FAN-FORUM WARS. Partida XI: El Legado


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10 años 6 meses antes #79 por bountyhunter_s1
“Extraño, al menos, es extraño. Ayer esta porquería orbital era el patio trasero que el imperio no quería ver ni mucho menos limpiar, hoy levantas una piedra y sale un imperial pidiendo documentación.”. Escupió la reseca y pegajosa saliva que le producía el desierto mientras una escuadra de soldados imperiales avanzaba cautelosamente hacia El Legionario. El líder fue directamente a Ciurg, apuntando descaradamente a la cabeza de este.

- ¡Identifíquese!.

- Cuidado con esa arma soldado, quizás sea demasiado grande para usted…

- ¡He dicho que se identifique, ahora!- gruño el soldado con el típico tono arrogante imperial, a su voz siguieron los sonidos de las armas que lo apoyaban colocándose en firme posición hacia el desafiante sospechoso.

- Mi nombre es algo que valoro mucho… no suelo decirlo a nadie a menos que sepa primero cuales son sus intenciones… usted sabe de que hablo, el viejo juego de “Dime-que-quieres-soldadito”…

- ¡Está desafiando la autoridad imperial!, ¡Abran fuego!

- Hey hey…HEY!... ¿Disparar a un sospechoso no identificado?, ¿Y si fuera a mi a quienes tus “dueños” buscan?....además… te enseñaron en la academia lo que sucede si te quedas cerca cuando estallan… 23 detonadores termales?.

El soldado recorrió a Ciurg de arriba abajo y no tardó en tomar en serio sus palabras. Los desgastados ropajes amontonados sobre esa figura blindada ponían en jaque la prudencia en la acción de acercar tanto a sus hombres a ese individuo. Detrás del lider, fácilmente reconocible por el color de su hombrera, y sin necesidad de pedir autorización, sus hombres se echaron un paso atrás en posición defensiva.

- Y, soldado imperial?, Me tomarás en serio ahora?, No desafió la autoridad de tu imperio, solo quiero saber si puedo resultar útil en su visita a este pedazo de roca.

- Buscamos Jedis, uno en particular, una mujer. Ahora… señor, identifíquese y aleje las manos de su cuerpo…no volveré a repetirlo.

Ciurg echó una risa leve. Dio un paso adelante al tiempo que todos los imperiales dieron uno atrás.

-Está usted delante del mejor cazador de recompensas que encontrará en estos dias. Nand Ciurg. He cazado Jedis con la facilidad con la que tu podrías cazar ratas en este desierto… y estoy al servicio del imperio… si es que están dispuestos a negociar mi humilde oferta.

- Quítese esas ropas y muéstrenos que trae.

Ciurg sintió su orgullo caer en pedazos ante la fría recepción de tan elaborada introducción a su persona.

- Solo si te quitas esa armadura brillante y metes tu trasero en la arena, mascota imperial!

-Suficiente!

El aire se petrificó y las partículas arrastradas por el viento quedaron suspendidas entre los soldados y Ciurg. El viento, ahora inmóvil, era la única barrera entre el dedo del líder de la cuadrilla y el gatillo del blaster, al tiempo que ingresaba por sus visores y atravesaba sus retinas como un cuchillazo, la imagen de Nand Ciurg abriendo en dos las oscuras telas que le recubrían, dejando expuestos más de una veintena de explosivos interconectados entre si, con dos delgadas terminales en las palmas de sus manos semicerradas. En el siguiente suspiro, el viento volvió a soplar suavemente sobre la superficie dorada del planeta olvidado.

- ¿Suficiente?...-Inquirió Ciurg sabiendo que se adueñaba definitivamente de la situación-… Si. Ya tuve suficiente de tu estupidez niño con uniforme. Ahora te comunicaras con quién esté a cargo de este circo y le dirás que Nand Ciurg está delante tuyo y que tiene una oferta… y si no escucho lo que quiero escuchar, te enviaré volando a donde quiera que esté el centro de comando sin necesidad de un transporte… ¿Quedó claro?.

El líder no se movió. Mantuvo su posición y tras el los consternados soldados. El casco del líder de cuadrilla viró casi imperceptiblemente hacia la entrada de la nave en busca del milagro.

- ¿Te preguntas donde están los soldaditos que mandaste a registrar mi nave, no?, Pues, apúrate en hacer lo que te digo y te permitiré ir a juntarlos con una pala.

El blaster más cercano a Ciurg miró el suelo y junto a el todos los demás.

- Sabia decisión, Líder de cuadrilla. Puede que en el futuro aprendas algo. Ahora transmite, y si puedes saltarte la cadena de mando hasta el eslabón mas alto, mejor.

Obedecerían, pues su obediencia no iba más allá que su propio apego por la vida. Eso Nand Ciurg lo tenía por seguro. Sintió una hoja de sierra atravesar lentamente su garganta al momento de tragar saliva, y volvió a escupir la pegajosa secreción.

- Oigan, ninguno trae un poco de agua?



"su falta de fé es...Inquietante..."

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10 años 6 meses antes #80 por General Darian
Desierto de Jungland, Superficie de Tatooine

El detonador termal estalló en la rampa de embarque que justo en ese momento acababa de abrirse. Dos comandos de asalto fueron lanzados hacia atrás por la onda expansiva, empujando a sus compañeros situados a sus espaldas. Cuando el jefe del escuadrón se recuperó de la conmoción y evaluó la situación, a los pocos segundos, se encontró con tres heridos graves e incapacitados y otros dos heridos leves. El resto del escuadrón estaba aturdido pero en condiciones de combate. La esclusa y los mamparos blindados habían protegido tanto a los pilotos como al resto de los comandos. Una suerte. El líder del escuadrón hizo una serie de señales convenidas y el escuadrón se desplegó por la humeante pasarela en formación de combate. Diez hombres divididos en dos equipos de cinco comandos, cubriendo los sectores de tiro de forma coordinada.
Sin embargo, sus objetivos no estaban a la vista. Eran viibles las zonas de impacto de dos motojets, que despedían columnas de humo que se elevaban hacia el cielo, pero aparte de eso sólo había dunas de arena a su alrededor.
—¿Dónde demonios se han metido? —preguntó el líder para sus adentros. Levantó la mano y ambas escuadran se desplegaron en abanico.


Destructor estelar Singularidad, en órbita sobre Tatooine

El general Darian observaba la árida superficie de Tatooine desde los ventanales de babor del puente de mando. Se volvió al escuchar el inconfundible sonido de unas botas militares caminando en su dirección. Ante él apareció la figura del teniente Ch´Arb.
—Mi general, mensaje del equipo Sigma-Omicron —el teniente le alargó una placa de datos y continuó hablando—. Al parecer fueron atacados, hay varios heridos de distinta consideración, nada de lo que preocuparse. Sin embargo el ataque sirvió como distracción, el equipo ha perdido momentáneamente el contacto con sus objetivos, sin embargo informan de la identificación positiva de uno de ellos como Jedi.
Darian entornó los ojos al escuachar la palabra "Jedi".
—¿Están absolutamente seguros? —preguntó.
—El objetivo esgrimía un sable láser, mi general.
—No es concluyente, pero prometedor sin duda —concedió el general—. Que el escuadrón Sable comience a efectuar reconocimiento aéreo a baja cota para apoyar al equipo Sigma-Omicrom, y manden al resto de la unidad de exploración terrestre Echo. El escuadrón Gamma también debería estar lo bastante cerca como para reforzar la operación. Si con todos esos efectivos no logramos cerrar y batir la zona estaré...disgustado como mínimo, teniente.
Ch´Arb trgó saliva.
—Sí, señor.
Ch´Arb se estaba retirando a su puesto de operaciones tácticas cuando apareció el teniente Colclazure de inteligencia, procedente de la estación de comunicaciones de popa.
—Mi general, tenemos un mensaje de prioridad para usted por el canal de operaciones terrestres —informó el oficial.
—¿De qué se trata? —respondió el general con desconfiaza pero intrigado.
—El cazarrecompensas llamado Ciurg, que usted quería contactar, dice que ofrece sus servicios como cazador de Jedis y sólo hablará con el oficial al mando de nuestras fuerzas.
—Pase la transmisión a la estación de comunicaciones —ordenó—. Trataré con el en persona.
Y más valía que el cazarrecompensas no pusiera a prueba su paciencia, Ya estaba bastante irritado tras los contratiempos sufridos.

Continuará....

"Estamos hablando del Imperio, todo el que da órdenes es de primera categoría".
Han Solo (La Tregua de Bakura)

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10 años 6 meses antes #81 por skyana
Respuesta de skyana sobre el tema FAN-FORUM WARS. Partida XI: El Legado
El rescate había sido tan inesperado como los incidentes de aquel día. Una nave de mediano tamaño había descendido cerca de la humeante explosión disipando por unos momentos el penetrante olor a metal fundido del aire. La escotilla se abrió y por la rampa apareció un joven humano de mediana estatura con la mitad del rostro oculto tras una delgada tela color marrón.

_Escuchen, cuentan con muy poco tiempo para escapar, pronto serán carne para el imperio suban antes de que los tengamos totalmente encima.

_¿Y tu quien diablos eres?- indagó Nei presuntuosamente a pesar de las circunstancias_

_Soy un hombre de negocios, ofrezco soluciones practicas a veces no muy legales, por eso suban ahora o prefieren ser aplastadas por las fuerzas de elite…

_ de qué clase de negocios hablas y cómo se que no es una trampa? _cuestionó Ann

- Mira, después tendremos tiempo para hablar, ahora elige entre dos males…

_Y si la mejor elección fuera salir de acá sólo con tu pedazo de chatarra _amenazó Nei apuntando con un Blaster en mano.

_ No es el momento apropiado para eso, entremos y salgamos de aquí! _dijo Ann a Nei tomándola abruptamente del brazo…

…………………………………………………………………………………………

“Invisible” era una nave clase Firespray modernizada con generadores y propulsores de última generación, con una carlinga personalizada para mayor confort de quienes la piloteaban además de poseer un arsenal de armamentos camuflados. Pero lo que más llamaba la atención del “Invisible” era una característica atípica: la nave había sido totalmente modificada, prácticamente se hacia difícil poder verla cuando tocaba la superficie debido a un sistema de camuflaje que la confundía con el suelo, en este caso de arena . El acceso a ella era como si uno se internara en una duna.

El invisible ya había comenzado su desplazamiento y a pesar de las imperfecciones del terreno mantenía la distancia de un metro del suelo, esto hacía que a cada bajada de un montículo de arena la misma se perdiera de vista haciendo difícil su rastreo aún teniendo naves a media altura.

_Elévate!! Van a alcanzarnos! _protestó Nei al bothan que la piloteaba.

_Tranquila niña, esta belleza ha sido modificada para que los sensores de las naves no puedan detectarla. Volar a esta altura les hace aún más difícil el ser escaneada, nos perderemos entre las dunas y no tengas cuidado conozco bien estos laberintos.

La nave adquiría una velocidad importante, el bothan era un excelente piloto sus reflejos y su control parecían propios de un corredor de carreras y de seguir así poco faltaba para perder de vista a los ansiosos rastreadores.

Ann sentía una perturbación en la fuerza, por un momento tuvo la sensación de estar a la deriva como si repentinamente hubiese perdido el control sobre si misma y recordó que había experimentado el mismo sentimiento hace un tiempo atrás en su visita a Korriban.
Escudriñó al bothan y sólo percibió alteraciones menores, normales en su especie, pero el humano…un intenso alo de oscuridad lo envolvía cegándolo y atormentándolo profundamente. La Jedi trató de sentirlo en la fuerza más agudamente llamando su atención a través de una disimulada pregunta.

-Este es el momento para hablar de negocios, que podemos hacer por ti a cambio del rescate?

-Bueno, que valor tiene una vida o debería decir dos _contestó el joven humano con aire misterioso.

_Habla ya, di que quieres no te atrevas a jugar conmigo hoy no he tenido un buen día_interrumpió Nei abruptamente.

_Tranquila niña estaba bromeando_dijo y rió_ a cambio de un favor voy a pedirles otro, pero no ahora.

_Si bien acostumbro a pagar mis cuentas también es cierto que lo hago rápido, no pretendo seguir disfrutando de tu buena compañía por mucho más tiempo. Habla ya, decide un precio y negociaremos.

_Pertenezco a una red digamos que “comercial” que no va por los mismos carriles que el imperio, para ser más preciso somos buscados por violar ciertas reglas, esto hace que tengamos algo en común. Siempre es bueno contar con un amigo cuando se lo necesita por eso creo que debido a sus habilidades, por cierto poco comunes, podríamos necesitar en algún momento de sus servicios.

Tanto para la Jedi como para la caza recompensas esas palabras resultaban huecas, poco creíbles.

_Decídete y hablaremos –dijo Ann sin sacarle los ojos de encima.

_Hablaremos pero antes iremos a un lugar seguro…



.

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10 años 6 meses antes #82 por bountyhunter_s1
En el desierto el tiempo transcurre de una manera diferente. El viento, la aridez, el cansancio y el constante encandilamiento ocular, todo aquello ayuda a que una estancia prolongada se vuelva cuanto menos, eterna. Y eternos fueron aquellos instantes para el disciplinado escuadrón cautivo bajo la sombra del Legionario. El líder del escuadrón deseaba matar a Ciurg de cualquier manera posible, aún al precio de terminar con su vida y la de sus hombres.
Finalmente hubo respuesta a través del holoproyector y la solemne figura de General Darian apareció con toda la contundencia que imprimía.

El líder se propuso saludar a su máximo superior de las formas acostumbradas pero Ciurg no entendía de respeto, y sus tiempos eran limitados.

- apártate chico- dijo el caza recompensas, dejando en manos del soldado su casco y tomando el holoproyector – Le saludo respetuosamente General Darian, acaban de confirmarme que hablaría con usted en persona, es un honor.

- También lo era para mi hasta el momento en que fui informado de su curiosa idea de tomar a un escuadrón imperial como rehén. ¿He sido mal informado?.

- En absoluto, General. Sepa usted que he tenido razones de peso para esta audaz maniobra…

- No confunda audacia con estupidez Ciurg. Es audaz quien asume un riesgo, es estúpido quien desafía mi autoridad y ridiculiza a mis hombres.

La presión de la mirada de Darian era difícil de resistir. No era un traficante, ni un gangster en ascenso. Era el imperio en persona y todo su peso cayendo sobre un Ciurg que comenzaba a creer que se había equivocado en grande.

- Si no fuera por estos métodos que llamará usted indecorosos, no tendría la oportunidad que puedo ofrecerle.

La chispa de suspenso que Ciurg intentó plasmar definitivamente no se transmitió hasta Darian.

- cada momento que desperdicia en hacerse el interesante, más y más de mis batallones tocan tatooine Ciurg. En su lugar iría al grano.

- Bien, es muy simple, no sé que buscan, pero sé que es lo suficientemente grande para movilizar todo un ejército sobre esta roca.

- Es usted muy observador.

- ….Sea lo que sea que usted busque, he recorrido este lugar, hasta sus entrañas más hediondas. He matado aquí a hombres tan entrenados como los comandos elite del Imperio. Si ha oído hablar de mi sabe que se hacer el trabajo como ningún otro. Y eso es lo que ofrezco.

- en pocas palabras es un cazador de recompensas que sabe como moverse entre la basura. Se lo que es y no me gusta en absoluto. Pero… en vista del tiempo que hemos perdido, quizá necesite alguien como usted.

- Un soldado capacitado, querrá decir.

- Soldado?- una helada sonrisa recorrió suavemente el rostro del militar- No, Ciurg. He luchado en frentes salvajes y hostiles. He visto hombres morir con honor, y he visto hombres honorables morir deshonrosamente a manos de sujetos como usted. Se de que está hecho, Ciurg. Matar es algo básico. No se requiere de academias, no se requiere de disciplina ni de código alguno. Los animales nacen sabiendo matar. Usted dista enormemente de un soldado. Solo sabe aprovechar la mejor oportunidad sin observar disciplina o lealtad alguna. Dígame ahora que remuneración pretende por sus… digamos, servicios…
Ciurg saboreó lentamente la hiel. Una vez un hombre le faltó el respeto así. El mismo hombre terminó vomitando sus intestinos durante media hora. Pero no era un general del imperio.

- Lo que pido a cambio es algo mínimo, insignificante para un hombre como usted. Un hombre que tiene tanto poder en la palma de la mano…

Darian se mostró molesto ante cada palabra de vacía adulación de Ciurg. Este lo notó, y salteó la cortesía, que mucho le costaba.

-… bien… iré al grano, quiero el mando de este batallón, primero aquí, en tatooine, para realizar la misión que me asigne y posteriormente para un asunto de carácter personal.

- Un cazador de recompensas al mando de un batallón de soldados imperiales. Sería usted muy listo o yo demasiado ingenuo… me sorprende Ciurg.

- Le propongo un… acto de buena voluntad.

El General rió suave y pausadamente, pero sin demostrar hostilidad alguna. Muy escondida en el fondo de su ser, sentía una enorme curiosidad por aquel misterioso sujeto. “Es muy prometedor para perderlo de vista”, dijo para sus adentros.

- La vida está llena de buenas voluntades, cazador de recompensas. Y la mayoría mueren en si mismas siendo solo eso, buenas voluntades.

La conversación comenzaba a caer en un círculo vicioso de intentos, fallos y reintentos. Ciurg tenía todo en juego, y si no estuviese ahí, si todo hubiese sido exitoso desde el principio, con el viejo Jedi muerto y el indemne, con la Jedi que buscaba abordo vida o muerta y la muchacha haciendo lo que debía hacer, si todo funcionara y el día le sonriera, no estaría menos comprometido ni más holgado en posibilidades. De la noche a la mañana se había vuelto un fugitivo de su mejor contratista, una víctima de sus propios métodos y de su genio irascible. Pero todo falló. Todo seguía fallando. Y Nand Ciurg comenzaba a recordar entre los soldados y su lejano interlocutor los tiempos en los que un niño caminaba entre las minas de metal más allá del borde exterior, más allá de donde terminaba la vida cruel e imposible, y comenzaba otra peor. Allí donde empezaron sus sueños de matar. No era victoria. No era dinero. No era honor. Era el deseo de acabar con todo, o simplemente acabar consigo mismo.

- ¿Quiere ver una buena voluntad que no se queda en palabras, general?- murmuró tan suavemente que Darian no tuvo un registro claro de que fue lo que dijo.

Llevó su mano al pecho elevando al máximo la tensión de los imperiales a su alrededor y encontró una hebilla y un cinturón gastado. Jaló con fuerza como si se arrancara una alimaña clavada en la carne. “Que acabe, pues.”.
Los imperiales miraron el suelo y respiraron tan profundo como sus entrenados pulmones de combatientes les permitieron. Todos los explosivos de Ciurg encadenados en cinturones entrecruzados con delgadas terminaciones electrónicas yacían en el suelo, inofensivos, ya desmontados de los detonadores.



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10 años 6 meses antes #83 por bountyhunter_s1
Hubo una sonrisa en el espacio justo encima del amarillo anaranjado de Tatooine. En la amplísima sala en la cual se encontraban el General y un par de oficiales resonó la llamada a sus brazos ejecutores en la superficie.

- Soldados…

Todas las miras regresaron a la cabeza de un Nand Ciurg con sus brazos extendidos hacia los lados y ojos clavados en la azulada e interferida imagen del holoproyector, burlándose del destino.

-…Este hombre es ahora su líder interino.- Continuó Darian, al tiempo que los soldados tomaban posición de respeto ante su prisionero, captor y ahora, líder. El General volvió la vista a Nand Ciurg- Tu valentía puede ser juzgada como un impulso suicida, si. Pero Veo en usted todo lo que necesito para acabar con un asunto que se ha dilatado más de lo previsto. Buscamos a una Jedi fugitiva y a otro par de individuos, pero esos no tienen que importarle aún, ya que es la mujer quien está efectivamente en Tatooine., tiene usted alguna información sobre una mujer sospechosa?.

Le fue difícil al mercenario prestar atención a las palabras después de haberse entregado a una muerte segura, pero no dudó en esconder el pequeño detalle por el cual se le inquiría.

- No, definitivamente no.

-Bien- continuó el general con tono de reporte de la holored- Dice usted que se ha enfrentado a situaciones con Jedis, así que le exigiré que esté a la altura de las circunstancias. Le pongo al mando de un escuadrón imperial, no son rejuntes armados de convictos, no son bestias salvajes con gusto por la sangre inocente, fueron entrenados en los rigores de la disciplina, son manos del imperio y no se desviarán ni un ápice de las ordenes que les fueron dadas oportunamente. Si se maneja con respeto, si actúa con precisión, si ayuda a que esta operación sea un recuerdo en las próximas horas, entonces habrá hecho usted el trato más importante y beneficioso de su vida, Ciurg.

- Muy lindo…-Musitó Ciurg, que no estaba del todo seguro de haber hecho “el trato mas importante de su vida”, aunque si el más peligroso- Confíe en que haré las cosas de la manera que usted lo pide… ahora bien, ¿ha aceptado todo el trato?.

- Por el momento solo la parte en la que soy beneficiado. Tome a esos hombres, tráigame a la mujer con vida usted personalmente, y cuando estemos cara a cara y le felicite, podrá llevarse a esos hombres según las condiciones que tratemos entonces.

El caza recompensas apretó sus dientes hasta hacerlos sonar. Echó un vistazo a sus relucientes hombres y volvió al holoproyector, que transmitía cada vez con más interferencia. Se tragó su orgullo y las ganas de arrancarle la cabeza a ese tipo.

- Hecho.

- Bien. Solo un par de acotaciones más, Ciurg. Se contactará conmigo periódicamente y me dará reportes del progreso, sin intentar engañarme u ocultarme algo, no olvide que los ojos y oídos que le rodean no responden a usted sino solo a mí. Y finalmente… hemos sufrido una baja especialmente desafortunada.

- Quiere que envíe flores?

Darian expulsó fuego por los ojos, pero se mantuvo nuevamente calmo. Luego de una mínima pausa, continuó.

- No. Quiero que encuentre a quien le mató, robó su armadura y deshonró el uniforme imperial infiltrándose en una operación tan importante como esta. Y lo quiero ante mí con vida. Espero su reporte a la máxima brevedad.

El holoproyector salió de línea y Ciurg se lo devolvió al antiguo líder.

Todos le miraban, algunos también se miraban entre ellos como preguntándose tácitamente “¿Qué demonios hacemos aquí?”.

- Supongo que no se levantaron de sus literas esta mañana sabiendo que terminarían al mando de un tipo como yo, ¿Verdad?.

- Si el imperio lo pide así- respondió el líder en nombre de todos- Es un placer.

Ciurg sonrió y escupió medio litro de algo muy pegajoso al arenoso suelo.

- Tendré que enseñarte a no decir mariconadas como esas, soldado. Ya no das las órdenes, así que quítate esa cosa colorida del hombro y ve a sacar a los dos idiotas a los que mandaste a registrar mi propiedad…

- A donde fueron a parar?

- Busca en los tanques de aceite.



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10 años 6 meses antes #84 por skyana
Respuesta de skyana sobre el tema FAN-FORUM WARS. Partida XI: El Legado
La nave había culminado su vuelo. El bothan permanecía dentro del invisible, mientras Nei, Ann y el humano habían descendido avanzando hacia lo que era una típica vivienda circular cerca del poblado de Anchorhead. En las inmediaciones advirtieron un gran despliegue de soldados flanqueando la región. En el núcleo de tal encrucijada la Jedi y la caza recompensas habían decidido por el menor de los males y sellar el trato con el humano, no obstante un acuerdo silencioso surgido naturalmente en una complicidad casi amistosa entre ambas, las hacía mantener alertas en cuanto a aquella supuesta negociación.


El sitio resultaba muy familiar para la Jedi pero fundamentalmente para Nei quien sintió una sensación de desazón que comenzó a carcomer su corazón, como si toda la desolación del desierto de Tatooine se le hubiera venido encima en ese mismo instante. “Muerta en vida” volvió a sentirse, como cuando visitó aquella vez el planeta junto a su padre. La luz de un recuerdo se hizo tan clara que la desplomó interiormente cuando las caras de unos inocentes niños llorando y gritando de horror despertaban a su memoria. Algo que ella había decidido olvidar permanecía allí vivo en las gruesas paredes de la vivienda Ann notó un importante cambio en el rostro de Nei que palidecía acusando un grave desorden en su interior.

_ ¿Te encuentras bien? Preguntó la jedi cerrando los ojos, intentando sumirse en la fuerza para entrar en una comunicación más profunda con los sentimientos de Nei, pero una importante frustración la sorprendió al percibir un gran bloqueo en la fuerza en lugar de una fluida corriente de energía. Sus poderes estaban totalmente anulados y la desesperación le ganó por un momento cuando ya habiendo ingresado en la precaria edificación observó un ysalamir ubicado cerca de la entrada El joven hombre había bloqueado el acceso y todas las aberturas estaban selladas. La Jedi no podía usar la fuerza pero si una poderosa patada frontal que le propinó a la altura de la cara que lo hizo tambalear hacia atrás hasta casi hacerlo caer.

_Dime quién eres y que quieres! Exclamó Ann al tiempo que activaba su sable que no era lo mismo sin el uso de la fuerza.

_Te diré solamente que acá cerramos nuestro trato, Jedi_ Dijo mientras se despojaba del velo que cubría la mitad de su rostro quedando al descubierto una cicatriz añeja al parecer hecha con un objeto incandescente.

El extraño humano sacó rápidamente un blaster luego miró a Nei que sabía de quién se trataba _“Aquel niño”_murmuró al recordar, disipando las últimas dudas de su interior.

_Aquel niño al que no quisiste matar!_ Interrumpió el joven con toda la furia en un rostro enajenado por amargos años oscuros_ Eres pura basura Ciurg, como tu padre! _gritó y escupió el mismo suelo en donde pereció su familia años atrás.

_ Sabes? El destino a veces nos compensa. Tantos años tras tu huella sin tener noticias tuyas y cuando finalmente creía que había perdido tu rastro alguien misteriosamente me contrata para matar a esta Jedi y entonces apareces tu, como un regalo venido del cielo… sabía que algún día este momento llegaría, para que sepas como se siente, para poder presentarte un rato mi vida la cual hiciste miserable _dijo apuntando directo a la cabeza de Ann _A ella le toca primero y ante tus ojos, como lo hiciste con mis hermanos, recuerdas??…


_Déjala salir, esto nos compete solo a nosotros!!! _gritó Nei __

El joven rió irónico.

_Hace un minuto tu y esa Jedi se batían en un duelo mortal allá afuera y ahora me vienes con estúpidas sensiblerías.

“En algo tiene razón” pensó Nei. Ni siquiera ella misma podía explicar el lazo afectivo que en ese momento la unía a Ann

_ Eso no te concierne, no debí haber dudado en matarte a ti también maldita rata!!! _ dijo memorando aquel nefasto día._ Deja salir a la Jedi y arreglamos lo nuestro _continuó mientras efectuaba un disparo hacia el costado directamente sobre el Ysalamir _me dan asco estas apestosas alimanias...¿Quieres convertirte en el próximo insecto chamuscado?? y apuntó directo hacia la cabeza del joven



El captor fue muy veloz con su bláster y rápidamente efectuó un disparo hacia la jedi pero Nei saltó imprevisiblemente y empujó a Ann al suelo para evitar que fuera embestida. Su reacción fue tan rápida que logró sorprender incluso a la jedi, quien justo en ese instante devolvía con su sable el rayo hacia su punto de partida quemando la mano del agresor. Ambas cayeron mientras Nei expresó a Ann con gran satisfacción “ahora estamos a mano…creo”.

El humano las observó seriamente mientras se disponía a ejecutar otro disparo con su segunda arma.

–Esta vez no habrá fallas…

Ann y Nei, miraron atrás de donde estaba ubicado el joven, alguien al parecer quería forzar la entrada violentamente, luego se oyó un ruido seco y todo cesó abriéndose repentinamente el acceso de la entrada. Una extraña calma, como la que precede un mal presagio, se anunció…



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