Fan-Forum Wars. Partida VI: El Apocalipsis Final.

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04 Dic 2005 13:15 #397 por konk7er
Gorjeus corría por las desoladas llanuras de Hinoby V.Ya podía ver su Interceptor Sith,no estaba muy lejos.Solo tenía que llegar hasta él,meterse dentro y despegar.Un grito agudo y espantoso se escuchó a su espalda.Habilmente,se tiró a un lado,rodando por el suelo.Unas enormes garras llevantaron el suelo,dejando un gran boquete y su Interceptor Sith totalmente destrozada.Se puso en pie y encendio su sable laser.Un enorme criatura,de alas negras y colmillos afilados volaba sobre el.Vio como el clon que iba sobre la criatura comunicaba su posición a sus compeñaeros con el comlink.Las cosas no podía ir peor para el sith

-Queda detenido,milord -Gritó el clon

Los aleteos de la criatura para mantenerse en el aire provocaban un viento huracanado,que hacía que la túnica de Gorjeus ondeara a mucha velocidad

-Que quereis de mi? ya no soy el emperador!!!

-Es usted un sith,señor.Eso es razón suficiente

El clon debía ser un comandante,pues tenía una capacidad de decisión propias bastante desarrollada

-Entreguese o tendré que matarle

Gorjeus,que había apagado el sable mientras hablaba,lo volvió a encender.El clon,dando por hecho que Gorjeus no quería rendirse,atacó.La criatura se avalanzó sobre Gorjeus.Este saltó a un lado y la esquivó.La tierra volvió a levantarse,dejando mucho polvo en el aire.El clon volvió a la carga,haciendo lo mismo que antes.Gorjeus se echó a un lado.Consiguió agarrarse a una de las garras del animal.Empezó a escalar,mientras la criatura hacía movimientos bruscos para quitarse de encima al sith.Finalmente,lo consiguió,lanzandolo al aire.La criatura abrió sus enormes fauces con la intención de devorar a Gorjeus.Este consiguió detener las fauces del animal,quedandose sujetando las mandibulas con los brazos y las piernas.Con mucha habilidad,dio un saltó y logró salir de las fauces del animal,aterrizando justo delante del clon y cortandole la cabeza,una maniobra un tanto dificil.El animal dio una sacudida y Gorjeus se precipitó al suelo.Frenó la caida con la fuerza y vio como la enorme bestia se alejaba.No podía dejarla viva,si el resto de clones la veían,se darían cuenta de que Gorjeus se había deshecho de su compañeros y seguirían buscándolo,en vez de ir donde les había indicado.Gorjeus utilizó la fuerza para conseguir velocidad y dio un gran salto.Se subió al lomo del animal.Clavó el sable laser y su espalda y,con un alarido,el animal se precipitó al suelo

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04 Dic 2005 14:17 #398 por Papo Skywalker
Papo caminaba por los desoladores parajes de Ruusan, aun con la vista destrozada podia notar el aura de maldad y oscuridad de la zona. Los principales lores del sith se habian reunido en Ruusan y dentro de poco todos los jedis de la galaxia llegarian hasta aqui para enfrentarse a la batalla mas grande de la historia.
De pronto Papo se detuvo, una escuadra de sith estaba cerca, podia notarlo. Si le descubren ahora todo se iria al cuerno, debia preparle una emboscada antes de que sintiesen su presencia. El maestro de jedi se escondio tras unas piedras esperando a que se acercasen un poco. Los sith se detuvieron en seco. Papo sentia a dos personas que no eran muy poderosas, seguramente serian aprendices. Uno de ellos saco un cigarro y se lo encendio

Aprendiz:¿Crees que llegaran a un acuerdo?

Aprendiz2:Eso espero, aunque sera dificil con Lord Kaan en escena.

Aprendiz:Sabes lo que mas me preocupa, los jedi ¿Como no pueden sentirnos estando todos los sith aqui reunidos?

Entonces Papo salio de su escondite

Papo:Si que pueden

Skywalker alargo su brazo y estiro los dedos de su mano, todos los huesos de los dos aprendices se hicieron trizas y sus organos estallaron. Despues Papo se acerco y recogio sus sables laser y siguio caminando

(CONTINUARA)

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05 Dic 2005 03:47 #399 por Nest_Vader
El puente de mando de aquel gigantesco súper destructor de batalla que abordaba Sereg, el heredero del Trono de Saharalá, era amplio y vasto. El eco de los guardianes de las sombras que pilotaban la nave se oía en toda la sala retumbar, mientras Sereg y su prisionero observaban por los grandes ventanales. – Capitán, comuníquenme con la antecámara del arma – Le dijo el imponente líder a un subordinado que se encontraba cerca de él, el cuál asintió inmediatamente con su cabeza. En breve un holograma apareció ante Sereg, percibiéndose la imagen de Enarc Rah.

Enarc Rah: Ya estamos en posición, milord. Cuando usted lo disponga, el arma activará la toxina.

Sereg: Pues, caballeros, es hora de que la galaxia conozca la noticia. La noticia es… el pánico (Presionando un botón en un panel de control a su lado)

De la nave un destello resplandeció por aquel espacio frío y el terror inició su vidorria. Poco a poco, a medida que la nave, en su respectiva trayectoria, se acercaba a un planeta habitado y de cierta importancia, los satélites se activaban y un rayo imitando una luz tan pálida como la del sol, fulguraba la superficie del mundo. Quizá aquella fuera la única luz que podría nacer del corazón de la inmensamente poderosa Liga de las Sombras. Con esto, todas las redes hidrográficas y suministros de agua de los planetas se recalentaban aceleradamente y pasaban a un estado gaseoso. El vapor estallaba y se elevaba con precisión, junto con la tóxina del miedo, y las personas, desesperadas, comenzaron a verse envueltas en aquella situación empedernida.

El primer sistema en introducirse en el temor, fue Onderon. En las áridas calles de la única ciudad que poseía el planeta, la gente gritaba y enloquecida corría de un lugar a otro, ya sea en los suburbios de la localidad, hasta en el palacio real, todos estaban sumidos en el caos. La sangre se esparcía de un lugar a otro. Personas, desde niños a ancianos, de humanos a alienígenas, todos caían en la muerte dada por ellos mismos en la locura por el miedo. Datooine vino después, ni siquiera los más privilegiados escaparon de aquel gas. Las praderas empezaban a inundarse un carmesí intenso. Más tarde, Telos, y sus actos de recuperación, sumidos en la confusión y en la aprensión, se distinguieron interrumpidos por la muerte. Las poco habitadas calles en ruinas de Corellia, tras la última batalla entre la Alianza y la República, empezaron a cubrirse en aquella niebla de desconcierto y barullo.

Sereg: ¿Te das cuenta como nadie puede detenernos ahora, Fedex? Todos lo sistemas serán neutralizados. Mientras los Jedi y los Sith libran su detestable batalla como rústicos luchadores, mi clan y yo nos encargamos de purgar esta vida de la abominable podredura a la que… ¿cómo la llaman? ¿galaxia? Los pocos reductos de la Alianza que se escondían en Corellia, ahora dejarán de existir. Y sólo nos queda neutralizar a Coruscant. El Senado, el Canciller Supremo y su República, se darán cuenta de lo que intentamos hacer cuando habrá los ojos y estén muertos. Pero no te desesperes con suerte nos cruzaremos en el camino, con el templo del NOS.

La nave siguió avanzando, conforme sistemas planetarios eran invadidos por el temor a la oscuridad, el temor a las sombras. Muchos más planetas cayeron en aquel instante. Bespin, Alderaan, Mygeeto, Felucia, Bos Piiti, entre otros, se unieron a la terrible autodestrucción. La ironía que producía aquel hecho, ver como entre los mismos ciudadanos de las localidades infectadas, se acuchillaba y acribillaban a sangre fría, en los crudos intentos de escapar del miedo y de la locura.

Continuará…

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05 Dic 2005 08:54 #400 por Zeros Metalium
La nave de Kelvin, ahora liberada del conducto de comunicacion, se preparaba para saltar al hiperespacio. Pero Zeros no lo iba a permitir.
Agarrado a uno de los hierros de lo que quedaba del conducto, Zeros intentaba entrar en la nave a toda costa. Pero si el escudo deflector se activaba, el lord sith vagaria por la eternidad por el espacio. Es por ello que necesitaba abrir una brecha en el casco cuanto antes...
Zeros: (por telepatia) Tarantula... posición de ataque. Preparar laser de rubi. Fuego a discrección por encima de mi posición. Ahora.
Tarantula: orden confirmada... Disparando.
El Tarantula apareció, disparando hacia el fuselaje de la nave justo por encima de Zeros. Eso permitio abrir una brecha, la justa para que el sith pudiera entrar en la nave Silicons...
Zeros: (por telepatia) Pretorianos... situacion.
Jefe pret. Estamos en el pasillo de comunicacion hacia el puente de mando. Encontramos mucha resistencia.
Zeros: desistid. Necesitamos encontrar los generadores de la hipervelocidad.
Jefe pret: de acuerdo señor... (a los demas). Soldado, dirija a media docena de nuestros Silicons y busque el generador de hipervelocidad.
Pretoriano 1: si señor (los 50 Silicons y el Pretoriano se marcharon)
Zeros: Mantener la posición y esperar ordenes.
Jefe Pret. si señor
Zeros: Tarantula... Localice computadora central de la nave...
Tarantula: localizando.... localizando... localizand... Computadora central localizada. Se encuentra a 500 metros de su posicion.
Zeros: Bien. Ahora, es mi turno
Zeros activo uno de sus sables, y comenzo a cortar las paredes, una tras otra, para llegar a su objetivo: la computadora de control de la nave...

(continuara)

Sore wa himitsu desu

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05 Dic 2005 17:13 #401 por Nest_Vader
El terror que provenía de aquella nave era inmensamente perturbador. No tardó mucho en propagarse la noticia por los sistemas que aun no habían sido agredidos por la toxina del miedo. Los puestos republicanos avisaron a los más cercanos, hasta que el suceso llegó a los oídos del Canciller, en Coruscant, quien sentía tanta impotencia, al darse cuenta de que no tenía conocimiento de lo que sucedía y maldecía a cada instante. Su República era una mugre que saldría con el pulir de las sombras… el reino de lo inevitable se aproximaba. La frustración se agrandaba, al pensar que Papo Skywalker había escapado, que el General droide, Grievous, había arremetido contre el propio Senado Galáctico, que Coruscant había sido la sede entre unos combates entre el bien y el mal, los Sith y los Jedi. Jabiim, Utapau, Saleucami y Mimban, cayeron rápidamente en la desesperación que buscaba el clan de las sombras. En pocos instantes, ya se iban acercando a Naboo, y pronto a Coruscant.

Sereg: Lo ves, Fedex. Observa como caen todos. Como la muerte le llega a los más débiles, como niños, mujeres y decrépitos ancianos son inocentes ante los actos de esta galaxia. Lo que está pasando, es sólo la exhalación de los deseos reprimidos de esa gente. La pauta de cómo el miedo da evidencia de la corrupción del universo. Es lo que siempre has soñado.

Fedex: ¿De qué hablas? (Se ríe burlonamente) Yo unirme a ti. Mis ideales son los que me inculcó mi maestro, los ideales del NOS. Te equivocas claramente al pensar de esa forma.

Sereh: Oh, no, joven Fedex… Descubrirás que eres tú quien se equivoca, sobre tantas cosas muy distintas. Tú lo sientes, sabes que es cierto. Sientes tu unión con la Liga de las Sombras. Desde un principio, desde que estuvimos en Kaladra por ti, hasta cuando te infiltraste en mi santuario, en Ziost.

Fedex miró a Sereg, y en ese momento comprendió que su secuestrador tenía razón, incluso no sabía si llamarlo secuestrador, puesto a que no tenía idea de si estaba ahí porque lo habían capturado, o en su defecto, se había dejado atrapar con algún propósito que ignoraba, o que trataba de ignorar. Ese inmenso y terrorífico crucero pasaba con sus actos siniestros entre las estrellas y los planetas del espacio. Cientos de lanzaderas y cazas más de las sombras, rodeaban a la nave, escoltando lo que creían ellos, que era su gran hazaña. En la sala del arma, Enarc Rah, experto en psiquiatría y fiel miembro de la Liga de las Sombras, se ocupaba con sus hombres de la maquina que activaba la toxina del miedo.

Enarc Rah: Mantengan la energía. Debemos de bloquear todos los planetas antes de llegar a Malachor 5. Ahora que Lord Nest ha muerto, nada puede detener al Maestro Sereg.

En aquél intervalo de tiempo, las luces de esa sala se apagaron y la oscuridad plagó el sitio. Enarc se sobresaltó y sus hombres lo observaron con intriga. – Oh, está aquí – exclamó Rah. Uno de sus guardianes pregunto que a quién se refería, a lo que Enarc respondió – La oscuridad que odiamos –. – ¿Qué hacemos? – Preguntó otro pávido guardián.

Enarc Rah: ¿Desde cuándo deberíamos de haber sabido que había un merodeador por aquí? Encárguense de él.

Guardián: Pero dicen que es muy poderoso. Nos aniquilará a todos.

Enarc Rah: No blasfemes, eres un guardián de las sombras. Mejor guerrero que un Jedi y un Sith. Somos su evolución, lo que deberían de ser sin errores. Además, llegados a este punto, nadie puede pararnos. Pero este merodeador tiene el donde de la ubicuidad. Échenle a patadas y la muerte se encargará de él. Vamos.

Guardián: ¿Y qué pasará con el arma?

Enarc Rah: Despreocúpense. Los ciudadanos de los planetas infectados están recibiendo una dosis concentrada. El cerebro tiene sus límites.

Un sonido de vidrios rotos se oyó en una esquina del oscuro techo, los guardianes apuntaron sus armas láser a aquél lugar, pero, de repente, en un borde, otro sonido se escuchó. Confundidos y medianamente aterrorizados, todos los guardianes volteaban a todos lados, en busca del merodeador. Una sombra cayó tras uno de los sujetos, y le partió el cuello de un solo golpe. Posteriormente, atravesó con su sable el pecho de otro guardián. De un saltó, aquel individuo de ropajes negro, haló a otro hacia arriba, y no volvió a verse nunca más. El merodeador volvió a caer y golpeó fuertemente las cabezas de dos individuos, y estos cayeron inconscientes en el suelo, mientras de sus cabezas, corría sangre sin parar. Finalmente sacó el corazón del último guardián que quedaba ahí, pero Enarc Rah dio acto de presencia, apuntando su brazo al merodeador, buscando la manera de arrojarle el gas del miedo, pero aquel atacante le tomo la extremidad y de un doblez, se la partió. Tomó a Enarc por los cabellos y le arrojó de su propia toxina. Enarc Rah quedó en un trance de locura en ese momento, lleno de alucinaciones y temores.

Enarc Rah: Ah, increíble. Sí, sí, sí… es increíble. Lord Nest (Se ríe con locura) Está vivo… (Vuelve a reírse) ¡¡VIVO!! Wow… es brillante (Se ríe)

Darth Nest: Un poco de su propia medicina, doctor Enarc. Hacia donde se dirigen. ¿Sereg y tú cumplen órdenes de quién?

Enarc Rah: Sha… Shagrath.

Darth Nest: Shagrath está muerto. ¿Cumplen órdenes de quién? Dímelo

Enarc Rah: (Perplejo) El Dr. Enarc Rah no se encuentra aquí, ahora mismo. Si quiere, puede concertar una cita.

Nest enfurecido cortó la cabeza de Enarc con su sable de luz y en una mano se la llevó, mientras que en la otra transportaba el sable de su víctima.

Continuará…

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05 Dic 2005 20:23 #402 por General Grievous
En Ruusan, la situación había dado un giro inesperado. Mientras Obi-Wan y su compañero Dagor luchaban contra el GG, apareció el antiguo maestro de Obi-Wan, Jedi1. Ambos lucharon solos, pero después de una frenética pelea, Obi-Wan se alejó y Jedi1 quedó ahí pensativo, y sumergido en el LO.
Obi-Wan buscaba a su enemigo, pero no aparecía. Entonces, mientras Jedi1 estaba ahí, cayó el cuerpo de un Jedi muerto. Jedi1 no volteo.

Jedi1: Asi que finalmente nos encontramos...General. Había oído mucho de tí, pero jamás creí que nos encontraramos bajo las mismas circunstancias...
GG: Eras el maestro de Obi-Wan, ¿no es así? No destruíste a Obi-Wan cuando tuviste la oportunidad...

Entonces el GG encendió un sable de luz detrás de la espalda de Jedi1. Jedi1 estaba quieto.

Jedi1: No me matarás. Lo puedo sentir. Estamos aquí porque la Fuerza así lo ha indicado. Siento a los Jedi. Su destino está aquí y si tu alguna vez fuiste un Sith, sabes muy bien que del mismo lado estamos.
GG: ......

Entonces Jedi1 volteo. Ambos se miraron fijamente.

GG: Entonces terminemos nuestra misión ahora. Mis planes han sido arruinados pero aún queda la venganza!
Jedi1: Así es... así es. Si trabajamos juntos, pondremos fin a esta guerra. Debemos eliminar primero a nuestros enemigos, pero debemos hacerlo juntos. Después encargate de Obi-Wan y de sus amigos. La orden Jedi está decadente. El momento de terminar es este y solo una órden sobrevivirá.
GG: Y bien...?
Jedi1: Corso, Dalen...¿los conoces?
GG: Alguna vez trabaje con Corso y otro individuo llamado Santiago. Eso fue al inicio de esta vida en el LO.
Jedi1: Pues entonces preparate. Nuestros enemigos, además de los Jedi, son también los Sith. Aquellos que osen oponerse a nosotros.
GG: He matado a muchos Siths. Eso no es problema.

Ambos tenían la intención de traicionarse uno al otro, pero no lo decían. Una temible alianza se había dado.
Obi-Wan estaba cerca y sentía cada vez más fuerte un disturbio en la Fuerza. La batalla más grande en la historia de la órden Jedi y Sith estaba por comenzar.

Continuará

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