FAN-FORUM WARS. Partida XI: El Legado
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06 May 2010 21:02 #97 por skyana
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Respuesta de skyana sobre el tema FAN-FORUM WARS. Partida XI: El Legado
El general Darian hizo silencio inventando una forzada calma.
_Nuestros destinos se han cruzado como bien dice, tal vez porque en cierta forma ambos buscamos la paz y el orden. Claro que de manera diferente…
_. Sé de sus manipulaciones general, de la opresión que ejercen y que ustedes llaman orden y estabilidad…mundos dormidos que aceptan ciegamente migajas a cambio de libertades recortadas… No, le aseguro que no buscamos lo mismo. La practica del poder absoluto los ha hecho más delirantes que nunca…
_y su doctrina la ha hecho ciega, la ha esclavizado, o acaso no se da cuenta?? _Regañó Darian_ Pero ya hablaremos en otra ocasión sobre nuestras contrariedades políticas.
El general Darian quería persuadirla, ya que sabía que el arte era uno de los puntos débiles de la Jedi.
_ Me habla de delirios… ustedes los artistas son los seres más delirantes de la galaxia que he conocido._dijo Darian con sonrisa afable y continuó:
_Se que tan importante es el arte para usted…lo mismo lo es para mi_
_Sólo es un refugio, nada más…- mintió la Jedi - el arte era más que un refugio para ella.
_Hablemos de un arte usado con un propósito digno, el de retratar glorificando el poderío de este imperio_hizo una pausa y continuó_ y por qué no el de un general, perdón…teniente general para se más preciso _dijo esbozando una orgullosa sonrisa.
Lo único que me falta- pensó Ann- mi maestro estaría tan feliz de escuchar esta conversación…
_A Cambio de que general?? _manifestó siguiéndole el juego…
_Nuestros destinos se han cruzado como bien dice, tal vez porque en cierta forma ambos buscamos la paz y el orden. Claro que de manera diferente…
_. Sé de sus manipulaciones general, de la opresión que ejercen y que ustedes llaman orden y estabilidad…mundos dormidos que aceptan ciegamente migajas a cambio de libertades recortadas… No, le aseguro que no buscamos lo mismo. La practica del poder absoluto los ha hecho más delirantes que nunca…
_y su doctrina la ha hecho ciega, la ha esclavizado, o acaso no se da cuenta?? _Regañó Darian_ Pero ya hablaremos en otra ocasión sobre nuestras contrariedades políticas.
El general Darian quería persuadirla, ya que sabía que el arte era uno de los puntos débiles de la Jedi.
_ Me habla de delirios… ustedes los artistas son los seres más delirantes de la galaxia que he conocido._dijo Darian con sonrisa afable y continuó:
_Se que tan importante es el arte para usted…lo mismo lo es para mi_
_Sólo es un refugio, nada más…- mintió la Jedi - el arte era más que un refugio para ella.
_Hablemos de un arte usado con un propósito digno, el de retratar glorificando el poderío de este imperio_hizo una pausa y continuó_ y por qué no el de un general, perdón…teniente general para se más preciso _dijo esbozando una orgullosa sonrisa.
Lo único que me falta- pensó Ann- mi maestro estaría tan feliz de escuchar esta conversación…
_A Cambio de que general?? _manifestó siguiéndole el juego…
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11 May 2010 18:38 #98 por General Darian
"Estamos hablando del Imperio, todo el que da órdenes es de primera categoría".
Han Solo (La Tregua de Bakura)
Respuesta de General Darian sobre el tema FAN-FORUM WARS. Partida XI: El Legado
—...por de pronto a cambio de su vida —espetó el general con dureza, luego volvió a sonreir—. Y de ciertos privilegios que harán su cautiverio más cómodo. No se equivoque, este ambiente tan agradable y distendido puede cambiar en cualquier momento.
Darian se levantó de su asiento y se colocó detrás del de Ann, cerniéndose spbre la Jedi con las manos apoyadas en el respaldo y hablándole directamente al oído.
—Piense que su cooperación, junto con la de todos los Jedi que decidan unírsenos, representará el fin de una rebelión insignificante y efímera destinada al más absoluto de los fracasos desde su mismo comienzo.
—Si tan insignificante es nuestra rebelión ¿Porqué está tan empeñado en reprimirla? —replicó Ann—. ¿Por qué no dejar que se extinga por sí misma si tan claro es su fracaso? En el fondo teme que podamos conseguir el apoyo suficiente como para desafiarles ¿Verdad?
Darian se apartó de la Jedi y volvió hasta su asiento esbozando una sonrisa sardónica.
—Por favor, no sea ridícula —desestimó la idea con un gesto de la mano— Su rebelión fracasará. Es inevitable. Pretendo evitar las innecesarias muertes que se producirán durante su patética insurrección. Muchos inocentes sufrirán las consecuencias, pacíficos ciudadanos que en otras circunstancias estarían protegidos por el régimen Imperial. Nosotros garantizamos el orden, la estabilidad y la paz, por mucho que le pese admitirlo, pero tendrá tiempo para meditar todo esto en una celda de aislamiento.
Darian pulsó uno de los controles de su escritorio y las puertas de la oficina se abrieron para dejar paso a los soldados de asalto que la habían escoltado hasta allí.
—Guardias, lleven a esta mujer a una celda de máxima seguridad hasta nueva orden —Darian se mostró gélido e impasible y volvió su dura mirada hacia la Jedi— Disfrute de su estancia, dama Ann.
Darian se levantó de su asiento y se colocó detrás del de Ann, cerniéndose spbre la Jedi con las manos apoyadas en el respaldo y hablándole directamente al oído.
—Piense que su cooperación, junto con la de todos los Jedi que decidan unírsenos, representará el fin de una rebelión insignificante y efímera destinada al más absoluto de los fracasos desde su mismo comienzo.
—Si tan insignificante es nuestra rebelión ¿Porqué está tan empeñado en reprimirla? —replicó Ann—. ¿Por qué no dejar que se extinga por sí misma si tan claro es su fracaso? En el fondo teme que podamos conseguir el apoyo suficiente como para desafiarles ¿Verdad?
Darian se apartó de la Jedi y volvió hasta su asiento esbozando una sonrisa sardónica.
—Por favor, no sea ridícula —desestimó la idea con un gesto de la mano— Su rebelión fracasará. Es inevitable. Pretendo evitar las innecesarias muertes que se producirán durante su patética insurrección. Muchos inocentes sufrirán las consecuencias, pacíficos ciudadanos que en otras circunstancias estarían protegidos por el régimen Imperial. Nosotros garantizamos el orden, la estabilidad y la paz, por mucho que le pese admitirlo, pero tendrá tiempo para meditar todo esto en una celda de aislamiento.
Darian pulsó uno de los controles de su escritorio y las puertas de la oficina se abrieron para dejar paso a los soldados de asalto que la habían escoltado hasta allí.
—Guardias, lleven a esta mujer a una celda de máxima seguridad hasta nueva orden —Darian se mostró gélido e impasible y volvió su dura mirada hacia la Jedi— Disfrute de su estancia, dama Ann.
"Estamos hablando del Imperio, todo el que da órdenes es de primera categoría".
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21 May 2010 01:42 #99 por bountyhunter_s1
"su falta de fé es...Inquietante..."
Respuesta de bountyhunter_s1 sobre el tema FAN-FORUM WARS. Partida XI: El Legado
Los pasillos del Destructor singularidad no eran tan terroríficos como cualquier enemigo del imperio podría figurarse. De hecho, si algo abundaba era una encandilante iluminación que hacía parecer a los tres soldados imperiales que avanzaban por el ala 8 de la bahía médica como espectros brillantes. TS-28742, cabo Albor y TX-29849, cabo Danuy ya eran compañeros recurrentes de las rondas de patrullaje interno. Podían decir sin dudarlo de si mismos que eran los soldados más desafortunados de todos. Salvo alguna que otra asignación extraordinaria, veían el mismo paisaje todos los días. Pero esa ronda era diferente a las últimas 103. Al menos tendrían un nuevo y misterioso compañero, según sus únicas palabras había sido transferido desde el sector de celdas.
- Ha de ser más excitante estar allí. Al menos siempre hay movimiento, llevar uno a interrogatorio, ingresar un par, de acá para allá, pero puedes recorrer lugares de mando.- dijo Albor a su nuevo compañero identificado como TX- 9647
- Lo es. Puedes ver caras nuevas.
La respuesta del nuevo hizo gracia a los otros. Aunque también les provocó una extraña sensación.
- Caras nuevas…- musitó Danuy- Eso no es muy usual aquí. Aunque confieso que aún no le he visto la cara al General Darian.
- Yo tampoco. Y espero no tener el honor.
Nuevamente TX- 9647 desconcertó a sus compañeros. Pero ya habían llegado a su asignación extraordinaria: Debían asegurar la seguridad del personal médico durante una operación secreta al infame nuevo prisionero. La puerta se abrió y Danuy se apresuró a dar cuenta de su llegada al mayor Soranann.
- Mayor, vigilaremos la operación para garantizarle máxima seguridad, dadas las circunstancias.
Sorannan hizo un gesto leve confirmando, sin sacar la vista de la extensa mesa donde resplandecía ordenadamente el retorcido instrumental. Los soldados se posicionaron a una distancia considerable, con sus armas en mano.
- Está listo?- preguntó Sorannan a uno de sus asistentes.
- Lo está. Lo comprobaron en el laboratorio y enviaron un repuesto en caso de ser necesario.
- Si lo comprobaron no hará falta el repuesto. Empecemos rápido no quiero arriesgarme a que sea un cadáver antes de pasar el informe.
El asistente activó el soporte vital de emergencias y dio por iniciada la operación bajo el nombre clave Damocles. Otra asistente comenzó a dar lectura del estado general de Nand Ciurg que ha estas alturas parecía un montón de cablerios y metal retorcido con poco más que un rostro humano.
- Sistemas vitales, minimamente estables. Pulsaciones con ligera tendencia en baja. Frecuencia respiratoria irregular. Se detectan múltiples hemorragias internas en las zonas recientemente intervenidas.
- Maldita.sea – exclamó Sorannan mientras retiraba suavemente un trozo de piel, colocándolo con delicadeza en un recipiente – Creí que la habíamos parado… cuanto tiempo para colapso?
- Dos horas máximo, puede que menos.
- Puede que más. Con este tipo las posibilidades de sobrevida son diferentes….espera… que es eso?
El indicador respiratorio lanzó la titilante alerta.
- La mascarilla está obstruida, la hemorragia interna tomó la vía respiratoria, es malo..muy..
- Se lo que es- sentenció el mayor, comenzando a penetrar minuciosamente el cráneo – retiren la mascarilla y hagan una doble vía.
El asistente retiró la mascarilla. La cavidad bucal de Ciurg era un pequeño lago de sangre y tejidos delgados. Introdujo dos pequeñas sondas, una para extraer la sangre y la otra para inyectar aire a los pulmones de una forma menos invasiva de lo que sería una incisión en la traquea, que causaría además otra perdida considerable de sangre a un paciente que parecía perder sus tripas por todos lados. A todo esto el asistente notó algo que no pudo esperar en notificar.
- Mayor, la coloración sanguínea es… oscura. Está..
- Esta volviéndose séptico. Se pudrirá en vida y lamento tener que decirles que hay que evitarlo. Abóquense a eso.
Los soldados observaban todo con atención. Al parecer ese labor sería tan aburrida como la de patrullar, ya que el supuesto peligro estaba más muerto que vivo. Pero TX- 9647 se mantenía tenso, siguiendo cada movimiento sobre el cuerpo de Ciurg, pero centrando aún más su atención en los minúsculos dispositivos sobre la mesa brillante. En verdad, TX- 9647 yacía hacia horas dentro de una cámara de conservación, totalmente carbonizado y a la espera de que le practicasen un examen profundo a fin de establecer su identidad, pero hasta entonces, quien había tomado su lugar podía sentirse seguro por si mismo, pero no por Nand Ciurg.
Al otro lado del Destructor, Proinsias Rooneri golpeaba rítmicamente sus dedos repletos de finos anillos contra el borde de una extensa mesa, en el centro de la habitación que destinaron para alojarlo hasta acabar las operaciones sobre su ex asesino estrella. A su lado y de cara a la ventana y al impresionante despliegue de las tropas siendo reabordadas, Zatt Henderán, su guardaespaldas personal.
- No comprendo – dijo Henderán sin volver la vista de la ventana – como un solo hombre pudo acabar con dos escuadrones..
Rooneri rió con suavidad tras tomar un trago de la bebida que, para su sorpresa un soldado le alcanzó, en lugar de algún típico androide de protocolo.
- ¿crees que lo llamaban el mejor de la basura por hacer caridad?, ¿por tomar prisioneros?. Por eso lo contraté, por eso le asigné las misiones mas complejas. ¿Sabes por qué?, Porque no es solo un hombre. Nand es determinación en estado inalterado, o quizás orgullo, un orgullo demasiado grande para un miserable minero. Esa es su fortaleza, y esa es su debilidad.
- Pues no la aprovechamos bien.
Rooneri giró la silla mirando a Zatt.
- Mírame. Imagina que no me conoces y dime ¿aparento ser lo que soy?
Zett le miró sin mucho interés. Conocía muy bien a ese anciano gordo de cabello largo y blanco, de rostro ajado y ojos maliciosos, siempre ataviado con ropas de lujo. Sabía que había que tras esos finos atavíos un ser más asqueroso que el peor de los Hutt se escondía.
- No respondes jajaj, siempre me gustó eso de ti. No eres de los que se tiran al suelo para que limpie la mugre con ellos. Bien, a lo que voy es, puedo aparentar se un hombre de buenas intenciones pero malos métodos. Pero ni siquiera el general Darian puede tocarme. ¿Sabes por qué?, Porque jamás desaproveché una sola oportunidad. Tengo contactos por todas partes, tengo hombres que me responden, todo lo que se mueve por debajo de lo legal en Coruscant y en siete sistemas más, me pertenece. Y en cuanto a el, lo que haré será aprovechar esta oportunidad. Estaba fuera de control, es cierto, su genio exagerado y engreído ya levantaba una nube de polvo, se hizo demasiado conocido y a la vez demasiado imprevisible. Y lo peor es que lo relacionaban abiertamente a nosotros, a mi. Y yo, no por una maldita cuestión moral ni nada de esa basura, pero, no quiero que mi organización esté públicamente ligada a un asesino de mujeres y niños.
Zett volteó con brusquedad. Su ceño fruncido y boca entreabierta reflejaban la enorme contradicción que acababa de escuchar.
- ¿Bromea? No hace mucho acabamos con los Wysyr y su clan, también había niños allí…
Rooneri frunció el ceño, extrañado y puso cara de inocente
- ¿Los había?... bueno, pero nadie lo supo, de hecho, hasta yo acabo de enterarme. Pero bueno, lo hiciste y lo hiciste bien.
- Hice lo que hice todo este tiempo para obtener la cabeza de Nand Ciurg y su hija. Y presiento que no será tan solo cuestión de esperar.
- oh si lo será muchacho, el está en la palma de mi mano, y yo te lo entregaré para que lo hagas tantos pedazos como gustes. ¿Era nuestro trato, no?
- La chica también es mía.
El rostro de Rooneri se endureció. Tomó otro trago y se incorporó con suavidad y tomando del hombro a Zatt.
- Zatt Henderán es un cazador demasiado talentoso para dejarse consumir por viejos fantasmas del pasado. Mira más allá de la venganza, de lo personal, y aprenderás a hacer negocios.
Zatt quitó la mano de Rooneri de encima suyo sin temer ser irrespetuoso.
- Ella es tan peligrosa como su padre.
- Pero no tiene su orgullo, ni su voluntad. Y lo más importante, es que hay medios para mantenerla controlada. Por ejemplo, ella aún busca saber sobre su madre…
- Que sabes sobre ella?
- Nada- sentenció secamente el anciano mientras se servía más licor- Absolutamente nada... Pero con mentiras se mueve a una galaxia, mi amigo. Puedo decirle que cualquiera es su madre, puedo decirle que se donde está. O incluso que yo la tengo cautiva y la haré pedazos si no obedece…
-No funcionará. Ella es inteligente y no podrá controlarla…al menos no fácilmente.
- ¿Todo es un maldito “no” para ti?. ¿Crees que por haberla seguido todo este tiempo la conoces realmente?. Esa niña no saber leer ni escribir, no tiene una formación básica, jamás se adaptará a una vida normal. Mientras las demás niñas iban a la academia a aprender a ser personas, ella aprendía a sobrevivir entre las bestias, convirtiéndose en una bestia más fuerte que las otras. ¿Qué inteligencia puede tener una incivilizada como ella?... Puedes saber manejar todas las armas y pilotear todas las naves, pero si la quiebras, si desarmas lentamente su espíritu y lo poco que pueda haber heredado de la tozudez de su padre, entonces quedará solo lo que es, una bestia domesticable.
- Ha de ser más excitante estar allí. Al menos siempre hay movimiento, llevar uno a interrogatorio, ingresar un par, de acá para allá, pero puedes recorrer lugares de mando.- dijo Albor a su nuevo compañero identificado como TX- 9647
- Lo es. Puedes ver caras nuevas.
La respuesta del nuevo hizo gracia a los otros. Aunque también les provocó una extraña sensación.
- Caras nuevas…- musitó Danuy- Eso no es muy usual aquí. Aunque confieso que aún no le he visto la cara al General Darian.
- Yo tampoco. Y espero no tener el honor.
Nuevamente TX- 9647 desconcertó a sus compañeros. Pero ya habían llegado a su asignación extraordinaria: Debían asegurar la seguridad del personal médico durante una operación secreta al infame nuevo prisionero. La puerta se abrió y Danuy se apresuró a dar cuenta de su llegada al mayor Soranann.
- Mayor, vigilaremos la operación para garantizarle máxima seguridad, dadas las circunstancias.
Sorannan hizo un gesto leve confirmando, sin sacar la vista de la extensa mesa donde resplandecía ordenadamente el retorcido instrumental. Los soldados se posicionaron a una distancia considerable, con sus armas en mano.
- Está listo?- preguntó Sorannan a uno de sus asistentes.
- Lo está. Lo comprobaron en el laboratorio y enviaron un repuesto en caso de ser necesario.
- Si lo comprobaron no hará falta el repuesto. Empecemos rápido no quiero arriesgarme a que sea un cadáver antes de pasar el informe.
El asistente activó el soporte vital de emergencias y dio por iniciada la operación bajo el nombre clave Damocles. Otra asistente comenzó a dar lectura del estado general de Nand Ciurg que ha estas alturas parecía un montón de cablerios y metal retorcido con poco más que un rostro humano.
- Sistemas vitales, minimamente estables. Pulsaciones con ligera tendencia en baja. Frecuencia respiratoria irregular. Se detectan múltiples hemorragias internas en las zonas recientemente intervenidas.
- Maldita.sea – exclamó Sorannan mientras retiraba suavemente un trozo de piel, colocándolo con delicadeza en un recipiente – Creí que la habíamos parado… cuanto tiempo para colapso?
- Dos horas máximo, puede que menos.
- Puede que más. Con este tipo las posibilidades de sobrevida son diferentes….espera… que es eso?
El indicador respiratorio lanzó la titilante alerta.
- La mascarilla está obstruida, la hemorragia interna tomó la vía respiratoria, es malo..muy..
- Se lo que es- sentenció el mayor, comenzando a penetrar minuciosamente el cráneo – retiren la mascarilla y hagan una doble vía.
El asistente retiró la mascarilla. La cavidad bucal de Ciurg era un pequeño lago de sangre y tejidos delgados. Introdujo dos pequeñas sondas, una para extraer la sangre y la otra para inyectar aire a los pulmones de una forma menos invasiva de lo que sería una incisión en la traquea, que causaría además otra perdida considerable de sangre a un paciente que parecía perder sus tripas por todos lados. A todo esto el asistente notó algo que no pudo esperar en notificar.
- Mayor, la coloración sanguínea es… oscura. Está..
- Esta volviéndose séptico. Se pudrirá en vida y lamento tener que decirles que hay que evitarlo. Abóquense a eso.
Los soldados observaban todo con atención. Al parecer ese labor sería tan aburrida como la de patrullar, ya que el supuesto peligro estaba más muerto que vivo. Pero TX- 9647 se mantenía tenso, siguiendo cada movimiento sobre el cuerpo de Ciurg, pero centrando aún más su atención en los minúsculos dispositivos sobre la mesa brillante. En verdad, TX- 9647 yacía hacia horas dentro de una cámara de conservación, totalmente carbonizado y a la espera de que le practicasen un examen profundo a fin de establecer su identidad, pero hasta entonces, quien había tomado su lugar podía sentirse seguro por si mismo, pero no por Nand Ciurg.
Al otro lado del Destructor, Proinsias Rooneri golpeaba rítmicamente sus dedos repletos de finos anillos contra el borde de una extensa mesa, en el centro de la habitación que destinaron para alojarlo hasta acabar las operaciones sobre su ex asesino estrella. A su lado y de cara a la ventana y al impresionante despliegue de las tropas siendo reabordadas, Zatt Henderán, su guardaespaldas personal.
- No comprendo – dijo Henderán sin volver la vista de la ventana – como un solo hombre pudo acabar con dos escuadrones..
Rooneri rió con suavidad tras tomar un trago de la bebida que, para su sorpresa un soldado le alcanzó, en lugar de algún típico androide de protocolo.
- ¿crees que lo llamaban el mejor de la basura por hacer caridad?, ¿por tomar prisioneros?. Por eso lo contraté, por eso le asigné las misiones mas complejas. ¿Sabes por qué?, Porque no es solo un hombre. Nand es determinación en estado inalterado, o quizás orgullo, un orgullo demasiado grande para un miserable minero. Esa es su fortaleza, y esa es su debilidad.
- Pues no la aprovechamos bien.
Rooneri giró la silla mirando a Zatt.
- Mírame. Imagina que no me conoces y dime ¿aparento ser lo que soy?
Zett le miró sin mucho interés. Conocía muy bien a ese anciano gordo de cabello largo y blanco, de rostro ajado y ojos maliciosos, siempre ataviado con ropas de lujo. Sabía que había que tras esos finos atavíos un ser más asqueroso que el peor de los Hutt se escondía.
- No respondes jajaj, siempre me gustó eso de ti. No eres de los que se tiran al suelo para que limpie la mugre con ellos. Bien, a lo que voy es, puedo aparentar se un hombre de buenas intenciones pero malos métodos. Pero ni siquiera el general Darian puede tocarme. ¿Sabes por qué?, Porque jamás desaproveché una sola oportunidad. Tengo contactos por todas partes, tengo hombres que me responden, todo lo que se mueve por debajo de lo legal en Coruscant y en siete sistemas más, me pertenece. Y en cuanto a el, lo que haré será aprovechar esta oportunidad. Estaba fuera de control, es cierto, su genio exagerado y engreído ya levantaba una nube de polvo, se hizo demasiado conocido y a la vez demasiado imprevisible. Y lo peor es que lo relacionaban abiertamente a nosotros, a mi. Y yo, no por una maldita cuestión moral ni nada de esa basura, pero, no quiero que mi organización esté públicamente ligada a un asesino de mujeres y niños.
Zett volteó con brusquedad. Su ceño fruncido y boca entreabierta reflejaban la enorme contradicción que acababa de escuchar.
- ¿Bromea? No hace mucho acabamos con los Wysyr y su clan, también había niños allí…
Rooneri frunció el ceño, extrañado y puso cara de inocente
- ¿Los había?... bueno, pero nadie lo supo, de hecho, hasta yo acabo de enterarme. Pero bueno, lo hiciste y lo hiciste bien.
- Hice lo que hice todo este tiempo para obtener la cabeza de Nand Ciurg y su hija. Y presiento que no será tan solo cuestión de esperar.
- oh si lo será muchacho, el está en la palma de mi mano, y yo te lo entregaré para que lo hagas tantos pedazos como gustes. ¿Era nuestro trato, no?
- La chica también es mía.
El rostro de Rooneri se endureció. Tomó otro trago y se incorporó con suavidad y tomando del hombro a Zatt.
- Zatt Henderán es un cazador demasiado talentoso para dejarse consumir por viejos fantasmas del pasado. Mira más allá de la venganza, de lo personal, y aprenderás a hacer negocios.
Zatt quitó la mano de Rooneri de encima suyo sin temer ser irrespetuoso.
- Ella es tan peligrosa como su padre.
- Pero no tiene su orgullo, ni su voluntad. Y lo más importante, es que hay medios para mantenerla controlada. Por ejemplo, ella aún busca saber sobre su madre…
- Que sabes sobre ella?
- Nada- sentenció secamente el anciano mientras se servía más licor- Absolutamente nada... Pero con mentiras se mueve a una galaxia, mi amigo. Puedo decirle que cualquiera es su madre, puedo decirle que se donde está. O incluso que yo la tengo cautiva y la haré pedazos si no obedece…
-No funcionará. Ella es inteligente y no podrá controlarla…al menos no fácilmente.
- ¿Todo es un maldito “no” para ti?. ¿Crees que por haberla seguido todo este tiempo la conoces realmente?. Esa niña no saber leer ni escribir, no tiene una formación básica, jamás se adaptará a una vida normal. Mientras las demás niñas iban a la academia a aprender a ser personas, ella aprendía a sobrevivir entre las bestias, convirtiéndose en una bestia más fuerte que las otras. ¿Qué inteligencia puede tener una incivilizada como ella?... Puedes saber manejar todas las armas y pilotear todas las naves, pero si la quiebras, si desarmas lentamente su espíritu y lo poco que pueda haber heredado de la tozudez de su padre, entonces quedará solo lo que es, una bestia domesticable.
"su falta de fé es...Inquietante..."
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21 May 2010 01:46 #100 por bountyhunter_s1
"su falta de fé es...Inquietante..."
Respuesta de bountyhunter_s1 sobre el tema FAN-FORUM WARS. Partida XI: El Legado
- Pues, usted lleva años haciendo lo que hace. Supongo que yo he sido alguna vez una bestia más a su servicio. Pero no más. Tomaré mi recompensa completa y nuestros caminos se separarán.
- ¿Quieres terminarlo así?, Bueno, la falta de visión es tu problema. Nand Ciurg es tuyo. También la nave que puse a tu disposición y te daré suficiente dinero como para moverte tranquilo. Olvida a la chica.
Zatt no pudo contradecir las palabras de Rooneri por más orgullo o sed de venganza que asfixiara su interior. Por primera vez la opción de olvidar parte de esa vieja deuda se volvía beneficiosa, no menos que egoísta, pero definitivamente necesaria.
- Hecho. Lo escoltaré de vuelta a Coruscant una vez que estos inútiles acaben con Ciurg.
- No. Te quedarás aquí y te encargarás de que entreguen a padre e hija, y me los llevarás a Coruscant. Allí arreglaremos y te desearé buena suerte.
- Entonces se irá ahora?
- Asi es. Esto se ha dilatado demasiado y comienzo a aburrirme del protocolo imperial, y no me siento seguro sabiendo que mi hijo está manejando el negocio en mi ausencia. Me llevaré a Jeornias y Yuunh Pose, el resto de los soldados queda a tu cargo.
La puerta de la habitación se cerró detrás de Rooneri. El paisaje a través del ventanal se había vuelto más calmo, el reembarque estaba avanzado. Zatt tomó asiento en donde había estado Rooneri y contemplo el final de su búsqueda. Algo lo hacía sentirse tan vació como aquel día en que enterró a su familia justo allí, en esa esfera amarillenta, justo debajo de el.
Quién se hacía pasar por TX- 9647 escuchaba con atención las especificaciones sobre el dispositivo que el mayor Sorannan acababa de insertar en el cerebro de Nand Ciurg. El asistente del mayor observaba maravillado como este reinsertaba el músculo y la piel retirada luego de soldar el cráneo.
- Les dije que aguantaría- musitó victorioso el mayor- este sujeto es sumamente duro de morir…claro que ahora depende pura y exclusivamente de la voluntad del General…
- Y se activa mediante este controlador? – inquirió el asistente desbordando en alcahuetería- Es minúsculo!, realmente es una maravilla como..
- Alcánzame el trozo de piel y deja de jugar con eso, procura no confundirlo con el del repuesto que no usamos, cada uno responde a un serial único y de no corresponder habria que reubicar la señal y reprogramar el dispositivo externo.
El asistente dejó el controlador sobre la mesa de instrumentos, separado del dispositivo de repuesto y su correspondiente controlador.
TX- 9647 reparó en ello. Sus “colegas” observaban con atención las manos del mayor, que ya casi terminaba el trabajo, los asistentes y enfermeros se concentraban en limpiar y pasar el instrumental o en dar reporte del estado general de Ciurg. “Muchos ojos que no miran…” se dijo a si mismo a la vez que extraía de su cinturón un interruptor eléctrico de onda corta, capaz de bloquear durante 3 segundos máximo el suministro en toda esa sala. Se aseguró de que la escena se mantenía igual. Se aproximó muy levemente a la mesa de instrumentos y midió la posición de lo que había sobre ella. Supo que era el momento. “Muchos ojos que no ven”. Todos los mecanismos eléctricos titilaron y acto seguido la habitación quedó a oscuras.
- Que es esto!- exclamó Sorannan fuera de si- ¡reactiven los..
Tras un chispeo el suministro se reanudo. Todos cruzaron miradas, pero todas las miradas se las llevó TX- 9647, que claramente acababa de realizar una sospechosa maniobra.
- Sucedió algo, cabo?- indagó Sorannan apuñalando con sus ojos la armadura blanca
Detrás de el, un sonido doloroso y forzado salió de adentro de la mascarilla. Seguido de una sinfonía de ruidos procedentes de los indicadores. El corte eléctrico interrumpió la alimentación del sistema de oxigeno de Nand Ciurg..
- Se ha desestabilizado, mayor!
- No es nada, lo peor ha pasado, solo dupliquen la alimentación y retiren el extractor, la hemorragia mermará paulatinamente… y ustedes- dijo a los soldados- alejen sus estúpidas manos del instrumental y cualquier otra cosa que no sean sus armas. Por lo demás, está listo.
- Mayor- interrumpió tímidamente una enfermera- El general Darian solicita su informe acerca del proyecto Democles.
- Bien, señores, terminen la estabilización de ese bastardo, reportaré nuestro éxito al general. Se enorgullecerá de que el imperio cuente ahora con un nuevo dispositivo para controlar a gusto a individuos de extrema peligrosidad.
El mayor se acercó a la mesa de instrumentos y tomó el pequeño controlador correspondiente, o más bien el único a la vista ya que los repuestos se veían prolijamente empaquetados. Miró fijamente a TX- 9647 frente a el.
- Su trabajo terminó, Vuelvan a sus puestos. Si… ¿Cómo se llamaba?... Ah, si, Ciurg, llegase a intentar algo de ahora en adelante, bastará oprimir esto. Tras informar lo llevaré personalmente al general.
“Mamá decía que nunca había que meterse en algo de lo que no supieras como salir. Tengo mi culo metido en una armadura imperial, dentro de una sala de máquinas que es revisada periódicamente, y dentro de un destructor estelar. Mamá diría que estoy jodido. Pero tengo un par de sorpresas.”
El comunicador bipeó sonoramente, demasiado para su delicada posición.
- TX- 9647, repórtese.
- Aquí TX- 9647, desde…hangar 3.
El canal permaneció abierto y con ruido ambiente desde el otro lado. Pero el silencio le retorció las tripas. Bastaría que chequearan el hangar 3 para que se dieran cuenta de que su posición era falsa.
- Recibido. Se le relevará de su posición. Preséntese inmediatamente en el ala médica, sector de quirófanos como custodia del personal médico.
- Entendido.
“Ja. Irónico. Parecen tan fuertes desde afuera, pero por dentro basta con hacer un par de cambios en el sistema de administración y ellos mismos te dejarán ir a cualquier parte.”
Se incorporó rápidamente y salió por la puerta lateral que daba a un corredor poco transitado. Estaba bastante cerca del ala médica. Se cruzó con varios oficiales, todos concentrados en sus asuntos. Los soldados regulares escaseaban en los pasillos por esos momentos en los que se realizaba de forma más concienzuda el recuento de las tropas ya reembarcadas, eso lo convertía en blanco de las suspicaces miradas de los comandos especiales uniformados en negro. Pero había sobrevivido entre ellos un día y medio, más que suficiente para adoptar hasta las más insignificantes actitudes de un cabo imperial. Varios ascensores conducían a las bahías de hangares. Recorrió esa zona en horas anteriores hasta hacerse un mapa mental entre otras cosas, pero además logró conseguir un plano holoproyectable de la estructura básica de la enorme nave.
“Mamá decía que todas las cosas, sin importar cuan jodidamente grandes sean, siempre tienen un botón de apagado. Si tiene razón, voy a mostrarle al imperio algo nunca visto”
- Cabo.- le recibió con gélido tono un oficial superior que aguardaba junto a otro soldado regular frente a la puerta de la celda-habitación médica en la que se mantenía a Ciurg- Se les asigna la vigilancia de este prisionero. Sepan que no está en estado crítico sino que se recupera demasiado rápido para nuestro disgusto. Inspeccionen periódicamente y ante el primer signo de consciencia avisen al personal sanitario, si es que los sensores no lo hacen primero.
Luego de decir lo suyo el antipático sujeto dio media vuelta y se fue enseguida sin el más mínimo gesto.
El impostor tomó posición a un lado de la entrada imitando a su compañero. Pensó en esperar un tiempo, pero tiempo era el nombre del enemigo que más conspiraba contra el.
- Oye, entraré a chequear, quédate a montar guardia.
- Bien.
La primera impresión tras cerrar la puerta tras de si fue shockeante. La última vez que vió a Nand Ciurg supo que no volvería a levantarse, y ese despojo mecanizado frente a sus ojos parecía darle la razón. No sabía más de medicina de lo que alguien de su profesión sabía, pero los indicadores parecían mantenerse estables. Le sorprendieron las extremidades mecánicas de Ciurg, todas aseguradas por un sistema de captura que seguro contaba con varios sensores que transmitían alarmas. “Primero lo primero. Tiempo de despertar”.
Chasqueó los dedos frente al rostro de Ciurg. “Mala idea.”. Pensó en echarle agua en la cara, pero recordó la enorme cantidad de circuitos circundantes. “De mal en peor…”. No le quedaban muchas opciones así que se decidió por la que a su juicio era más razonable. Cerró el puño y asestó tres puñetazos a la mandíbula de Nand Ciurg que, entreabriendo levemente los ojos, tosió y escupió trozos sanguinolentos. La luz le fastidiaba demasiado pero con esfuerzo distinguió el casco del soldado frente a el.
- En el infierno también hay de estos?
Una risotada escapó del casco.
- No estoy seguro, pero si los hay en un destructor estelar – el misterioso sujeto se quitó el primer casco, dejando descubierto un segundo casco mucho más pequeño y ajustado a su rostro, marcado con lo que parecían tatuajes resplandecientes- Mi madre solía despertarme así todos los malditos días… Mucho tiempo sin verte, hombre.
- ¿Quieres terminarlo así?, Bueno, la falta de visión es tu problema. Nand Ciurg es tuyo. También la nave que puse a tu disposición y te daré suficiente dinero como para moverte tranquilo. Olvida a la chica.
Zatt no pudo contradecir las palabras de Rooneri por más orgullo o sed de venganza que asfixiara su interior. Por primera vez la opción de olvidar parte de esa vieja deuda se volvía beneficiosa, no menos que egoísta, pero definitivamente necesaria.
- Hecho. Lo escoltaré de vuelta a Coruscant una vez que estos inútiles acaben con Ciurg.
- No. Te quedarás aquí y te encargarás de que entreguen a padre e hija, y me los llevarás a Coruscant. Allí arreglaremos y te desearé buena suerte.
- Entonces se irá ahora?
- Asi es. Esto se ha dilatado demasiado y comienzo a aburrirme del protocolo imperial, y no me siento seguro sabiendo que mi hijo está manejando el negocio en mi ausencia. Me llevaré a Jeornias y Yuunh Pose, el resto de los soldados queda a tu cargo.
La puerta de la habitación se cerró detrás de Rooneri. El paisaje a través del ventanal se había vuelto más calmo, el reembarque estaba avanzado. Zatt tomó asiento en donde había estado Rooneri y contemplo el final de su búsqueda. Algo lo hacía sentirse tan vació como aquel día en que enterró a su familia justo allí, en esa esfera amarillenta, justo debajo de el.
Quién se hacía pasar por TX- 9647 escuchaba con atención las especificaciones sobre el dispositivo que el mayor Sorannan acababa de insertar en el cerebro de Nand Ciurg. El asistente del mayor observaba maravillado como este reinsertaba el músculo y la piel retirada luego de soldar el cráneo.
- Les dije que aguantaría- musitó victorioso el mayor- este sujeto es sumamente duro de morir…claro que ahora depende pura y exclusivamente de la voluntad del General…
- Y se activa mediante este controlador? – inquirió el asistente desbordando en alcahuetería- Es minúsculo!, realmente es una maravilla como..
- Alcánzame el trozo de piel y deja de jugar con eso, procura no confundirlo con el del repuesto que no usamos, cada uno responde a un serial único y de no corresponder habria que reubicar la señal y reprogramar el dispositivo externo.
El asistente dejó el controlador sobre la mesa de instrumentos, separado del dispositivo de repuesto y su correspondiente controlador.
TX- 9647 reparó en ello. Sus “colegas” observaban con atención las manos del mayor, que ya casi terminaba el trabajo, los asistentes y enfermeros se concentraban en limpiar y pasar el instrumental o en dar reporte del estado general de Ciurg. “Muchos ojos que no miran…” se dijo a si mismo a la vez que extraía de su cinturón un interruptor eléctrico de onda corta, capaz de bloquear durante 3 segundos máximo el suministro en toda esa sala. Se aseguró de que la escena se mantenía igual. Se aproximó muy levemente a la mesa de instrumentos y midió la posición de lo que había sobre ella. Supo que era el momento. “Muchos ojos que no ven”. Todos los mecanismos eléctricos titilaron y acto seguido la habitación quedó a oscuras.
- Que es esto!- exclamó Sorannan fuera de si- ¡reactiven los..
Tras un chispeo el suministro se reanudo. Todos cruzaron miradas, pero todas las miradas se las llevó TX- 9647, que claramente acababa de realizar una sospechosa maniobra.
- Sucedió algo, cabo?- indagó Sorannan apuñalando con sus ojos la armadura blanca
Detrás de el, un sonido doloroso y forzado salió de adentro de la mascarilla. Seguido de una sinfonía de ruidos procedentes de los indicadores. El corte eléctrico interrumpió la alimentación del sistema de oxigeno de Nand Ciurg..
- Se ha desestabilizado, mayor!
- No es nada, lo peor ha pasado, solo dupliquen la alimentación y retiren el extractor, la hemorragia mermará paulatinamente… y ustedes- dijo a los soldados- alejen sus estúpidas manos del instrumental y cualquier otra cosa que no sean sus armas. Por lo demás, está listo.
- Mayor- interrumpió tímidamente una enfermera- El general Darian solicita su informe acerca del proyecto Democles.
- Bien, señores, terminen la estabilización de ese bastardo, reportaré nuestro éxito al general. Se enorgullecerá de que el imperio cuente ahora con un nuevo dispositivo para controlar a gusto a individuos de extrema peligrosidad.
El mayor se acercó a la mesa de instrumentos y tomó el pequeño controlador correspondiente, o más bien el único a la vista ya que los repuestos se veían prolijamente empaquetados. Miró fijamente a TX- 9647 frente a el.
- Su trabajo terminó, Vuelvan a sus puestos. Si… ¿Cómo se llamaba?... Ah, si, Ciurg, llegase a intentar algo de ahora en adelante, bastará oprimir esto. Tras informar lo llevaré personalmente al general.
“Mamá decía que nunca había que meterse en algo de lo que no supieras como salir. Tengo mi culo metido en una armadura imperial, dentro de una sala de máquinas que es revisada periódicamente, y dentro de un destructor estelar. Mamá diría que estoy jodido. Pero tengo un par de sorpresas.”
El comunicador bipeó sonoramente, demasiado para su delicada posición.
- TX- 9647, repórtese.
- Aquí TX- 9647, desde…hangar 3.
El canal permaneció abierto y con ruido ambiente desde el otro lado. Pero el silencio le retorció las tripas. Bastaría que chequearan el hangar 3 para que se dieran cuenta de que su posición era falsa.
- Recibido. Se le relevará de su posición. Preséntese inmediatamente en el ala médica, sector de quirófanos como custodia del personal médico.
- Entendido.
“Ja. Irónico. Parecen tan fuertes desde afuera, pero por dentro basta con hacer un par de cambios en el sistema de administración y ellos mismos te dejarán ir a cualquier parte.”
Se incorporó rápidamente y salió por la puerta lateral que daba a un corredor poco transitado. Estaba bastante cerca del ala médica. Se cruzó con varios oficiales, todos concentrados en sus asuntos. Los soldados regulares escaseaban en los pasillos por esos momentos en los que se realizaba de forma más concienzuda el recuento de las tropas ya reembarcadas, eso lo convertía en blanco de las suspicaces miradas de los comandos especiales uniformados en negro. Pero había sobrevivido entre ellos un día y medio, más que suficiente para adoptar hasta las más insignificantes actitudes de un cabo imperial. Varios ascensores conducían a las bahías de hangares. Recorrió esa zona en horas anteriores hasta hacerse un mapa mental entre otras cosas, pero además logró conseguir un plano holoproyectable de la estructura básica de la enorme nave.
“Mamá decía que todas las cosas, sin importar cuan jodidamente grandes sean, siempre tienen un botón de apagado. Si tiene razón, voy a mostrarle al imperio algo nunca visto”
- Cabo.- le recibió con gélido tono un oficial superior que aguardaba junto a otro soldado regular frente a la puerta de la celda-habitación médica en la que se mantenía a Ciurg- Se les asigna la vigilancia de este prisionero. Sepan que no está en estado crítico sino que se recupera demasiado rápido para nuestro disgusto. Inspeccionen periódicamente y ante el primer signo de consciencia avisen al personal sanitario, si es que los sensores no lo hacen primero.
Luego de decir lo suyo el antipático sujeto dio media vuelta y se fue enseguida sin el más mínimo gesto.
El impostor tomó posición a un lado de la entrada imitando a su compañero. Pensó en esperar un tiempo, pero tiempo era el nombre del enemigo que más conspiraba contra el.
- Oye, entraré a chequear, quédate a montar guardia.
- Bien.
La primera impresión tras cerrar la puerta tras de si fue shockeante. La última vez que vió a Nand Ciurg supo que no volvería a levantarse, y ese despojo mecanizado frente a sus ojos parecía darle la razón. No sabía más de medicina de lo que alguien de su profesión sabía, pero los indicadores parecían mantenerse estables. Le sorprendieron las extremidades mecánicas de Ciurg, todas aseguradas por un sistema de captura que seguro contaba con varios sensores que transmitían alarmas. “Primero lo primero. Tiempo de despertar”.
Chasqueó los dedos frente al rostro de Ciurg. “Mala idea.”. Pensó en echarle agua en la cara, pero recordó la enorme cantidad de circuitos circundantes. “De mal en peor…”. No le quedaban muchas opciones así que se decidió por la que a su juicio era más razonable. Cerró el puño y asestó tres puñetazos a la mandíbula de Nand Ciurg que, entreabriendo levemente los ojos, tosió y escupió trozos sanguinolentos. La luz le fastidiaba demasiado pero con esfuerzo distinguió el casco del soldado frente a el.
- En el infierno también hay de estos?
Una risotada escapó del casco.
- No estoy seguro, pero si los hay en un destructor estelar – el misterioso sujeto se quitó el primer casco, dejando descubierto un segundo casco mucho más pequeño y ajustado a su rostro, marcado con lo que parecían tatuajes resplandecientes- Mi madre solía despertarme así todos los malditos días… Mucho tiempo sin verte, hombre.
"su falta de fé es...Inquietante..."
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21 May 2010 01:48 #101 por bountyhunter_s1
"su falta de fé es...Inquietante..."
Respuesta de bountyhunter_s1 sobre el tema FAN-FORUM WARS. Partida XI: El Legado
Nand Ciurg sonrió sin ganas, pero con bastante sorpresa. Intentó moverse pero le fue imposible debido a los mecanismos de captura a los que estaba sujeto. Volvió su cara a la del sujeto que, oprimiendo una parte del casco cercana a la nuca, activó un artilugio de descompresión que volvió la máscara mas espaciosa y expuso unos cuantos sistemas de rastreo y audición que yacían ocultos.
- Un vendedor de armas me dijo hace tiempo – susurró Nand Ciurg sintiendo como si su garganta fuera atravesada por un torrente de desechos filosos ras cada palabra-… que Weirdow Ciurg estaba muerto y enterrado..
- Si?, bueno a ese tipo le debía algo de dinero. Te aseguro que es el quien está muerto y enterrado ahora…- Respondió Weirdow preparando el dispositivo de interrupción electrógena que empleara horas atrás en el quirófano- Bueno Nand, escúchame, sabes como funciona esto, nos dará unos instantes para sacarte de esa mierda sin que los sensores armen una fiesta… estás listo?
- Espera… que hay de esas cámaras? Están viendo todo, idiota!
Weirdow giró la cabeza e inspeccionó el panel de cámaras instalados en el ángulo frontal derecho del cuarto.
- En serio eres tan ingenuo de creer que no saboteé el sistema de vigilancia en el maldito dia y medio que llevo esperando que despiertes?
- Bueno… tengo un mal día. Deja de hablar y sácame de esta porquería.
Weirdow activó nuevamente el dispositivo quedando la habitación iluminada solamente por los visores y símbolos brillantes de su casco. Los sistemas de seguridad de la camilla de desactivaron y Nand Ciurg se dejó caer al suelo, sin posibilidad mayor de incorporarse.. Inmediatamente su salvador cerró todos los mecanismos de captura de la camilla y el suministro se restableció sin que salte ninguna alarma.
- Eres libre Nand… aunque tendremos que arreglar lo de tus piernas…
- Libre dentro de un destructor..?
- Mierda. Olvidaba eso… bueno, tus piernas…
- Dame un par de celdas de energía- dijo Nand mientras abría manualmente una ranura en el lado externo de la prótesis inferior derecha.- Solo necesito eso.
Weirdow encontró una en el cinturón de la armadura de soldado que llevaba puesta y otra de la armadura que llevaba abajo. Ciurg se las arrancó de la mano antes de que intentase acercárselas.
- Sigues siendo la misma mierda, Nand, o es que hacerte más famoso te empeoró?
Ciurg cargó las celdas en la ranura y un destelló eléctrico en las articulaciones le devolvió su autoestima. Redilaz se refirió a ese mecanismo de alimentación como una salida de emergencias en caso de que los implantes fuera saboteados o dañados incidentalmente.
- La fama…- dijo de forma amenazante a la vez que se incorporaba- …me ha traído a esto… y tu no has venido por camaradería, así que vete antes de que el color de esta basura flotante pase de blanco a rojo sangre.
- Esas piernas no te alcanzan para dejar de mirarme desde abajo…enano engreído.
Nand sonrió una vez más. Un tema de riña habitual entre ellos dos había sido siempre el de si Nand era muy bajo o Weirdow demasiado alto.
- Deja tu maldito humor para después – continuó Weirdow Ciurg – Tienes un problema en la cabeza y no es solo tu trastorno de egocentrismo maníaco… un dispositivo que llega al 10 en la escala de estar jodido.
El rostro de Nand se compungió. Se llevó lentamente las manos a la cabeza, palpándose con cautela en busca de alguna anomalía.
- Que… me hicieron?
-Digamos que te pusieron una bomba a control remoto, que a la vez es como una mina en caso de que alguien intente removerla… si se activa de cualquiera de las dos formas quedas convertido en un vegetal…permanentemente… bueno, pero no todo es malo, es decir, robé el dispositivo de control, lo examiné, fui cuidadoso como verás, ya que no te convertiste en una batata feluciana. Eso nos dará tiempo en caso de que quieran acabarte enseguida, pero una vez que conozcan la verdad será cuestión de tiempo que te relocalicen.
- Puede arreglarse?
- No, al menos no lo creo… tendrías que ir con Redilaz. La señal está sobrecodificada más de tres mil veces. Lo bueno es que si bien este tipo de señal es de rango ilimitado, su señal es decreciente a medida que te alejas del dispositivo de activación. Si te vas lejos, si inicias una nueva vida, será como si nada.
- Iniciaré una nueva vida cuando lleve la cabeza reducida de Darian como un collar y me haya hecho un abrigo con la piel de Rooneri… Alguna otra opción?
- Emm… si.- Weirdow se quitó el casco mostrando un rostro mucho más joven que el de Nand, casi sin cicatrices. Su cabello castaño oscuro bastante crecido correspondía a la desprolijidad del crecimiento de su barba. Le entregó el casco a Nand- Tendrás que usarlo todo el maldito tiempo, es imposible que la señal penetre si lo llevas puesto. Dormirás con el, comerás con el y… bueno ya sabes, también lo llevarás puesto cuando…
- Ya entendí…ahora- Se colocó la sólida protección y activó los visores y los sistemas deflectores de señales externas - ¿Cuál es tu plan de escape?
Weirdow Juntó sus manos e hizo sonar sus dedos intentando crear interés en Nand.
- Espera- interrumpió nuevamente justo cuando Weirdow empezaba a articular su idea – lo haré a mi modo y si se jode mucho me contarás tu patético plan.
- Púdrete… Hey! Que rayos..
Nand Ciurg abrió la puerta y metió adentro el soldado que hacía guardia. Lo inmovilizó con un golpe en la parte desprotegida del cuello al tiempo que la puerta se cerraba sin parecer haberse abierto nunca. Levantó al soldado con un brazo y se dispuso a romperle el cuello.
- Espera! No cometas ese error otra vez!- le interrumpió Weirdow- Todo esto comenzó por un imperial muerto gratuitamente! Podemos liberarnos de esto si salimos de aquí sin masacrar a nadie.
- Ellos lo empezaron! Debió ser un trato beneficioso para ellos y para mi!- Exclamó Nand apretando con fuerza el crujiente cuello del soldado que pataleaba desesperado.
- La niña lo hizo! Ella ejecutó a un imperial en vano!, yo estaba viéndolo, fue el plan mas estúpido que podía habérsele ocurrido!, y se parece a ti en eso… Luego hiciste un trato aún más estúpido con el maldito imperio, apareció Rooneri y le dio información a Darian acerca de tu parentesco con la “infiltrada” y le allanó el camino a la captura de la jedi a cambio de tu cabeza. Es todo, si salimos de aquí sin causar más daños de los necesarios no los tendremos pisándonos los talones, y podrás ir tras la organización de Rooneri. ¿No es lo que quieres, nuestra oportunidad para regresar a ser lo que fuimos?
El soldado cayó al suelo desmayado, pero sin lesiones serias. Nand Ciurg, con su torso al descubierto como única señal de humanidad entre cabeza acorazada y extremidades mecánicas, miraba al suelo. Una nueva idea alejó su mente de las innumerables y dolorosas heridas.
- No será fácil. Necesitaremos todas las armas posibles…
- Bien, toma esa armadura y vamos por la niña.
Nand volvió la mirada a su compañero.
- Y que tal un sable láser?
- Un vendedor de armas me dijo hace tiempo – susurró Nand Ciurg sintiendo como si su garganta fuera atravesada por un torrente de desechos filosos ras cada palabra-… que Weirdow Ciurg estaba muerto y enterrado..
- Si?, bueno a ese tipo le debía algo de dinero. Te aseguro que es el quien está muerto y enterrado ahora…- Respondió Weirdow preparando el dispositivo de interrupción electrógena que empleara horas atrás en el quirófano- Bueno Nand, escúchame, sabes como funciona esto, nos dará unos instantes para sacarte de esa mierda sin que los sensores armen una fiesta… estás listo?
- Espera… que hay de esas cámaras? Están viendo todo, idiota!
Weirdow giró la cabeza e inspeccionó el panel de cámaras instalados en el ángulo frontal derecho del cuarto.
- En serio eres tan ingenuo de creer que no saboteé el sistema de vigilancia en el maldito dia y medio que llevo esperando que despiertes?
- Bueno… tengo un mal día. Deja de hablar y sácame de esta porquería.
Weirdow activó nuevamente el dispositivo quedando la habitación iluminada solamente por los visores y símbolos brillantes de su casco. Los sistemas de seguridad de la camilla de desactivaron y Nand Ciurg se dejó caer al suelo, sin posibilidad mayor de incorporarse.. Inmediatamente su salvador cerró todos los mecanismos de captura de la camilla y el suministro se restableció sin que salte ninguna alarma.
- Eres libre Nand… aunque tendremos que arreglar lo de tus piernas…
- Libre dentro de un destructor..?
- Mierda. Olvidaba eso… bueno, tus piernas…
- Dame un par de celdas de energía- dijo Nand mientras abría manualmente una ranura en el lado externo de la prótesis inferior derecha.- Solo necesito eso.
Weirdow encontró una en el cinturón de la armadura de soldado que llevaba puesta y otra de la armadura que llevaba abajo. Ciurg se las arrancó de la mano antes de que intentase acercárselas.
- Sigues siendo la misma mierda, Nand, o es que hacerte más famoso te empeoró?
Ciurg cargó las celdas en la ranura y un destelló eléctrico en las articulaciones le devolvió su autoestima. Redilaz se refirió a ese mecanismo de alimentación como una salida de emergencias en caso de que los implantes fuera saboteados o dañados incidentalmente.
- La fama…- dijo de forma amenazante a la vez que se incorporaba- …me ha traído a esto… y tu no has venido por camaradería, así que vete antes de que el color de esta basura flotante pase de blanco a rojo sangre.
- Esas piernas no te alcanzan para dejar de mirarme desde abajo…enano engreído.
Nand sonrió una vez más. Un tema de riña habitual entre ellos dos había sido siempre el de si Nand era muy bajo o Weirdow demasiado alto.
- Deja tu maldito humor para después – continuó Weirdow Ciurg – Tienes un problema en la cabeza y no es solo tu trastorno de egocentrismo maníaco… un dispositivo que llega al 10 en la escala de estar jodido.
El rostro de Nand se compungió. Se llevó lentamente las manos a la cabeza, palpándose con cautela en busca de alguna anomalía.
- Que… me hicieron?
-Digamos que te pusieron una bomba a control remoto, que a la vez es como una mina en caso de que alguien intente removerla… si se activa de cualquiera de las dos formas quedas convertido en un vegetal…permanentemente… bueno, pero no todo es malo, es decir, robé el dispositivo de control, lo examiné, fui cuidadoso como verás, ya que no te convertiste en una batata feluciana. Eso nos dará tiempo en caso de que quieran acabarte enseguida, pero una vez que conozcan la verdad será cuestión de tiempo que te relocalicen.
- Puede arreglarse?
- No, al menos no lo creo… tendrías que ir con Redilaz. La señal está sobrecodificada más de tres mil veces. Lo bueno es que si bien este tipo de señal es de rango ilimitado, su señal es decreciente a medida que te alejas del dispositivo de activación. Si te vas lejos, si inicias una nueva vida, será como si nada.
- Iniciaré una nueva vida cuando lleve la cabeza reducida de Darian como un collar y me haya hecho un abrigo con la piel de Rooneri… Alguna otra opción?
- Emm… si.- Weirdow se quitó el casco mostrando un rostro mucho más joven que el de Nand, casi sin cicatrices. Su cabello castaño oscuro bastante crecido correspondía a la desprolijidad del crecimiento de su barba. Le entregó el casco a Nand- Tendrás que usarlo todo el maldito tiempo, es imposible que la señal penetre si lo llevas puesto. Dormirás con el, comerás con el y… bueno ya sabes, también lo llevarás puesto cuando…
- Ya entendí…ahora- Se colocó la sólida protección y activó los visores y los sistemas deflectores de señales externas - ¿Cuál es tu plan de escape?
Weirdow Juntó sus manos e hizo sonar sus dedos intentando crear interés en Nand.
- Espera- interrumpió nuevamente justo cuando Weirdow empezaba a articular su idea – lo haré a mi modo y si se jode mucho me contarás tu patético plan.
- Púdrete… Hey! Que rayos..
Nand Ciurg abrió la puerta y metió adentro el soldado que hacía guardia. Lo inmovilizó con un golpe en la parte desprotegida del cuello al tiempo que la puerta se cerraba sin parecer haberse abierto nunca. Levantó al soldado con un brazo y se dispuso a romperle el cuello.
- Espera! No cometas ese error otra vez!- le interrumpió Weirdow- Todo esto comenzó por un imperial muerto gratuitamente! Podemos liberarnos de esto si salimos de aquí sin masacrar a nadie.
- Ellos lo empezaron! Debió ser un trato beneficioso para ellos y para mi!- Exclamó Nand apretando con fuerza el crujiente cuello del soldado que pataleaba desesperado.
- La niña lo hizo! Ella ejecutó a un imperial en vano!, yo estaba viéndolo, fue el plan mas estúpido que podía habérsele ocurrido!, y se parece a ti en eso… Luego hiciste un trato aún más estúpido con el maldito imperio, apareció Rooneri y le dio información a Darian acerca de tu parentesco con la “infiltrada” y le allanó el camino a la captura de la jedi a cambio de tu cabeza. Es todo, si salimos de aquí sin causar más daños de los necesarios no los tendremos pisándonos los talones, y podrás ir tras la organización de Rooneri. ¿No es lo que quieres, nuestra oportunidad para regresar a ser lo que fuimos?
El soldado cayó al suelo desmayado, pero sin lesiones serias. Nand Ciurg, con su torso al descubierto como única señal de humanidad entre cabeza acorazada y extremidades mecánicas, miraba al suelo. Una nueva idea alejó su mente de las innumerables y dolorosas heridas.
- No será fácil. Necesitaremos todas las armas posibles…
- Bien, toma esa armadura y vamos por la niña.
Nand volvió la mirada a su compañero.
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21 May 2010 01:51 #102 por bountyhunter_s1
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Respuesta de bountyhunter_s1 sobre el tema FAN-FORUM WARS. Partida XI: El Legado
Weirdow quedó boquiabierto y con las cejas fruncidas. Luego sonrió y asumió que seguramente la caída de una nave sobre la cabeza de alguien disminuye su razonabilidad.
- Veamos, punto uno y no tan importante, la jedi está en el sector de máxima seguridad de la nave, y punto dos y sumamente relevante… es una jedi.
- La mujercita se cura rápido, asi que también debe estar en ese sector, así que, de todas maneras debemos ir allí, y si, la idea de llevarme a la jedi radica… en que es una jedi.
- Creí que te dedicabas a cazarlos…
- Un negocio bueno, hasta ahora. Ahora todo el que tenga un problema con la autoridad y sea medianamente bueno para matar es bienvenido en mi club de admiradores- Se inclinó sobre el desvanecido soldado, le quitó la armadura pectoral y las del antebrazo-Yo iré por ellas.
- Ah…Genial. Como?
La iniciativa de Nand encontró un bache insondable. Se le cruzaron rápidamente varias ideas pero todas implicaban una muerte muy dolorosa para el o alguna de las dos rehenes.
- ahora entra tu gran capacidad, Weird.
Con una sonrisa soberbia Weirdow mostró a Nand el plano holográfico de la nave. Lo Hizo girar varias veces y lo amplió varias más, marcando especialmente un extenso corredor zigzagueante que iba desde el hangar principal hasta el ala médica y el ala de prisioneros.
- Está – dijo Weirdow señalando un punto del corredor – Es la arteria principal. No es lineal, está cortada varias veces a medida que sube de nivel, hablamos de ascensores de personal, de carga y escaleras principales, auxiliares y de mantenimiento. Debemos evitar este tramo al máximo puesto que está repleto de comandos especiales.
- Gracias por tan impresionante dato, pero creo que la idea es que me digas por donde ir
- Esa es la base, mira- un corredor paralelo al principal pero mucho más estrecho se iluminó en el holoproyector- Este es un pasillo de mantenimiento, técnicamente todo corredor tiene paralelamente un pasillo destinado a droides de mantenimiento o personal de reparación y verificación, este es nuestro camino. Sin matanzas, sin un solo disparo, solo tendrás que encontrarlas y guiarlas directo al hangar, allí estaré esperando
En un fugaz movimiento Nand tomó del cuello a su colega sin que este siquiera intentase moverse
- ¿Estás burlándote de mi?, ¡Puedo llegar allí pero no podré sacarlas! ¿Quién te dice que ya no se han disparado las alarmas y están viniendo hacia acá?
- Mal..dito..IGNORANTE! – Exclamó Weirdow, librándose de la helada mano protésica de Nand- ¡Todos los sistemas de la nave están infectados!, Es un programa fantasma que yo mismo creé, lo llamo control dual, copia todos los protocolos de mando de la computadora principal y opera igual que esta pero por debajo. Indetectable. Puedo cambiar las frecuencias de patrullaje, puedo pedir verificaciones en áreas alejadas, puedo transferir personal, apagar cámaras o intervenirlas, puedo hacerte invisible pero tu… eres lo que mamá llamaba “un caso especial”
- Que vieja adorable, me hubiera gustado matarla, y de ser posible antes de que nacieras. Bueno “teclitas”, hagámoslo.
Darian volvió su vista a su interlocutor para responder a la pregunta más desafortunada que había oído en mucho tiempo.
- No. De ninguna manera. Abandonará mi nave con esa basura caza recompensas y no volverá a cruzarse en mi camino.
Zatt no sintió demasiado asombro ante la negativa del imponente sujeto. Pero no perdió nada con deshacerse de la duda, después de todo le esperaba un largo viaje en el cual podría haberse martirizado a si mismo con la duda. Si Nand Ciurg había logrado algo, era terminar de quebrar la ya endeble relación del imperio con los cazadores de recompensas. Se preparó a salir sin causar el más mínimo sonido pero el objeto sobre la mesa de la habitación capturó su atención de manera inexorable.
- General…
- Teniente general.
- Si, perdón, Teniente general, cuanto pide por eso?- Dijo Zatt señalando el sable laser sobre la mesa.
Darian echó un ojo al arma de Ann como si recién se percatase de que estaba allí. Lo tomó y examinó por unos instantes, volviendo la vista a Zatt con una sonrisa amenazante.
- Cree que esto es una mercado de baratijas y yo un feriante,. Caza recompensas?
- De ninguna forma teniente general, simplemente me pregunté que necesidad tiene usted de mantener esa porquería en su poder ahora que la jedi está a su merced, es decir, jamás volverá a portarlo.
- Tengo suficiente carrera como saber perfectamente que cuando alguien llama “porquería” algo que está en tu poder, es porque vale mucho más de lo que tu crees. Pero en algo tienes razón. La dama Ann no volverá a portarlo. No le espera más destino que permanecer aquí como una criada, mientras su arte me interese, por más que intente convencerla de su error, se que pierdo mi tiempo.
Un suave pero poderoso movimiento envió al artefacto de la mano de Darian a la de Zatt, quien lo aferró con la fuerza propia de un tesoro.
- Tu jefe- continuó Darian- tiene los días contados. Es una mancha fastidiosa para el imperio asumir que en los bajos fondos de nuestra querida Coruscant crece un negocio de drogas, prostitución y crimen por encargo. Si eres inteligente sabrás darle un buen uso a lo que te estoy obsequiando y te harás aparte de Proinsias Rooneri. Se cuanto respeto aporta en tu oficio poseer un sable láser.
Zatt inclinó su cabeza respetuosamente y el teniente general le devolvió el gesto, encaró hacía la puerta apretando el sable láser en sus manos, sabiendo que después de todo si había recibido una recompensa más allá de su venganza.
- Izquierda o derecha?- preguntó Nand Ciurg a través de su intercomunicador
- Izquierda- respondió la voz cansina de Weirdow – siento como si hubiese estado repitiendo eso por horas..
- Yo no construí esta basura llena de pasadizos… espera.
Una figura alargada avanzaba rápidamente hacia Nand. Sostuvo su arma en dirección a la sombra, agazapando la mitad de su cuerpo tras unos caños de ventilación. La sombra decreció a medida que llegó a donde el. Un simpático androide mecánico de color negro y luces azules titilantes silbó graciosamente al detectarlo para seguir su camino sin la menor preocupación.
- Ok, nada importante. ¿Distancia?
- Técnicamente…cero. Estás ahí, pero no puedes salir así como así.
Ciurg asomó sus ojos por una rejilla de filtrado de aire. Dos comandos especiales y un desfile eterno de oficiales precedían a la oficina de entrada al sector de celdas.
- No me caben dudas – respondió Nand bastante molesto- ¿Y ahora?
- Ahora la magia. Desactivaré los propulsores de apoyo y los estabilizadores delanteros, y cortaré el suministro de toda la nave justo después de abrir las celdas Q-33 y P- 96.
- El destructor se irá hacia abajo en picada! Vamos a matarnos todos!
- Dices que es mala idea?
- Bueno… se me han ocurrido peores. Entonces solo tengo que hacerme camino entre el caos y meterlas por este laberinto directo al hangar donde la nave que ya saboteaste está esperando… no?
- No podría ser mas simple, hombre!
- Me encantaría tener tu triste culo aquí y patearlo por todo el camino de vuelta, sería motivador. Haz tu magia.
- Veamos, punto uno y no tan importante, la jedi está en el sector de máxima seguridad de la nave, y punto dos y sumamente relevante… es una jedi.
- La mujercita se cura rápido, asi que también debe estar en ese sector, así que, de todas maneras debemos ir allí, y si, la idea de llevarme a la jedi radica… en que es una jedi.
- Creí que te dedicabas a cazarlos…
- Un negocio bueno, hasta ahora. Ahora todo el que tenga un problema con la autoridad y sea medianamente bueno para matar es bienvenido en mi club de admiradores- Se inclinó sobre el desvanecido soldado, le quitó la armadura pectoral y las del antebrazo-Yo iré por ellas.
- Ah…Genial. Como?
La iniciativa de Nand encontró un bache insondable. Se le cruzaron rápidamente varias ideas pero todas implicaban una muerte muy dolorosa para el o alguna de las dos rehenes.
- ahora entra tu gran capacidad, Weird.
Con una sonrisa soberbia Weirdow mostró a Nand el plano holográfico de la nave. Lo Hizo girar varias veces y lo amplió varias más, marcando especialmente un extenso corredor zigzagueante que iba desde el hangar principal hasta el ala médica y el ala de prisioneros.
- Está – dijo Weirdow señalando un punto del corredor – Es la arteria principal. No es lineal, está cortada varias veces a medida que sube de nivel, hablamos de ascensores de personal, de carga y escaleras principales, auxiliares y de mantenimiento. Debemos evitar este tramo al máximo puesto que está repleto de comandos especiales.
- Gracias por tan impresionante dato, pero creo que la idea es que me digas por donde ir
- Esa es la base, mira- un corredor paralelo al principal pero mucho más estrecho se iluminó en el holoproyector- Este es un pasillo de mantenimiento, técnicamente todo corredor tiene paralelamente un pasillo destinado a droides de mantenimiento o personal de reparación y verificación, este es nuestro camino. Sin matanzas, sin un solo disparo, solo tendrás que encontrarlas y guiarlas directo al hangar, allí estaré esperando
En un fugaz movimiento Nand tomó del cuello a su colega sin que este siquiera intentase moverse
- ¿Estás burlándote de mi?, ¡Puedo llegar allí pero no podré sacarlas! ¿Quién te dice que ya no se han disparado las alarmas y están viniendo hacia acá?
- Mal..dito..IGNORANTE! – Exclamó Weirdow, librándose de la helada mano protésica de Nand- ¡Todos los sistemas de la nave están infectados!, Es un programa fantasma que yo mismo creé, lo llamo control dual, copia todos los protocolos de mando de la computadora principal y opera igual que esta pero por debajo. Indetectable. Puedo cambiar las frecuencias de patrullaje, puedo pedir verificaciones en áreas alejadas, puedo transferir personal, apagar cámaras o intervenirlas, puedo hacerte invisible pero tu… eres lo que mamá llamaba “un caso especial”
- Que vieja adorable, me hubiera gustado matarla, y de ser posible antes de que nacieras. Bueno “teclitas”, hagámoslo.
Darian volvió su vista a su interlocutor para responder a la pregunta más desafortunada que había oído en mucho tiempo.
- No. De ninguna manera. Abandonará mi nave con esa basura caza recompensas y no volverá a cruzarse en mi camino.
Zatt no sintió demasiado asombro ante la negativa del imponente sujeto. Pero no perdió nada con deshacerse de la duda, después de todo le esperaba un largo viaje en el cual podría haberse martirizado a si mismo con la duda. Si Nand Ciurg había logrado algo, era terminar de quebrar la ya endeble relación del imperio con los cazadores de recompensas. Se preparó a salir sin causar el más mínimo sonido pero el objeto sobre la mesa de la habitación capturó su atención de manera inexorable.
- General…
- Teniente general.
- Si, perdón, Teniente general, cuanto pide por eso?- Dijo Zatt señalando el sable laser sobre la mesa.
Darian echó un ojo al arma de Ann como si recién se percatase de que estaba allí. Lo tomó y examinó por unos instantes, volviendo la vista a Zatt con una sonrisa amenazante.
- Cree que esto es una mercado de baratijas y yo un feriante,. Caza recompensas?
- De ninguna forma teniente general, simplemente me pregunté que necesidad tiene usted de mantener esa porquería en su poder ahora que la jedi está a su merced, es decir, jamás volverá a portarlo.
- Tengo suficiente carrera como saber perfectamente que cuando alguien llama “porquería” algo que está en tu poder, es porque vale mucho más de lo que tu crees. Pero en algo tienes razón. La dama Ann no volverá a portarlo. No le espera más destino que permanecer aquí como una criada, mientras su arte me interese, por más que intente convencerla de su error, se que pierdo mi tiempo.
Un suave pero poderoso movimiento envió al artefacto de la mano de Darian a la de Zatt, quien lo aferró con la fuerza propia de un tesoro.
- Tu jefe- continuó Darian- tiene los días contados. Es una mancha fastidiosa para el imperio asumir que en los bajos fondos de nuestra querida Coruscant crece un negocio de drogas, prostitución y crimen por encargo. Si eres inteligente sabrás darle un buen uso a lo que te estoy obsequiando y te harás aparte de Proinsias Rooneri. Se cuanto respeto aporta en tu oficio poseer un sable láser.
Zatt inclinó su cabeza respetuosamente y el teniente general le devolvió el gesto, encaró hacía la puerta apretando el sable láser en sus manos, sabiendo que después de todo si había recibido una recompensa más allá de su venganza.
- Izquierda o derecha?- preguntó Nand Ciurg a través de su intercomunicador
- Izquierda- respondió la voz cansina de Weirdow – siento como si hubiese estado repitiendo eso por horas..
- Yo no construí esta basura llena de pasadizos… espera.
Una figura alargada avanzaba rápidamente hacia Nand. Sostuvo su arma en dirección a la sombra, agazapando la mitad de su cuerpo tras unos caños de ventilación. La sombra decreció a medida que llegó a donde el. Un simpático androide mecánico de color negro y luces azules titilantes silbó graciosamente al detectarlo para seguir su camino sin la menor preocupación.
- Ok, nada importante. ¿Distancia?
- Técnicamente…cero. Estás ahí, pero no puedes salir así como así.
Ciurg asomó sus ojos por una rejilla de filtrado de aire. Dos comandos especiales y un desfile eterno de oficiales precedían a la oficina de entrada al sector de celdas.
- No me caben dudas – respondió Nand bastante molesto- ¿Y ahora?
- Ahora la magia. Desactivaré los propulsores de apoyo y los estabilizadores delanteros, y cortaré el suministro de toda la nave justo después de abrir las celdas Q-33 y P- 96.
- El destructor se irá hacia abajo en picada! Vamos a matarnos todos!
- Dices que es mala idea?
- Bueno… se me han ocurrido peores. Entonces solo tengo que hacerme camino entre el caos y meterlas por este laberinto directo al hangar donde la nave que ya saboteaste está esperando… no?
- No podría ser mas simple, hombre!
- Me encantaría tener tu triste culo aquí y patearlo por todo el camino de vuelta, sería motivador. Haz tu magia.
"su falta de fé es...Inquietante..."
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