FAN-FORUM WARS. Partida XI: El Legado

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09 Feb 2010 03:16 #73 por bountyhunter_s1
- Sabes, cuando te comunicaste pensé en decirte que tu droide médico tenía razón, es decir, estaba en el otro extremo intentando hacerles entender a unos campesinos de Wiiiishuuka las bondades de adquirir blasters de precisión para su causa… hasta que mencionaste lo que estabas dispuesto a pagar…¿Y sabes que?- indagó en tono jocoso Redilaz Quuz mientras trabajaba las conexiones de las nuevas piernas de Ciurg- ¡Vine tan rápido como mi gran trozo de basura me dejó!, y tu sabes de lo que hablo… El Curandero es…

- Ya se lo que es esta porquería!- Interrumpió Ciurg con su fiereza habitual, pero no demasiado exacerbado- y huele aún peor.

- El olor no es de mi nave sino del brazo chamuscado que me pediste que ampute…

- Pues el brazo estaba bien, tu decidiste cocinarlo… por lo menos no dolió tanto.

Redilaz sonrió mientras se limpiaba las manos sobre su desagradablemente colorido delantal.

- Pues ya está hecho. Dos brazos que son una maldita maravilla asesina, el izquierdo con 5 juegos de garras retractiles, 2 de esos juegos son láser, el derecho tiene 3 blasters de alta precisión, un gancho de captura, y un pequeño bastardito misil de búsqueda… amarás eso hombre!.- Redilaz se preparó para recibir una cálida felicitación. Un rostro gélido y despectivo le recordó que era Nand Ciurg su paciente- Bueno, tampoco grites tan fuerte o dañarás algún sensor…

- ¿Esperabas eso de mi?.

- No… no esperaba mucho de un sujeto que una vez me ofreció a su hija como pago por unos repuestos… aunque la desgraciada tuvo suerte de morirse antes…

Redilaz arrancó una risa a Ciurg y ambos se entrelazaron momentáneamente en cínica simpatía. Lo que Redilaz no sabía era que Nei no había sido comida por un Sarlacc sino que, no dispuesto a cumplir el trato, Ciurg la escondió en un viejo cementerio, abandonándola allí por un tiempo. Ella sobrevivió comiendo unos extraños hongos de humedad que brotaban de las tumbas. Nand recordaba eso. Y le daba mucha gracia.

- Bien, tu risa me hizo el día… Finalmente y en pocas palabras, tus piernas te permitirán obtener saltos del triple de altura y una velocidad seis veces mayor, las placas de extraduracero del pecho son eternas e indestructibles, así que si quieres lanzarte de un precipicio para acabar con tu desgracia, no caigas sobre esa zona o tendrás que volverte a subir…

- Es todo. Chequeaste tu cuenta?

- Si, transferencia completa… y gracias por la propina!.

Ciurg se puso en pié. Miró al estrafalario médico y comenzó a sentir una molestia interior.

- Bien hombre blindado, ya bájate de mi Curandero y ve a despedazar mujeres y niños…


- Esa es mi nueva fama?- Musitó Ciurg frunciendo el ceño. Y Redilaz sabía que el ceño fruncido de Ciurg era mal augurio.

- No… es decir, no es nueva. Por algo tu reputación en los fondos no es la misma, hombre. Mujeres y niños…

- Las mujeres paren niños que se convierten en hombres. Es la reproducción del negocio. Y si lo hago es porque alguien lo pide así.

Redilaz confirmó la creciente hostilidad de Ciurg.

- Y es lo tuyo y lo haces bien! Yo solo hice un comentario de algo que dicen por ahí… tu sabes, hay borrachos bocones por todos lados… así que, si me disculpas, ya suficientemente difícil me fue entrar esquivando esas naves imperiales.

Se hizo un silencio que dejó al desnudo los intermitentes golpeteos de los motores de la nave en suspensión.

- Imperiales?

- Si!… bastantes para Tatooine. Espero que no tengas problemas…

Ciurg se sintió intrigado. Repasó sus pasos y supo enseguida que se las había arreglado para no llamar la atención del imperio, al menos de forma muy directa. Redilaz ya no le importaba y sus créditos menos. Dio media vuelta y dejó atrás la salpicada sala de operaciones del Curandero.

“Problemas…no, mientras no sean sables luminosos todo es negociable.”

Se colocó su nuevo casco y observó la apresurada marcha de la enorme antigüedad voladora de Redilaz, con sus motores gimiendo como un viejo Bantha con ganas de morirse al tiempo que se debatía entre salir al espacio o caer vergonzosamente sobre la arena.

“Me pregunto si la mujercita podrá con el trabajo de Grongerth...”



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12 Feb 2010 17:40 #74 por General Darian
Destructor estelar Singularidad, en órbita sobre Tatooine

La inmensa silueta triangular de un destructor estelar, negro como la noche, se deslizaba lentamente sobre la atmósfera de un planeta desértico. Varias naves de transporte partieron del hangar principal, en el vientre del leviatán espacial, y se dirigieron raudas y veloces hacia la superficie del planeta. Estelas incandescentes marcaron los puntos de la entrada atmosférica.

En el puente de mando del destructor estelar, el general Darian observaba el despliegue de sus fuerzas sobre el planeta Tatooine a través de los grandes ventanales de transpariacero. Un oficial imperial se aproximó al general con una placa de datos.
—El último escuadrón ha partido, mi general —informó el oficial.
—Muy bien, manténgame informado de cualquier novedad, estaré en mis estancias personales.
—Sí, señor —el oficial saludó con un taconazo de sus botas y volvió a su puesto.
El general Darian salió del puente de mando y entró en el turboascensor de popa, subió hasta el nivel inmediatamente superior donde se encontraban sus dependencias y entró en la antesala de recepción aterior a sus habitaciones, la cual hacía las veces de despacho personal. Había un hombre esperando de pie, en el centro de la sala.
—¿Me ha mandado llamar, general? —preguntó el clon Jooven Jedi.
—Así es —respondió Darian con un leve asentimiento—. Quiero que me informes del progreso en el adiestramiento del "chico".
Con un elegante gesto, el general invitó a Jooven Jedi a tomar asiento en una butaca mientras él hacía lo propio en el sillón de su escritorio.
—El adiestramiento progresa bien, mi general. Al principio creí que el chico se rebelaría a la idea de colaborar con el Imperio, pero le expliqué que la muerte de su padre fue inevitable, que el Emperador Dalen, que ordenó su muerte, había sido asesinado por disidentes; y que el Imperio es la mejor garantía de orden y seguridad para una sociedad que podría sufrir un conflicto interno que llevaría más muerte y sufrimiento a miles de millones de personas.
—Y naturalmente, el noble muchacho no desea que eso ocurra —comentó el general con una sonrisa sardónica.
—Precisamente —confirmó Jooven Jedi con una leve sonrisa torcida—. Ha terminado aceptando nuestra situación como un mal menor, pero cooperará para garantizar la paz.
—Excelente —Darian se levantó de su sillón y caminó pensativo hasta un ventanal que ofrecía una vista del espacio exterior—. Pronto el hijo de Joven Jedi podría sernos de gran ayuda en nuestra misión.
Darian se volvió y miró a Jooven Jedi directamente a los ojos.
—Lo has hecho muy bien, puedes continuar con tus obligaciones —hizo una pausa y volvió a sonreir—. Tu aprendiz te espera.
—Como desee —Jooven Jedi se levantó de la butaca y salió del despacho.
Darian se volvió hacia el ventanal una vez más y sonrió a su propio reflejo mientras pensaba en voz alta.
"Todo va según lo previsto".


Desierto de Jungland, cercanías de Mos Eisley, superficie de Tatooine

Un escuadrón de soldados de asalto patrullaba los accesos al principal espaciopuerto del planeta con sus otrora impecablemente blancas armaduras cubiertas por el polvo arenoso de Tatooine. Algunos exploradores en moto-jet realizaban batidas de reconocimiento por los flancos, y algunos de los soldados llevaban rastreadores Vornsk sujetos por correas. Otros llevaban armazones con Ysalamiri a la espalda. Se decía que los Vornsk tenían la capacidad de detectar y rastrear Jedi, y las tropas imperiales desplegadas en Tatooine tenían ordenes de capturar a cualquier Jedi que encontrasen y llevarlo ante el general Darian.
Darian, el simple nombre inspiraba respeto y obediencia en todos los soldados de la 501ª legión de asalto. Era el mejor comandante que habían tenido: astuto, competente, intrépido. Eso gustaba a los hombres, y su reputación militar y prestigio eran intachables.
Todo esto pasaba por la cabeza del sargento Telvar, numeral TK-542, cuando uno de los vornsk comenzó a gruñir y a revolverse inquieto.
—TK-3157, aquí Jefe Gamma —Telvar utilizó el comunicador de su casco en la frecuencia de su escuadrón—. ¿Tiene problemas?
—Negativo, Jefe Gamma —respondió el soldado, creo que mi vornsk ha olido algo.
Al sargento Telvar le hizo gracia la respuesta de su subordinado, no creía que "oler" fuese la palabra adecuada para describir el modo en que esos depredadores se guiaban a través de la Fuerza, pero realmente nadie tenía claro cómo "funcionaban" esos bichos así que no le dió más vueltas al asunto.
—Escuadrón Gamma, desplieguen en abanico, pasamos a alerta nivel 1, armas preparadas. Confirmen recibido.
Todos los soldados fueron respondiendo por comunicador a medida que ejecutaban las órdenes recibidas. El vornsk parecía cada vez más alterado y tiraba de su amo en una dirección específica. El sargento siguió con la vista en la dirección que marcaba y activó la ampliación de imagen de los sensores ópticos de su casco. Vió un vehículo repulsor bastante destartalado y una figura en su interior que le observaba con binoculares.
—Jefe Gamma a Unidad Echo, vehículo ligero avistado a 500 metros al oeste de mi posición actual, solicito intercepción e identificación.
La unidad de exploración respondió apareciendo por detrás de unos riscos rocosos avanzando a toda velocidad con sus moto-jets en una maniobra envolvente, dirigiéndose hacia la retaguardia del vehículo sospechoso.

Continuará...

"Estamos hablando del Imperio, todo el que da órdenes es de primera categoría".
Han Solo (La Tregua de Bakura)

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16 Feb 2010 04:57 #75 por skyana
Respuesta de skyana sobre el tema FAN-FORUM WARS. Partida XI: El Legado
“Hubiese preferido ver a un poblado entero de tusken persiguiéndome a lo largo del desierto…” murmuraba dentro de su vehículo mientras avanzaba y observaba como cuatro figuras de blanco blindadas se aproximaban a gran velocidad en sus motojets.

Muy lejos no voy a llegar…malditos bastardos! _protestó y detuvo su vehículo en seco.

La unidad de exploración ya la había alcanzado. Dos de ellos con ysalamiri en los soportes de sus espaldas, se habían ubicado en los laterales del vehículo mientras los otros dos detrás apuntándola con sus blásters
La voz metalizada de uno de los que portaba un ysalamiri se escuchó:

_Identifíquese…hacia donde se dirige?_dijo a la vez que ejecutaba otra orden al resto del grupo
_ Revísenla y revisen el vehiculo

_Mi nombre es Alexa_ respondió Ann recordando el nombre de una vieja amiga_ y me dirijo a…

_Señor - Interrumpió uno de los soldados - La mujer porta un sable de luz en un cinturón oculto en su ropa.

_Encontramos otro sable de luz debajo del asiento de acompañante del vehículo_ respondió el otro soldado al acercarse.

_Es que soy…caza recompensas _fingió Ann rápidamente_ y tengo un cliente que paga fortunas por estas antigüedades_ Su voz sonó poco convincente hasta para ella misma y más aún viéndose disfrazada de granjera

_Deberá acompañarnos _ordenó el soldado al mando _Queda usted detenida en nombre del imperio.

………………………………………………………………………………………

Escoltada en su vehículo por los cuatro soldados en motojets, habiendo recorrido 500 metros aparcaron donde se hallaba otro grupo, tres de ellos llevaban vornsk.Una de las bestias mostraba una pasmosa agresividad contra la Jedi aparentando estar en estado salvaje y reaccionando cada vez en forma más violenta. Ann trató de no perder la calma, se relajó, sabía que no podía usar la fuerza. En pocos segundos debería realizar una maniobra rápida y efectiva que generara confusión alrededor. Mientras el vornsk seguía su instinto asesino hacia la Jedi a tal punto de querer saltar sobre ella, uno de los soldados que portaba un ysalamiri se veía cautivado por el excesivo comportamiento agresivo de la bestia. Ann aprovechó ese momento de distracción empujando fuertemente al soldado que cayó sobre el vornsk embravecido. El resto del equipo quiso controlar la situación acercándose al soldado caído que esta vez tenía al vornsk encima intentando atacar al ysalamiri. Este generó un empujón de energía desplazando varios metros hacia atrás y tirando al suelo a los soldados dejándolos en un estado de desconcierto total.

La Jedi aprovechó ese descuido, hábilmente recuperó los sables caídos del suelo, saltó hacia una de las motojets, se alejo rápidamente y huyó entre disparos de blásters con una sola idea fija en su mente: esfumarse



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21 Feb 2010 04:55 #76 por bountyhunter_s1
El objetivo estaba en plena fuga, quemando los motores al máximo dejando a su paso una suave pero ardiente estela de arena. Acababa de escapar milagrosamente de lo que pudo haber sido un enorme problema, el imperio. Nei mantenía los labios estirados mientras seguía el avance del Motojet que conducía la Jedi. “Si, es una Jedi con suerte”. La joven mujer a la que perseguía dejó tras de si un desorden no muy grande como para llamar la atención en las inmediaciones pero tampoco tan pequeño como para dejar a su perseguidores en posición para una rápida recaptura. No dispuesta a ceder más tiempo a la jedi para escapar y a los imperiales para competirle en su cacería, Nei puso en marcha su plan. En la confusión de escape los imperiales no se dieron cuenta de la desaparición de uno de ellos, quien se encontraba separado de su cabeza unos cuantos metros arenas arriba, junto a la Mercenaria.

- Bien, chico curioso- Dijo a la cabeza inclinada hacia el suelo, con un delgado hilo de sangre dibujandose cuesta abajo- apuesto a que no venias a traerme un refresco... Es hora de sacarte de esa armadura antes de que te pudras en ella.

Esa era la primera vez en la que se valdría de una armadura imperial. Le sorprendió el peso de las piezas, extremadamente livianas a comparación de la armadura que ella portaba, pero también bastante menos eficaz al momento de bloquear disparos y menos aún ataques cuerpo a cuerpo.

Las piezas respectivas a brazos y piernas se acomodaron relativamente bien, no hubo tanta suerte en la cobertura pectoral notablemente holgada debido al poco espacio que ocupaba la masa corporal de Nei. Aún así no puso reparos y tomo el casco, dejando caer la cabeza de su interior como quien vacía una canasta.

- Vaya!, si tuviese dos cabezas en lugar de una cabrían aquí y hasta sobraría espacio… bueno, es todo lo que necesito.

Descartó su vehiculo por la poca concordancia con el atuendo que ahora llevaba, y se dispuso a tomar el motojet del malogrado soldado imperial. Cargó sobre su espalda el rifle de precisión y repasó la situación.

“A los imperiales les falta un hombre y no parecen haberlo notado aún, eso me da ventaja. Podré pasar como un soldado más…” Probó el sistema de aceleración del motojet, calibrado e impecable, era extraño manejar una maquinaria con poco uso, al menos no era lo usual junto a Nand Ciurg. “Así que, con los cascos blancos de mi lado y la jedi en huida de un enemigo del que no se preocupará demasiado, quizás hasta resulte más fácil”. El vehículo rugió con fuerza, disfrutó de ese sonido y cuando tuvo suficiente, se lanzó a toda velocidad hacia la última dirección conocida de su presa.

El Motojet pareció a los ojos de los imperiales que se reagrupaban cerca un relámpago surcando las suaves montañas de arena. El jefe del grupo amplió el rango de su visor hasta perder de vista el vehículo.

- Atención!, Tenemos una unidad en persecución separada del grupo principal, ¡redireccionen!

Neí se las arreglaba para ver a través de los dos cascos superpuestos que llevaba. Su velocidad era proporcional a la de la jedi por lo que definitivamente hubiera sido más eficaz empleando su speeder que, por mas uso y reparaciones que tuviera, contaba con un par de propulsores de auxilio que duplicaban la velocidad de un motojet como ese. “Error, un maldito gran error para empezar!, estúpida!.”. Pensó rápido, mucho más rápido que la velocidad a la que surcaba el infinito océano de arena. No tenía muchas opciones a menos que estuviese dispuesta a perseguir ese motojet por medio Tatooine. Frenó dibujando una leve curva y tomo entre sus manos el rifle. Tenía a la Jedi, casi como un punto difuso desvaneciéndose más y más. “Puedes darle, es como una rata, una rata de práctica…”. Si el punto tenía un centro, ahí fue donde Nei disparó en modo ráfaga. Hizo a un lado el arma y tomó el visor, poniéndolo en concordancia con el visor interno del casco. El punto no dejaba de alejarse, pero lo hacia mas lentamente. “Eso es!, ahora es una rata herida.”.

La joven Jedi maldijo su suerte mientras veía descender la velocidad de su motojet. Sintió cinco aguijonazos láser rozándola, pero uno había dado en el eje gravitacional del aparato que se volvía inmaniobrable. Echó una mirada hacía atrás. Su perseguidor pasó de una línea oscura en el horizonte a un soldado en motojet en un instante, y al siguiente a estar casi encima de ella. Tomó su sable láser y se impulsó a un lado emplando la fuerza, al tiempo que Nei dejó su vehiculo saltando hacía atrás, tocando el suelo al tiempo que ambos Motojets colisionaron entre si, quedando el de la Jedi literalmente partido en dos, mientras el de la joven Ciurg daba varios trompos en el aire hasta reventar contra una formación rocosa sobresaliente de entre la arena.

Ambas mujeres quedaron frente a frente a una distancia significativa. El sable láser brillaba desde antes que Nei terminara de caer al suelo. Pero no iba a mostrarse impresionada. El zumbido fantasmal del viento fue entrecortado por la expulsión de las cuchillas de entre las armaduras superpuestas.

- Busco a una jedi…- Exclamó Nei con un tono convenientemente difuso a causa de los transformadores de voz superpuestos- y a juzgar por esa antigüedad que llevas entre manos yo diría que voy en la dirección correcta.



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21 Feb 2010 16:13 #77 por General Darian
Desierto de Jungland, Superficie de Tatooine

El sargento Telvar cayó de espaldas y rodó por la ardiente arena de Tatooine junto al resto de su escuadrón. Antes de que pudiera recuperarse de la conmoción, la prisionera huyó en una de las moto-jets de reconcimiento. Poco después otra motojet de exploración inciciaba la persecución. El resto del escuadrón de exploradores se dirigió hacia sus moto-jets para unirse a la cacería, mientras tanto, el sargento Telvar reunió a sus hombres y evaluó su situación.
—Escuadrón Gamma, agruparse —comunicó por radio—. Informe de situación y daños.
No había habido ningún herido y todos los soldados estaban preparados para el combate, cuando hubo recibido las novedades, Telvar pasó a frecuencia de mando.
—Control Omega, aquí Jefe Gamma, objetivo de prioridad uno evadido, solicito apoyo aéreo.


Destructor Estelar Singularidad, en órbita sobre Tatooine

El teniente Ch´Arb caminó con paso firme a través del pasillo de mando principal del puente de mando, apretaba con fuerza la placa de datos que portaba en su mano derecha mientras se aproximaba al general Darian, una alta y delgada figura enfundada en un uniforme negro ante los ventanales de observación. Ch´Arb se detuvo junto al general y se cuadró con un sonoro taconazo.
—Mi general, mensaje de prioridad del Escuadrón Gamma.
El general Darian se volvió y escudriñó al teniente durante un par de segundos. Su ojo izquierdo le miraba con fría impasibilidad, el ojo derecho cibernético emitía un suave resplandor rojo, lo que le confería un aspecto más intimidador a su delgado y anguloso rostro.
El general tomó la placa de datos que le ofrecía el teniente y la leyó con rapidez.
—¿Qué apoyos se han enviado a la zona, teniente?
—Señor, hemos enviado al equipo Sigma-Omicrom Cero Uno, era la unidad de reserva más cercana, también hemos puesto en alerta amarilla al escuadrón Sable, sólo por si acaso, están listos para intervenir de inmediato.
El general Darian asintió satisfecho y continuó leyendo, frunció el ceño cuando llegó al final del informe.
—¿Ha sido confirmada la baja? —inquirió con gesto grave.
—Sí, señor, su identidad ha sido confirmada por el sanitario de campo, el análisis de ADN coincide con nuestros archivos de datos médicos. Era el cabo Raynar, número de serie TB-3613. Pertenecía al escuadrón de exploración Echo, que apoyaba al Escuadrón Gamma.
—Si su armadura y vehículo han desaparecido significa que tenemos un infiltrado —el rostro de Darian se endureció—. Pongan al escuadrón Sable en alerta roja y que se despliegen inmediatamente en el sector. Que proporcionen cobertura aérea total, no quiero nada volando a menos de tres mil kilómetros que no sea nuestro, y que el batallón III/501 despliegue en Mos Eisley y tome el control del espaciopuerto. Nadie podrá salir del planeta sin nuestra autorización directa, comuníqueselo al administrador local. Luego ordene al escuadrón Guadaña bloquear el acceso a los puntos de salto hiperespacial y vaporizar a cualquiera que intente escapar.
—Sí, señor —el teniente saludó y se apresuró a cumplir con las órdenes.
El general Darian se volvió hacia los ventanales de observación y contempló la superficie de Tatooine.
—Capitán Drayson, coloque la nave sobre la zona caliente y prepare las baterías tuboláser.
El capitán Drayson observó al general desde su sillón de mando y cabeceó afirmativamente.
—Sí, mi general, fijando nuevo curso.

El enorme destructor estelar viró lenta y perezosamente y comenzó a avanzar sobre la desértica superficie de Tatooine. Dos docenas de cazas TIE abandonaron sus hangares y se despelgaron en direcciones opuestas: uno hacia el planeta, el otro hacia el espacio abierto.


Lanzadera Imperial Centinela SA-213, sobrevolando el desierto de Jungland

El teniente Kabal, observaba la estela de polvo dejada por las dos moto-jets que perseguía, en pocos segundos las habría alcanzado. Sin embargo, un rastro de humo y una explosión señalaron el lugar donde ambos vehículos habían colisionado. Había dos figuras humanoides en la superficiee, cerca de la zona de impacto.
—Kabal a equipo Sigma-Omicrom, tomaremos tierra en quince segundos.
En la sala de transporte quince hombres enfundados en armaduras negras comprobaron sus rifles láser en absoluto silencio. Eran comandos de asalto, la élite del imperio, y estaban a punto de entrar en acción.

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23 Feb 2010 20:55 #78 por skyana
Respuesta de skyana sobre el tema FAN-FORUM WARS. Partida XI: El Legado
“Confundes antigüedad con tradición - respondió la Jedi ante las palabras arrogantes de su perseguidor- Esta es más que una simple arma, es un camino…"



El ingenioso camuflaje del caza recompensas había sorprendido a la Jedi a tal grado de preguntarse si el acostumbramiento a las circunstancias externas le había hecho olvidar de acechar lo inesperado. Era posible que aquel que tenía enfrente se tratara de Nand Ciurg? Se preguntó en el brevísimo intervalo que le dio Nei antes de atacar.


La caza recompensas intentó una poderosa incisión con la cuchilla retráctil derecha directo al cuello de Ann, esta instintivamente la bloqueó con la hoja de su sable a la altura del antebrazo provocando un corte en la armadura, al tiempo que fundió los servomecanismos de la cuchilla, cayendo y clavándose en el arenoso suelo. Nei pareció enfurecer, rápidamente efectuó un disparo enroscando un cable en los tobillos de la Jedi que entorpeció su equilibrio cayendo y perdiendo su sable que rodó en la caida. Este momento fue aprovechado por la cazarecompensas que saltó con la cuchilla izquierda hacia el rostro de Ann. La Jedi aún en el suelo extrajo su otro sable del cinturón y lo activó para efectuar un segundo bloqueo a la vez que ejecutaba una fuerte patada sobre la parte abdominal de Nei, que se derrumbó recuperándose rápidamente a pesar del peso de la doble armadura. Ann avanzó en una estocada dirigiendo la punta del sable al centro del cuerpo de Nei a la vez que le decía “esta armadura no te pertenece” y comenzó un fugaz corte ascendente que partió la armadura imperial en dos dejando al descubierto la verdadera apariencia de su contrincante, lo cual despertó una ira incontenible en la cazarecompensas que incrementó la velocidad con que activó un dispositivo lanzando un gancho de captura que Ann logró esquivar, no obstante el mismo arrancó totalmente la manga derecha de su vestimenta: “ y este no es tu atuendo, verdad estúpida Jedi??.expresó con ojos de fuego mientras extraía un detonador termal que arrojó hacia Ann. Una vez en el aire Nei adviertió que su ira la podía hacer victima de esa peligrosa maniobra, la bomba podría explotar muy cerca de ella. Para su asombro el zumbido del detonador pasó a escasos centímetros de su propio casco sintiendo a continuación una explosión a veinte metros detrás de sí. Ann lo había desviado mediante la fuerza. El detonador se había colado por la incipiente apertura de la lanzadera que en ese preciso instante había tocado suelo. El sordo estallido seguido de una densa humareda escapaba de la nave…


_pensé que iba dirigido a mi_expresó Nei dando poca credibilidad a lo que veían sus propios ojos

_pensaste mal_ respondió Ann con un rostro preocupado_ creo que deberíamos huir ahora…



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