamente Grongerth activó su holocomunicador y estableció contacto con el Sith
- Lord Kalas, tu aprendiz acaba de arribar a Tatooine, me preguntaba si esto forma parte de algunos de tus planes o…
- No _interrumpió Kalas abruptamente_ esto no estaba previsto, mi aprendiz me ha traicionado…El lado oscuro te guió para que yo pueda saber sobre su paradero…
- Que es lo que quieres que haga entonces? Indagó Grongerth
- Contrata a un caza recompensas. Tengo información de buena fuente que hace poco arribó uno de los mejores a Tatooine. Averigua quien es, encuéntralo! – enfatizó kalas- es imprescindible para la caza de esta Jedi
- De acuerdo Lord Kalas te mantendré informado ante cualquier novedad –finalizó la comunicación ………………………………………………………………………………


Ann entró en una chatarrería buscando un generador de energía para su caza. Dos rodianos hablaban con el dueño del negocio, un toydariano con sus ojos desorbitados al parecer por la charla que estaban sosteniendo.

_Estas seguro que estamos hablando del mismo? Indago el toydariano incrédulo

_ Asi es, ha regresado… “el mejor de la basura” ha sido visto en varios lados…en las cercanías de Wayfar entre otros –respondió una de los rodianos.

…_el mejor de la?…murmuró Ann olvidándose de que no estaba sola y en un gesto total de asombro que apenas pudo disimular que lo escuchado le era inesperado. Sintió una fuerte angustia en su estómago. Estaban hablando de Ciurg, un caza recompensas que provocaba terror en los granjeros de la zona desde la masacre de aquel día hacía siete años atrás en una de las granjas, cuando había asesinado a casi una familia entera por cazar a un Jedi, por cazar a Kiuz Henderán…
…”hubiese sido un gran Jedi, no debía morir”… recordó las palabras de su maestro. Qwan era un gran amigo del maestro de Kiuz . El muchacho no había querido escuchar las advertencias de su maestro y sus visiones cavaron su propia tumba y la de su familia. Qwan al enterarse de la masacre había viajado junto a Ann hasta tatooine e iniciado la búsqueda de este asesino.. Pocos meses después la persecución quedó inconclusa cuando la muerte sorprendió a Qwan .
A partir del terrible asesinato de su maestro, Ann había dedicado su vida al seguimiento del homicida de su mentor, olvidando por completo el sucedo de aquel día y conmovida porque sus recuerdos emergían como si tuvieran voluntad propia.
Luego de adquirir el repuesto para la nave, salió de la chatarrería. Lo que allí había escuchado la ligaba profundamente con su pasado y con la incertidumbre de no saber los pasos a seguir.

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10 años 3 meses antes #65 por skyana
Respuesta de skyana sobre el tema FAN-FORUM WARS. Partida XI: El Legado
Sus ojos entrecerrados, casi cegados por el resplandor blanquecino de los soles que reflectaban sobre el desierto,vieron una extraña silueta humana aproximándose velozmente…demasiado rápido para ser un simple humano,
pensó ella sin perderlo de vista.

No sabía por qué estaba allí, en Mar de dunas, a esa hora, ese mediodía. Tampoco se lo preguntaba. Solo observaba, y creyó que a la figura metalizada le llevaría varios minutos atravesar los médanos.

Los cálculos de Ann fallaron y Nand Ciurg se encontraba a pocos pies de distancia. Cada paso, cada movimiento ejecutado habían sido de una precisión extrema, como de alguien perfectamente entrenado en el arte de combate.

El caza-recompensas se detuvo repentinamente. Pareció estudiar a la Jedi por un largo rato a través de su visor. Ann se dejó fluir en la fuerza y pudo ver quien se ocultaba tras aquella sofisticada armadura. Un profundo surco delineaba la vida de este ser en dos. Un pasado conflictivo, lleno de dolor que el mismo Ciurg se había encargado de aplastar como a un insecto para resurgir como alguien totalmente despiadado y cruel.

Ella experimentó un gran temor. Sintió el terror de los granjeros, el dolor de sus victimas. Sintió lo que era Nand Ciurg. Un escalofrio recorrió su cuerpo, como si parte del metal de la armadura se apoderara de ella, oprimiéndola, asfixiándola, fundiéndose en su piel. Como si la aleación de hierro mandaloriano se hubiera convertido en un metal líquido plomizo absorbido por sus poros. Estaba insoportablemente presa dentro de una armadura que no podía ver pero si sentir.

El caza-recompensas seguia allí, estudiandola. Tenía el don de presentir lo que le ocurría a su presa antes de morir. Sabía que ella era diferente a los otros jedis cazados… Igual tomó su Blaster , apuntó directo a su corazón y ejecutó el disparo.

…………………………………………………………………………………………..

Un sobresalto hizo que Ann despertara y se incorporara abruptamente sobre su lecho.
Las sombras comenzaban a esfumarse dentro de la habitación en su pequeña casa circular. Estaba amaneciendo. Todo había sido una pesadilla Aunque Ciurg estaba cerca y ella lo sabía…


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10 años 3 meses antes #66 por Moon
Respuesta de Moon sobre el tema FAN-FORUM WARS. Partida XI: El Legado
Blasters, sables láser, naves estelares. Siempre volando de aquí para allá. Buscando sangre, poder, influencias, dinero. En un infinito vaivén derivado de las fluctuaciones arquetípicas de una situación conflictiva.
Como arquetipos de calaveras, cuerpos quemados, venganza. Eso es una guerra. Y toda guerra tiene víctimas. Y verdugos.
Soldados infames que aparecieron en su planeta natal. Un pequeño ejército, de mercenarios que no se definen por nada más que una búsqueda materialista.
Láseres que marcan un destino. Una necesidad imperante sobre todas las demás. La rabia de un niño que pierde a sus padres.
Del joven que es ahora.
Y sólo te repites con amargura:

- Malditos bastardos. ¿Por qué no pude morir con ellos?. ¿Por qué yo escape y ellos, no?. ¿Por qué?- dijo Sebastian Shaw.

:D :(

Maestro Jai de DW.



Buscando consumir las étereas voces en el silencio.

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