FAN-FORUM WARS. Partida X: La Edad de los Héroes

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11 Sep 2008 05:16 #43 por astraia_skywalker
Una intensa lluvia cae sobre Coruscant; por fin la delicada anciana se ha dormido. Sólo queda unas horas para que Síle pueda irse a su pequeño y sencillo hogar.

Después de cerciorarse que la señora está profundamente dormida, Síle sale de la habitación y se dirige hacia el ventanal del gran salón. Desde aquí se puede observar todo Coruscant, siempre tan impresionante, tan poblado, tan brillante…

Síle pierde la mirada en el horizonte… con melancolía apoya su frente en el frío cristal… una lágrima desciende por su mejilla derecha, no se apresura a enjugarla. La mente se le llena de recuerdos… recuerdos de su querido Naboo…

Hace un año que tuvo que abandonar su tan querido hogar… tan lleno de vida, cómo olvidar esas montañas, ríos, lagos y valles; su gente tan cordial y amable… ¿por qué un día tuvo que cambiar todo??

Las lágrimas brotan con más fuerza y un dolor le oprime el pecho. La imagen del asesinato de sus padres ha hecho presencia y le sigue la imagen de su Maestro moribundo…
La lluvia ha empeorado es como si acompañara en su dolor a la joven Síle.

- No debo sentir tristeza, no debo sentir dolor… -se dice Síle a si misma.

Le falto tanto por aprender… seis años es poco, ella anhelaba ser una Maestra Jedi, anhelaba proteger a los débiles, anhelaba buscar a los causantes de tanta desgracia...
Las últimas palabras de su maestro fueron: -“Escapa de aquí, no te dejes atrapar por el Imperio, busca a los otros…”-
A los otros…

A su memoria viene el momento en que ella emprendió una gran carrera para esconderse en una nave que estaba pronta a partir, se escabulló entre grandes cajas y en un rincón oscuro se escondió, temblando se cubrió con su túnica, sólo llevaba con ella su sable, unas monedas y un pequeño relicario colgado a su delgado cuello con la imagen de sus padres. Por una rendija pudo observar lo último que vería de Naboo. No sabía a dónde la llevaría esta nave… sólo sabía que ella debía escapar de ahí.

El llegar a Coruscant le impresionó, pensó que este lugar era el menos indicado para vivir, pero no se lamento más y dejó todo al destino. Desde el primer día intento encontrar a un Jedi pero fue inútil, nadie en este lugar tenía ese aspecto de paz y equilibrio… cada día que pasaba y no encontrar rastro de un Jedi le desmoralizaba más, el dinero se acababa, dormía entre escombros en oscuros callejones.

Un día caminando sin rumbo escuchó el rumor que alguien con la apariencia de un Jedi había matado a un gran cantidad de personas en un bar…
Un hombre de mal aspecto dijo: -“No cabe duda que los poco Jedis están locos, perdidos… pobres infelices… querían cambiar la galaxia… jajajaja”-

Síle quedó petrificada al escuchar tan horrible oración.
Es el final pensó, lo mejor será dejarse morir… aquí no hay ni habrá nadie que me ayude, estoy irremediablemente sola…

Regreso a su escondite y pensando en todo esto se quedo dormida. En sueños vio a su maestro que le decía que no se diera por vencida, valía la pena vivir, valía la pena luchar… la Fuerza siempre estaría con ella…

A la mañana siguiente una mujer la despertó, después de hablar unos momentos, esta mujer que lleva el nombre de Ophelia, la convenció a que se fuera a vivir con ella. Le dijo que era muy peligroso que una mujer tan joven estuviera sola en ese lugar. Síle vio tanta bondad en esta mujer que aceptó agradecida. Desde hace unos meses comparte casa con Ophelia y su pequeño hijo Liam.

Ophelia trabaja con una familia muy rica de Coruscant; ella le consiguió trabajo a Síle para que cuide de una anciana.
Por las mañanas Síle toma clases de lenguas galácticas. En un futuro le gustaría conseguir un mejor trabajo.

En Ophelia y su hijo ha encontrado cariño y compañía.

Después de recordar todos estos acontecimientos... Síle piensa que es momento de tomar una decisión… es tiempo de detener la búsqueda, es inútil, no hay Caballeros ni Maestros Jedi por ningún lado… todo es confusión… su Maestro no le ha vuelto a hablar... está sola... toma entre sus manos su sable, le mira con nostalgia…

- Será lo mejor… esto debe pertenecer al pasado… de ahora en adelante continuaré como un humano normal… como una mujer normal… este sable debe ser escondido o destruido… - murmura Síle

- S-síle… ¿estás ahí? –alguien la llama.

La anciana ha despertado.



Continuará...

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11 Sep 2008 10:54 #44 por Moon
Mientras el bith se quedó en la nave, en una zona protegida tanto de tuskens como de tormentas de arena, Xiaoyu Wang Li y Kyle Skysnow fueron a andar por Tatooine. Xiaoyu empezo a hablar:
- Kyle, debemos ser cuidadosos, tú, mi padawan- dijo en susurro-. Estamos en una zona bajo control de los hutt, que siempre son amigos de quién les conviene.
- Sí, prima mandona- dijo sonriendo Kyle, sobreentendiendo porque hablo en susurros sobre su rango-.

Mientras paseaban por Mos Espa, veían a extrañas criaturas, que no sueles ver, en planetas, más civilizados y respetables. Un toydarian, una twi'lek, humanos exclavos, un pequeño hutt, y algunas más extrañas criaturas.
Un lugar alejado y para aquellos que no quieren ser encontrados.
Cazarrecompensas, aquellos huidos de la guerra, aquellos que buscan su oportunidad para llegar lejos en tantas monedas distintas y alejadas.
Dactarios, woopies, twi'leks, en los mundos esclavistas. :D

Se dirigían a la zona de las carreras de vainas. El clímax de la sociedad de Tatooine.
Entonces Xiaoyu le dijo a su primo:
- Espera aquí.

Entonces surgió Xiaoyu sorprendentemente a una moto spider guardada en una zona proveniente de los toong y su campeón que siempre perdía.
Alguien parecido al famoso Quadrinaros. Los Toong.



Xiaoyu salió volando con la spider mientras los toong intentaban capturarla, pero no podían, aunque Xiaoyu, no tenía la intención de escapar.
Mientras un Toong observaba sorprendido las maniobras brillantes de Xiaoyu.
Entonces hablo a gritos aquel Toong.
- Caracolorum wanasea tkubi, tkubi.

Entonces los Toong pararon su persecución, y Caracolorum habló en basico:

- Perdona. ¿Qué andas buscando aquí?.
- Presentarme como corredora de vainas.
- Pues has venido al lugar indicado.
- Ya lo sé...
- ¿Cuál es tu nombre?.
- La convención reconocida en este planeta es- mientras Xiaoyu simulaba reflexionar-. Llamarme Sheen Tan.
- Bienvenida, nuestra nueva piloto.

Mientras Kyle observaba entre risas, desde un lugar alejado.
Una jedi corriendo en una carrera de vainas, pensaba Kyle.
De que me sonará esto a mí. Sin duda, pensaba, que era una sorpresa mayúscula. O tal vez no.

Maestro Jai de DW.



Buscando consumir las étereas voces en el silencio.

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11 Sep 2008 13:40 #45 por Kenobi maestro de fuerza
Ken aterrizó en la atmósfera de Tatooine y desembarcó en el Espaciopuerto de MOs Eisley bajo el nombre de Red Berem.

Aterrizó el Ala-X y bajó de él vehículo con rápidez abonó unos cuantos créditos y se fue en busca de un alojamiento.
Una vez encontrado un lugar donde descansar pensó en ir a una cantina pero le pareció poco recomendable después del suceso de la ultima vez.

No tienes porque temer a nadie, en este agujero no hay nadie capaz de detenerte.
-Silencio-Le reprendio Kenobi a su voz interior.
Analiza tus emociones, has perdido todo. Uli, tu fiel teniente y amigo, tu tripulación... tu padawan jajajaja
-Cállate- Gritó Kenobi enmedio de la calle.

La gente de la calle se le quedó mirando de forma rara un gamorreano se acercó y le gritó algo en un tono amenazador.

Va a por ti, matale. Dice que le has faltado el respeto.-susurró su voz interior

El gamorreano empujó a Kenobi tirandolo al suelo mientras se reía con su grupo de amigos, estaba claro que no sabia con quien se metía.

Enfervorizado por su voz interior Kenobi desenfundó el sable y comenzó la masacre....

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11 Sep 2008 15:21 #46 por konk7er
—Venga,Yunkai...¡Suicidate!
—¿Pero que cojones...? —Murmuró Yunkai,incredulo— Estás jodido de la cabeza.

Yunkai hizo el amago de tirar la pistola por la ventana,pero la voz de Brock le detuvo una vez más.

—Si no te suicidas,hago explotar el edificio entero.

Yunkai se quedó paralizado por un moment,intentando pensar.Todo aquello había ocurrido muy rápido,le había dado informacion confidencial a Brock Enfear,y ni siquiera sabia si los encargados de la seguridad en aquel planeta estaban haciendo su trabajo localizando la llamada.Y encima estaba entre la espada y la pared: o moría el,o morían todos.

—Estás mintiendo —Dijo Yunkai,dandose cuenta de algo evidente— Es imposible que este edificio explote,porque es imposible que hayas entrado en él a colocar explosivos sin ser visto.¿Intentas asustarme,Enfear?
—Me estas subestimando,General.Gracias a un amigo pude manipular a mi antojo todas las armas que portan los guardias de ese edificio.Todas ellas tienen explosivos,y que harán su funcion en cuanto yo apriete un pequeño botón.

Yunkai seguía sin creerle.Era practicamente imposible que las armas estuvieran manipuladas,se habráin dado cuenta al revisarlas.Pero había una pequeña probabilidad de que lo que decían fuese cierto.No quería arriesgarse demasiado.

—Bien,Yunkai.Hazlo.
—No volarás el edificio.Habrá muchas victimas civiles,tu no harías eso.Brock Enfear no haría eso.
—Hazlo
—No lo haré.

Yunkai lanzó la pistola hacía la venta,rompiendo esta en mil pedazos.El arma cayó al vacío.

—Quiero que retransmitas algo que voy a decir.Que lo oiga todo el planeta.
—Lo sabía,se ha rajado —Pensó el imperial,mientras salía del despacho— Retransmitid mi llamada a todos los puntos del planeta.Y localizadla.

Unas enormes pantallas se encendieron en las calles de todo el planeta.Los transeuntes miraron hacia ellas,pensando que sería un comunicado oficial del imperio.Pero no lo era.

—Vuestro queridísimo General Yunkai ha tomado la decisión erronea.Le di a elegir entre suicidarse o hacer volar la sede imperial de este planeta,y ha decidido lo segundo.

Yunkai salió de su despacho rapidamente.

—¿Pero que coño está haciendo? —Preguntó alterado— ¡Salid todos de aqui!

El imperial comenzó a correr por los pasillos,junto al resto de personas que había en el edificio.

—Querido Yunkai,el arma no estaba cargada.Solo tenías que elegir suicidarte.
—Esto no puede estar pasando...—Dijo el imperial,mientras intentaba salir lo más rapidamente del edificio.
—Ciudadanos del Zaloriis...ya veis lo que le importais al imperio.Teneis 30 segundos para alejaros del edificio.No me hago responsable de las victimas que pueda haber.

Treinta segundos después,cada planta del edificio fue sacudida por una explosión.Varios trozos de metal volaron por los aires,chocando contra los edificios cercanos.La explosión provocó un gran incendio.El General Yunkai no consiguió salir.

Brock vio todo desde la azotea de un edificio.Se dio la vuelta,y vio como unos soldados le apuntaban a la cabeza con sus rifles.

—Olvidé que podiais rastrear la llamada

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11 Sep 2008 18:20 #47 por Maestro Ricardo
Ekans tomó al débil hombre por el hombro y le acompañó hasta la Iridium, una vez allí le ayudó a recostarse y comenzaron a hablar:

-Veras, me ha contratado un chico de unos 17 años, ¿sabes quién es?-Le preguntó Ekans
-Suena al motor de una lanzadera tipo Lambda, ¿eres imperial?-Dijo el hombre alterado e intentando levantarse pero estaba demasiado débil y dolido como para hacerlo
-Tranquilízate Ihcir, no soy imperial-Contestó Ekans con tono sereno.-Ya no
-¿Ihcir?-Preguntó el hombre
-¿No me digas que he atravesado la galaxia, he ido al mismísimo Centro de Mando y he llegado hasta aquí para que no lo seas?-Dijo Ekans perdiendo la calma por un instante
-No, tranquilo, simplemente... me sorprende oir mi nombre, tenía ganas de hacerlo
-Pues ya te lo llamé hace un rato-Dijo Ekans metiendo la mano en el bolsillo de la gabardina para sacar su paquete de tabaco
-No me enteré la verdad, me siento demasiado débil... no puedo... me la han quitado...-Dijo Ihcir con una mueca de esfuerzo en su cara

Ekans acercó el paquete de tabaco y con los labios capturó un cigarrillo que acto seguido encendió con su mechero, aspiró y posteriormente dejó salir una pequeña nube de humo.

-¿Qué te han quitado?-Preguntó
-La fuerza... no está
-Tranquilo serán efectos de la carbonita, a mí a veces me pasa, hay días que no tengo fuerza para nada; pero nada que no se alivie con una buena copa
-Una masa de blancos hostiles está preparándose para salir del hiperespacio-Avisó una voz metálica
-Nos tenemos que ir Ihcir, ya sabes lo que hacen con los del gremio si nos pillan in fraganti-Dijo Ekans alejándose y sentándose en el asiento del piloto de la nave que poco a poco tomaba altura y se alejaba de la estación-almacén y se dirigía hacia Kessel.

Mientras la lanzadera se adentraba en la orbita del planeta para realizar una maniobra de evasión de la flota de aqtaque imperial que acababa de salir del hiperespacio, Ihcir intentaba concentrarse una y otra vez para llamar a la fuerza, parecía como si sus midiclorianos le hubiesen abandonado estaba dolorido y frustrado.

-¡Saliva de sith!-Maldijo el jedi

Ekans pudo oírlo pero estaba ocupado cruzando el planeta lo más rápido posible para poder evitar las tropas imperiales, minutos más tarde la nave habría salido del hiperespacio sin problemas, pero Ekans era consciente de que volverían a encontrarles tarde o temprano por lo que le dio una serie de órdenes al ordenador de su nave, pasó por delante de Ihcir como si éste no existiese y abrió una especie de arcón que hacía las funciones de almacén de armas y cogió una pistola muy bien trabajada, equilibrada y potente y acto seguido apuntó al jedi.

-Tú no eres Ihcir-Dijo Ekans acercándose un poco.- Ihcir es cazarrecompensas
-Lo fue… mi vida no ha sido fácil, ¿sabes?-Dijo el jedi intentando incorporarse
-La mía tampoco pero no miento ni tengo miedo a la muerte, así que me vas a decir quién eres o morirás de igual modo
-Ihcir Flent, caballero jedi, hijo de jedis, enemigo del Imperio
-No es posible-Dijo Krayt bajando el arma

El cazarrecompensas se apartó del supuesto jedi sin dejar de darle la cara y metió su cigarro, aún incandescente en una pequeña caja que estaba encima de otra caja mucho más grande que ejercía como mesa.

-El Imperio no tiene más enemigos que sí mismo, su maldita burocracia… el único que de verdad se merece su cargo es el emperador… 30 años en el campo de batalla, frío, calculador…
-Un maldito traidor a la República, un tirano, un tramposo…

La mente de Ekans no hacía más que contradecirse, cada día odiaba más al imperio que juró proteger un día pero una vez más una parte de sí mismo era totalmente fiel a su sistema, Ihcir sin embargo sentía rabia tremenda en su interior que no intentó reprimir ni por un instante.

-Intentaré ponerme en contacto con el que hizo el encargo, me debe un millón de créditos-Dijo Ekans malhumorado mientras se dirigía de nuevo al panel de su nave.
-¿Tanto valgo?-Preguntó Ihcir intentando disimular su dolor con una sonrisa
-Creo que tu precio se han quedado cortos con la tasación, si realmente eres un jedi… valdrías mucho más, eres una especie en extinción me temo-Dijo Ekans mientras accedía a los datos de su cliente.- Si supiese que esos burócratas sabrían valorar tu captura,,, te devolvería al Imperio
-Créeme, saben valorarlo, mi captura y la muerte de mis compañeros… fue una gran fiesta para tus compatriotas
-No lo dudo-contestó Krayt con la vista perdida en el horizonte

fima?xD

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12 Sep 2008 13:16 #48 por Joven Jedi
Menudo plan, pensaba yo. Sin mi pica de fuerza no tendría armas con las que defenderme. Aunque, reflexionando, tampoco me iba a servir de mucho. Sabía que el transporte estaba aterrizando en Coruscant. Estaba rodeado de presos, pero estos tenía peor pinta que yo. Fui conducido por un par de soldados imperiales dentro de un inmenso edificio. Suponía que era la hora de la encarcelación.

- Prisionero 1138, acusado de intento de asesinato de un miembro imperial de alto rango.

- Así que tenemos a un asesino por aquí... ¿intentabas matar a alguien que ya estaba muerto? -sonrió un almirante, de forma burlona.

- No, eso se lo han inventado sus hombres -me atreví yo.

- ¿Ah sí? ¿Y por qué debería creerte?

- No digo que debas, sólo muestro mi opinión -seguí.

- ¡Pues explica esto, gilipollas!

Uno de los soldados me dio un puñetazo en el estómago, a la vez que me restregaba aquella pica magnética por la cara.

- Veo que no nos quiere decir porqué llevaba eso -dedujo aquel alto cargo.

- Exactamente. Y como no lo quiere confesar, le hemos acusado de intento de asesinato.

- Bien, bien... pero, como comprenderéis necesitamos alguna prueba, algo que lo justifique. No me entendáis mal, no tengo ningún problema detener a este payaso, pero bueno, vamos a seguir las normas, ¿ok? -se deleitó.

- ¿Las... normas? -pregunté yo.

- Una pequeña prueba para que nos cuentes la verdad.

Me arrastraron contra mi voluntad ante una sala que tenía muy mala pinta... demasiada mala pinta.



- ¡¿Que coño es eso?! ¡Soltadme, hijos de puta! -grité con todas mis fuerzas.

Ya me había colocado allí y atado. En ese momento empecé a culpar a mi conciencia de mis actos. Empecé a arrepentirme de haber iniciado aquel viaje para locos. No había conseguido nada, sólo meterme en problemas. Estaba solo en el universo.

Pero de pronto cesaron.

- ¿Que ocurre? -pregunté, sudando.

- Cállate -me ordenó un soldado.

El almirante, o lo que fuese, parecía alarmado. Habló con sus dos hombres y vino hacia mi con una expresión muy seria, lo que me produjo escalofríos. Esta vez no iba a divertirse.

- Supongo que sabrás que han asesinado al General Yunkai, ¿no?

- No sé nada -juré.

- ¡Ese era tu plan! ¿Verdad? ¡Ir a Zaloriis y matarlo! ¡Pues la próxima vez los de tu banda ideais mejor los planes!

- ¡Yo no tengo nada que ver!

- Ya sabéis que tenéis que hacer -les ordenó a los soldados.

- ¡No! ¡Dejarme! ¡Hijos de puta!

Acto seguido solté un grito del cual me asusté hasta yo mismo.

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