FAN-FORUM WARS. Partida XI: El Legado

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10 años 9 meses antes #1 por Jedi1
NUEVOS SUCESOS ---
¡¡¡ MÁS REALISMO !!!
NUEVAS CARACTERIZACIONES ---
¡¡¡ MÁS DESARROLLO !!!
NUEVOS ENFRENTAMIENTOS ---
¡¡¡ MÁS PERSONAJES !!!
--- Y UN SÓLO DESENLACE

FAN - FORUM WARS - VOLÚMEN IV - EPISODIO SEGUNDO
SÓLO PARA LOS MÁS VETERANOS


FAN-FORUM WARS
Partida XI
EL LEGADO

Son fuertes los rumores que llegan a los
rincones del espacio explorado. La muerte
del Emperador acusa directamente a las
nuevas sociedades místicas renacentistas.

El Imperio, lejos de ser derrotado, ha
ordenado con rigor mantener el control y
la estabilidad en todos los Sistemas Solares.
La primera influencia de pequeños grupos
rebeldes organizados ha sido rápidamente
barrida por un preparado ataque imperial.

Son ahora los habitantes civiles quienes
temen la posibilidad de una segunda
insurrección rebelde, motivada por las
hazañas de las nuevas eminencias, que
encamine el enlace a una nueva guerra....


RECUERDA... SIGUE LAS NORMAS... ESCRIBE TU HISTORIA... Y ELIGE TU DESTINO

Para comenzar, debes presentar tu ficha en la versión mas reciente del " Tema de Apoyo a la Partida ". Ahí incluirás unos breves datos de tu personaje(s), tales como nombre, rango y una breve historia. Puedes empezar a jugar en cualquier momento de la partida.

Una vez que has decidido entrar, debes recordar que es un juego de equipo, por lo que deberás mantener respeto y coherencia con los mensajes que escriban el resto de jugadores. Recuerda que como personaje, puedes tener cierta independencia, pero como jugador de grupo, en algún momento deberás verte implicado en aventuras colectivas (y lo más importante: si una decisión importante implica a más jugadores, éstos deberán ponerse de acuerdo en cómo organizarla evitando que sólo uno de ellos organice la misión). Se recomienda no exceder los 3 mensajes en un día, para evitar que tu participación sea mayor a la del resto de los usuarios. Y si en algún momento se rompe la coherencia establecida, el director será el encargado de volver a poner orden.

Finalmente, si tienes derecho a escribir tus aventuras, igualmente cuentas con el derecho a leer las de los demás personajes. Así pues -y si esto supone mucho tiempo-, el director se encargará de posterar un breve resumen (en función de la cantidad de mensajes y de la participación) en el citado " Tema de Apoyo a la Partida ".

[OPCIONAL] Si prefieres planificar mejor tus hazañas, o recibir consejos, o escribir un breve guión de tus aventuras, puedes enviarle al director o al personaje que quieras un MP (Mensaje Privado) con las ideas que tengas previstas para causar mayores sorpresas a la trama. No es obligatorio y depende de cada uno, aunque en ocasiones y según tome forma la trama, sea lo más aconsejable.

Y LA FUERZA TE ACOMPAÑARÁ... SIEMPRE

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10 años 9 meses antes #2 por General Darian
Palacio del gobernador imperial, Eriadu

El gran moff Dureya estaba sentado en el sillón de su despacho con el rostro descompuesto por una expresión de terror. Pequeñas perlas de sudor bañaban su frente y sus manos temblaban mientras aferraban los reposabrazos con tanta fuerza que sus nudillos se pusieron blancos.
—...E...esto es un...terrible error —el moff balbuceaba presa del pánico.
—Tiene razón, gran moff. Ha sido un terrible error desafiar al Imperio.
El hombre que hablaba se hallaba de pie ante el escritorio del gobernador. Vestía un uniforme negro de oficial de asalto imperial y en su pecho relucía la insignia de general.
—General Darian —continuó el moff intentando mantener la compostura—, le aseguro que yo nunca...
—Tenemos pruebas suficientes de su pequeño acto de rebeldía, Dureya —interrumpió el general con brusquedad—. Interceptamos las comunicaciones entre su palacio y las sedes de gobierno de varios planetas del sector, pero su juego ha terminado ¿Realmente creía usted que la flota del sector iba a respaldar su intento de golpe de estado?
Dureya guardó silencio mientras miraba al general con impotencia. Darian siguió hablando.
—Conseguimos identificar al asesino que infiltró en el palacio imperial. Una vez sometido a interrogatorio por parte del servicio de inteligencia nos dió los detalles de una conspiración, detalles que a la larga nos llevaron a usted —Darian miró al ex-gran moff con desprecio—. La flota del sector Eriadu había recibido órdenes de desplegarse en coruscant para prevenir una rebelión, pero lo cierto es que el alto mando jamás dió esa orden. Su misión original era garantizar la autoridad imperial en el Borde Exterior. No hizo falta buscar mucho para ver su mano detrás de esa jugada. Ha sido torpe y negligente, Dureya. Tendrá el destino que se merece.
El general Darian activó su comunicador y dos soldados de asalto entraron en el despacho, rodearon el escritorio y se situaron detrás de Dureya.
—Llévense esta escoria de aquí —dijo el general con amargura en su voz.
Los soldados de asalto agarraron al antiguo gobernador de Eriadu por los brazos y lo arrastraron fuera del despacho mientras gemía y sollozaba de forma lastimera y patética.

Más tarde, el general Darian se hallaba en la sala de comunicaciones del palacio. La imagen holográfica del gran almirante Dante Oviedo, comandante supremo de las fuerzas armadas y jefe del gobierno provisional imperial, apareció delante de él. La señal era algo débil y parpadeaba con frecuencia debido a la gran distancia entre Eriadu y Coruscant.
—Infórmeme de la situación, general.
—Eriadu está bajo control imperial, almirante. Dureya se encuentra bajo arresto y será llevado a Coruscant para ser juzgado.
—Me cuesta creer que Dureya fuese capaz de tener la osadía de intentar asesinarme ¿Cómo pudo siquiera imaginar que la jugada le saldría bien? Aunque hubiese conseguido eliminarme, el resto de los moff jamás le habrían aceptado.
—Quizá pensó que la flota de Eriadu le concedería la supremacía militar necesaria para disolver el consejo, ejecutar a los moff y reemplazarlos por sus partidarios. Con la flota del Sector Central y las fuerzas de defensa dispersas para manener el orden las fuerzas defensivas de Coruscant no tendrían la fuerza necesaria para repeler a toda una flota de sector. Especialmente, teniendo en cuenta que Dureya tenía los códigos de autorización para atravesar el perímetro de defensa —hizo una pausa—. Podría haber estado en condiciones de tomar Coruscant sin pegar un solo tiro.
—Demonios... —el gran almirante pareció considerarlo—. Gracias a la inteligencia imperial nos hemos salvado del desastre por muy poco.
—¿Cuál es la situación en el núcleo, señor?
—La capital está firmemente bajo nuestro control, ha habido algunos pequeños intentos de rebelión mínimamente organizados, pero han sido sofocados —Oviedo guardó silencio durante un momento, parecía preocupado—. El gobierno provisional es lo bastante fuerte como para llenar el vacío de poder dejado por el emperador, pero pronto tendremos que elegir un sustituto de carácter permanente. Sin embargo, no es la amenaza interior la que me preocupa, si no la exterior.
—¿Se refiere al rumor sobre la huida de los Jedi de Polis Massa?
—En efecto, hablé personalmente con los comandantes de los destructores estelares que participaron en la operación. Ninguno pudo confirmar la destrución de nuestros enemigos, me preocupa que puedan ser capaces de llevar a cabo intentos de rebelión más organizados en un futuro próximo. Hay facciones disidentes que les brindarían su apoyo sin dudar.
—No se preocupe, señor. El servicio de inteligencia es bastante capaz de detectar estas amenazas antes de que se desarrollen lo bastante como para ser un problema, nuestras fuerzas especiales se encargarán de acabar con ellos en cuanto tengamos noticias sobre su paradero.
—De hecho, estaba pensando en usted para dirgir la caza de los Jedi, general, tengo total confianza en usted. Recibirá una fuerza de choque de la flota y dispondrá de todos los informes de inteligencia. Prepare a su legión para su nueva misión.
—Sí, señor. La 501ª legión de las tropas de asalto está a su servicio.

"Estamos hablando del Imperio, todo el que da órdenes es de primera categoría". Han Solo (La Tregua de Bakura)

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10 años 9 meses antes #3 por konk7er
Respuesta de konk7er sobre el tema FAN-FORUM WARS. Partida XI: El Legado
—¿Has escuchado lo del emperador?
— No, ¿qué ha pasado?
—Resulta que se lo han cargado...
—¡Silencio y a trabajar! —Gritó el jefe de minas, Gun'dam Halribel.

Gun siguió su ronda, vigilando cada una de las galerias de la mina, observando detalladamente el trabajo de sus subordinados, asegurándose de que todo iba bien. En efecto, pese a que el director no quería que los mineros lo supiesen, la noticia de la presunta muerte del Emperador viajaba de boca en boca y volaba más deprisa que cualquier nave intergaláctica. Y él no lo podía evitar, lo único que podía intentar hacer era que reinase la calma pese a toda esa oleada abrumadora de noticias. Se encontraban bajo mucha presión, ya que, a pesar de ser una empresa privada, el Imperio subvencionaba todas y cada una de sus excavaciones, y aquella era la más importante. Subterrel, planeta de explotación minera por excelencia, daba más materia prima al Imperio de lo que jamás una excavación había dado antes. El despliegue de medios era increible: las últimas tecnologías facilitaban la extracción, y la barata mano de obra aseguraba practicamente una rentabilidad. ¡Incluso tenían gente que trabajaba a cambio de su vida!, asi se ahorraban algunos sueldos. Pero desde que el Emperador había sufrido su pequeño accidente, el ánimo no era muy agradable. La inestabilidad política afectaba directamente a esa excavación y a la empresa entera. Si el Imperio decidía dejar de subvencionar la excavación, toda aquella mano de obra dejaría de ser rentable y, por lo tanto, deberían despedirla. Esto al director de la excavación le importaba más bien poco, pero a Gun'dam no. Los animos se caldeaban a cada día que pasaba, y temía que uan revolución obrera estuviese gestándose en lo más profundo de las galerias, lejos de su alcance, en el lugar donde menos se lo imaginaba. Y en caso de revolución él era el responsable, y las consecuencias podían ser fatales.

—¡Trabajad, maldita sea! —Le dijo a dos de sus hombres. Estos le obedecieron y dejaron de hablar.

En el fondo no temía por su salud, sino por la de sus hombres. Gun'dam era un hombre duro, aparentemente un dictador, pero verdaderamente se preocupaba por sus hombres. En el fondo se sentía uno de ellos, y se preocupaba más por su situación que por la suya propia. Y en caso de revolución el les apoyaría, pero no tenían nada que hacer contra un enemigo tan grande como era una empresa minera entera...y menos si se metía el imperio por medio. Asi que no pensaba mucho, tan solo cruzaba los dedos para que todo saliese bien y el sucesor del Emperador decidiese seguir subvencionando aquella mina.

Un temblor en las galerías le hizo volver de sus pensamientos. Las alarmas empezaron a sonar, y el sistema de alerta se puso en marcha. Las paredes y techos de la minas se cubrieron con un grueso metal para evitar derrumbes. Gun corrió por los oscuros túneles, tan solo iluminados por unas pequeñas luces de neon y, ahora, por la luz roja de las alarmas, y llegó al centro de estudio geotectónico.

—¿Que ha pasado? —Preguntó, mientras jadeaba— ¿Un terremoto?
—Eso pensabamos, pero parece ser que no es un terremoto —Dijo el encargado de aquel lugar — Parece una explosión en la spuerficie...tal vez haya explotado algun almacen de residuos, o...
—Iré a mirar —Diji Gun' dam, quitándose el casco— Que vengan dos guardias conmigo. ¿Cuál es el ascensor más cercano?
—Aquí mismo, señor. Si sigue el pasillo llegará a uno, pero necesita la tarjeta del Centro Geotécnico. Espere...—El hombre rebuscó en un cajón y sacó una tarjeta de identificación de su interior— Aqui tiene.

Sin mediar palabra, Gun'dam cogió la tarjeta y se puso a su espalda una bombona de oxígeno. La atmosefera del planeta había sido contaminada tras tantos años de explotaciones mineras, y ahora era practicamente irrespirable. Junto con dos guardias, igualmente equipados, se adentró en el ascensor y ascendió a la superficie.

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10 años 9 meses antes #4 por Joven Jedi
- La revolución no ha terminado. Ni siquiera sabemos si el Emperador está muerto de verdad.

- Opino lo mismo. Tenemos que aprovechar el momento y derrotar al Imperio.






Mi mente repasaba lo sucedido en los últimos minutos. Quizás prefería olvidarlo. Siempre creí que ese tipo de recuerdos no son muy agradables. Me gustaba pensar en otras cosas.

Me sentía extraño. Viajaba en un caza que no era de mi propiedad.

"Ni que fuera la primera vez..."

Pero era diferente. Me sentía incómodo, perseguido. No podía adivinar el futuro porque no tenía los poderes de un Caballero Jedi. Pero notaba un mal presentimiento. Seguro que a ella le pasaría lo mismo antes de mi llegada.

......................(sonido de alarma)................

Abrí mis ojos con confusión. Tardé unos segundos en ampliar mi campo de visión y clarearla. Era borrosa. Un señal intermitente de color roja, o eso me parecía, parpadeaba sobre los mandos. Estaba llegando. Yavin 4.

Pude comprobar con satisfacción que el planeta seguía siendo respetado como neutral. No era más que un campo de refugiados, pero a estas alturas de la vida, decir que estaban a salvo era fingir la realidad. Nunca te fíes del Imperio.

Bajé del caza y caminé sobre el barro hacia una dirección determinada. En efecto, debió tener un mal presentimiento, porque me estaba esperando.

- ¿Lo has oído, verdad? -pregunté

La mujer del verdadero Joven Jedi asintió, con lágrimas en los ojos.

- ¿Has venido para quedarte? -me interrogó.

Torcí la mirada, evitando la sinceridad.

- No puedo -contesté.

- ¿Por qué? El Emperador está muerto, la guerra ha terminado -insistió.

Tragué saliva y pensé la forma de conseguir mi propósito.

- ¿Él está aquí? -quise averiguar.

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10 años 9 meses antes #5 por Maestro Ricardo
En un arco de asteroides del borde exterior, la flota imperial hacía un alto en el camino para reagrupar a sus tropas y evaluar daños cuando de pronto una lanzadera imperial tipo lambda se salía de una formación a toda velocidad para saltar al hiperespacio sin motivo aparente.

-¡Sacanos de aquí!-Dijo un soldado de asalto del interior de la lanzadera con su característica voz hueca.
-A la orden-Contestó el otro que estaba a los mandos

La nave trompeaba sin parar para evitar que pudiesen fijar un blanco claro sobre ella, la armada imperial no había podido reaccionar de manera adecuada, los destructores no tenían a nadie en sus cañones, todo el personal estaba pasando revista, pero no podían arriesgarse a ser alcanzados, los oficiales de guardia habían intentado establecer conexión holográfica con la lanzadera que había bloqueado el sistema de comunicación.
Pocos segundos más tarde la nave de tres alas, saltó al hiperespacio rumbo a Bespin.
-Voy a echar un vistazo atrás, buen trabajo chico-Le dijo al piloto dándole una palpada en el hombro
En la zona de carga, dos cuerpos yacían inertes con las manos sobre el pecho, estaban heridos y sus túnicas chamuscadas y rotas.
Otro hombre vestido con el uniforme de las tropas de asalto cuidaba de ellos, al entrar su compañero se retiró el casco y dejó ver su recortada barba.

-¿Ya somos libres?-Preguntó apartando su casco
-Sí-Respondió el otro sin quitarse el casco.- El chico no lo hace tan mal después de todo
-La fuerza ha estado de nuestro lado-Dijo dejando asomar una sonrisa de satisfacción
-Ellos siguen igual, no es normal que lleven tanto tiempo así y menos siendo usuarios de la fuerza
-Lo sé, pero no ha debido de ser por la explosión, ha tenido que ser algo más…
-No lo sé, yo ya me los encontré felizmente dormidos
-Esperemos que todo vuelva a la normalidad y le podamos devolver el golpe al Imperio
-Sea cual sea la razón por la que nos encontraron, en mi casa no podrán repetirla, está perfectamente aislada contra ondas de cualquier tipo, nadie puede emitir señales desde su interior, así que si uno de nosotros le han colocado cualquier tipo de dispositivo emisor de señales, como seguramente habrán hecho, no les servirá de nada

El piloto entró también en el compartimento de carga, ya no llevaba casco y se le veían cortes en la cara.

-Veo que no hay mejoría-Dijo el joven.- Krayt, algo le pasa al ordenador
-¿Está pitando?
-Sí
-Eso es que estamos llegando
-Ekans-Dijo el hombre de barba.-Al llegar a tu casa, yo me iré, creo que tengo algún asunto que solucionar
-Llevate la Iridium, nosotros nos quedaremos en Bespin hasta que la situación mejore un poco, el Imperio ahora mismo navega a la deriva igual que nosotros pero con la diferencia de que ellos ahora son más agresivos y no combiene meterse en lios
-Muchas gracias amigo

fima?xD

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10 años 9 meses antes #6 por Kenobi maestro de fuerza
Los dos hombres que estaban inconscientes en el suelo de la zona de carga de la Iridium tenían en ese momento un recuerdo común, estaban reviviendo sus últimas horas, pese a que no podían moverse, Ekans, Konker y Joven Jedi, podían notar la tensión en los cuerpos de los dos jedi al rememorar su encuentro en Polis Massa.
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Ken le lanzó un sable láser a Ihcir para que el combate fuese más igualado, el arma volaba por la estancia, girando sobre sí misma hasta que de pronto se detuvo y se activó dejando salir su luminosa hoja de color ámbar.
Ihcir fue acercándola a su mano derecha poco a poco mediante la fuerza, estaba comprobando que todo volvía a ser como antes y que esa máquina había limpiado totalmente su sangre.

[B-El sable es mío, no tendrás que devolvérmelo a no ser que termines con mi vida. Buena manera de empezar-Dijo Ken.-Pero tengo prisa, asique, deja las florituras para otro momento.[/B]

Una pícara sonrisa se implantó durante apenas un segundo en el rostro de Ihcir, por una parte estaba ansioso de combatir pero por otra quería evitarlo a toda costa.

-¿Crees que esto llevará a algo?, Si yo he sido la causa de que cayeses en el lado oscuro, ahora que ves que estoy bien, ¿por qué no vuelves a ser el Ken de antes?, piénsalo, tenemos que salir de aquí y rápido.

Ken haciendo caso omiso a las palabras de Ihcir, se abalanzó sobre él con un fuerte mandoble de sable que Ihcir paró con el que su ahora oponente le había prestado, contraatacando con un rápido movimiento en el que los dos sables se cruzaron de manera vertiginosa.

]-No está mal, no has perdido el toque con los años-Dijo Ken en tono altivo
-En mi caso, los años no han pasado, en eso, estoy exactamente como estaba hace diez años, aunque las torturas a las que me sometieron me han hecho más fuerte, pero no creo que sea a ti a quien se lo tenga que demostrar, este combate, no lleva a nada.
-
No has abrazado el Lado Oscuro, es cierto que tu fuerza ha aumentado pero no tu destreza con el sable láser, ríndete Ihcir, déjate seducir por el lado oscuro

El chasquido que producían los sables al chocar cortaba el silencio que dominaba las estancias de la colonia que parecía que estaba muerta, mientras luchaba, Ihcir, entre estocada y estocada de sable, vio como varias naves imperiales abandonaban el asteroide.


El combate entre Ihcir y Ken se sucedía sin pausa, los sables entrechocaban sin cesar en el estrecho pasillo de Polis Massa, Ken era quién dominaba el combate , la falta de destreza de Ihcir debido a su estancia en la carbonita durante tanto tiempo le habían hecho perder técnica pero a cada mandoble que me devolvía se notaba que estaba recuperando los años perdidos. Aún así Ken no creía que fuese capaz de derrotarle. No se empleaba a fondo porque todavía creía que podía convertir a Ihcir al Lado Oscuro, entrechocaron sus sables con fuerza una vez más y ambos realizaron un empuje con la fuerza en el mismo instante. Ihcir salió despedido a más distancia que Ken pero este también sufrió un fuerte empujón propinado por Ihcir, antes de volver a lanzarse a él continuó mostrando su labia verbal

Ihcir , querido padawan. Tenías razón, el Lado Oscuro es solo una perspectiva total de la fuerza, únete a mí, hazte mas poderoso. Dobleguemos al universo juntos. [

Ken le tendió la mano con dulzura a Ihcir mientras esperaba que se uniese a él, era cierto que Ken era mas poderoso que antes, pero aquello estaba suponiendo un gran precio, su alma. Desde que se había abierto a este nuevo poder era más despiadado, insensible y mortífero. Pero a medida que avanzaba hacia la oscuridad sabía que mas le costaría retroceder. Intentaba convertir a Ihcir para dar algo de sentido a estos diez años de sufrimiento y penurias buscándole pero en el fondo sabía que él no accedería a sus deseos. Ken se hizo uno con la fuerza y vió el torrente de luz con algunas nubes oscuras en el interior de Ihcir. Era lo que esperaba ver en el interior de un Jedi recién vuelto del Lado Oscuro, me daba lástima pues si la cosa proseguía así tendría que acabar con su vida.

Lo siento Maestro, pero yo era el que estaba equivocado. Pude escapar de aquel mar de oscuridad y dolor, no permitiré que vuelvas a meterme en él. Moriré antes de penetrar de nuevo en el Lado Oscuro[/B]

Ken miró a su antiguo aprendiz con furia, este hizo especial hincapié al decir la palabra ``maestro´´. Lo cierto es que el estaba del lado que Ken le había enseñado a estar pero aún así este puso su sable en modo agresivo y avanzó hacia Ichir con rapidez.

Lo siento padawan , significa que debes morir[/B]

Embistió con fuerza dando una estocada dirigida al corazón de su contrincante pero este la paró a tiempo, Ihcir contraatacó con fuerza a los golpes de Ken y empezó a dejarse llevar por la ira comenzando a ganar terreno. Ken furioso y movido por su voz interior hizo una finta para intentar engañar a Ihcir pero no resultó y este respondió al ataque de Ken con facilidad. Estaba claro que no podría ganarle fácilmente por medio del combate con sable láser, debería haberse aprovechado al principio cuando Ihcir todavía no tenía su técnica demasiado fresca como para hacer frente a su maestro. Pero entonces Ken decidió recurrir a sus poderes oscuros, de un mandoble transversal apartó el sable de Ihcir de su camino mientras liberaba una de sus manos con las que sujetaba el sable para lanzar una descarga de Fuerza oscura (los rayos :D:D) dirigida al pecho de Ihcir que impactó en él derribándolo. Cayó el suelo tumbado y malherido frente a mí, ahora tenía pocas posibilidades. Encendió su sable carmesí dispuesto a dar el golpe de gracia cuando una tremenda explosión sacudió el asteroide y hizo rebotar a Ken contra las paredes una y otra vez hasta que cayó inconsciente juntó con su antiguo padawan


]-¡Ken!, ¡Para!, los imperiales se van , debemos irnos
]-Tú no tendrás esa suerte, sino te unes a mí no saldrás con vida

Ihcir maldecía la actitud de su antiguo maestro, parecía como si los años en vez de hacerle madurar le hubiesen cegado y encasillado en una actitud autodestructiva se recordaba a sí mismo en el breve tiempo que había pasado en el Lado Oscuro, pero debía mantenerse firme.


Lo siento Maestro, pero yo era el que estaba equivocado. Pude escapar de aquel mar de oscuridad y dolor, no permitiré que vuelvas a meterme en él. Moriré antes de penetrar de nuevo en el Lado Oscuro[/B]

Ken miró a su antiguo aprendiz con furia, este hizo especial hincapié al decir la palabra ``maestro´´. Lo cierto es que el estaba del lado que Ken le había enseñado a estar pero aún así este puso su sable en modo agresivo y avanzó hacia Ihcir con rapidez.

Lo siento padawan , significa que debes morir[/B]

Embistió con fuerza dando una estocada dirigida al corazón de su contrincante pero este la paró a tiempo, Ihcir contraatacó con fuerza a los golpes de Ken y empezó a dejarse llevar por la ira comenzando a ganar terreno. Ken furioso y movido por su voz interior hizo una finta para intentar engañar a Ihcir pero no resultó y este respondió al ataque de Ken con facilidad. Estaba claro que no podría ganarle fácilmente por medio del combate con sable láser, debería haberse aprovechado al principio cuando Ihcir todavía no tenía su técnica demasiado fresca como para hacer frente a su maestro. Pero entonces Ken decidió recurrir a sus poderes oscuros, de un mandoble transversal apartó el sable de Ihcir de su camino mientras liberaba una de sus manos con las que sujetaba el sable para lanzar una descarga de Fuerza oscura (los rayos :D:D) dirigida al pecho de Ihcir que impactó en él derribándolo.
Aún así este se volvió a levantar para atacar con un potente mandoble a su antiguo maestro, quien por un momento pareció perder el control de su espada poniendo en peligro sus manos; Kenobi llevado totalmente por la ira se apresuró sobre Ihcir para darle una patada en la barbilla que desorientó a éste y acto seguido le dio un potentísimo empujón con la fuerza que le hizo golpearse fuertemente en la cabeza perdiendo totalmente el conocimiento.
Cayó el suelo tumbado y malherido frente a mí, ahora tenía pocas posibilidades. Encendió su sable carmesí dispuesto a dar el golpe de gracia cuando una tremenda explosión sacudió el asteroide y hizo rebotar a Ken contra las paredes una y otra vez hasta que cayó juntó con su antiguo padawan, antes de perder por completo el conocimiento, pudo ver de manera difusa, a un hombre ataviado con un uniforme de las tropas de asalto que llamó por su nombre a Ihcir y se abalanzó sobre él

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